A lo largo del último año te he venido hablando de las obligaciones de los autónomos con la Administración Pública. Por un lado están los impuestos y por otro los libros registro de nuestra contabilidad.

Dentro de la parte de impuestos, te he hablado de los principales modelos de Hacienda que afectan a los autónomos. En esta ocasión te voy a hablar de qué es el modelo 309, uno de los formularios más desconocidos por la gran mayoría.

Como norma quédate con esto, el modelo 309 es un formulario que sirve para ingresar el IVA de las compras europeas que realizas en tu actividad de comercio minorista. Es decir, los autónomos con actividad de comercio menor no tienen que presentar la declaración trimestral de IVA o Modelo 303.

En concreto, tienen la obligación de presentarlo los autónomos en recargo de equivalencia que realicen adquisiciones intracomunitarias, operaciones en las que se produzca la inversión del sujeto pasivo o si realizan transmisiones de inmuebles afectos a la actividad con renuncia a la exención. No obstante, en este artículo vamos a centrarnos en el primer supuesto, es decir autónomos que están en recargo de equivalencia y que realizan compras europeas.

Ser autónomo tiene sus pros y sus contras. Tienes lo de ser tu propio jefe y marcarte tu propio ritmo. Tienes lo de no tener que aguantar a nadie que no quieras aguantar. Incluso tienes lo de hacer vacaciones cuando quieras (si te lo puedes permitir).

Pero si hay algo que tienes y no te quita nadie, son esos 4 meses al año en los que te toca presentar tus impuestos. Algunos modelos son muy conocidos, como el modelo 130 o el modelo 303.

Sin embargo otros formularios son menos conocidos. Esta vez te estoy hablando de uno de los más desconocidos, que es el modelo 111, uno que no todos los autónomos tenemos la obligación de presentar. Además, tampoco es seguro que lo tengas que hacer cada trimestre, así que si no tienes muchos conocimientos fiscales ni usas una plataforma como Declarando, es fácil que te lo olvides.

Como ya sabes, nosotros los autónomos tenemos unas cuentas obligaciones con la Administración Pública. Nos toca presentar modelos de impuestos, tanto para pagar como para informar, darnos de alta en Hacienda y en la Seguridad Social, rellenar formularios cada trimestre y a final de año y además llevar los libros de registro oficiales (que a muchos se nos olvidan y Hacienda en caso de inspección quiere que los pongas encima de la mesa).

Uno de los modelos menos conocidos por los autónomos es el modelo 111. Digo que es uno de los menos conocidos porque no todos los autónomos tenemos la obligación de presentarlo. Además, tampoco se se debe de presentar cada trimestre.

El modelo 111 es el formulario mediante el cual:

  • Tú como autónomo le pagas a Hacienda el IRPF que le has retenido a tus proveedores autónomos
  • Si tienes trabajadores a tu cargo, tienes que ingresar las retenciones que les has aplicado en las nóminas

Es decir, tú como autónomo le tienes que informar, y además pagar a Hacienda lo que has retenido por IRPF a trabajadores, o a otros autónomos que son profesionales.

Muchos autónomos piensan que las únicas obligaciones que tenemos con la Administración Pública son las de pagar impuestos. Lo que no saben es que la Agencia Tributaria también nos pide declaraciones que son puramente informativas y que en caso de no ser enviadas, acarrean una sanción (sin excepción).

Estas declaraciones tienen la finalidad de poder cruzar muchos datos entre todos los contribuyentes, que le permiten a Hacienda averiguar posibles incongruencias o fraudes, por eso es sumamente importante hacerlas bien. Hay declaraciones de muchos tipos, pero las dos más habituales son el modelo 390 y el modelo 347.

Decidir cuánto le vas a cobrar a un cliente es una de las cosas más difíciles para un autónomo. Anteriormente ya te había dado algunos consejos para ara ayudarte a poner el precio de tus servicios si eres autónomo: lo primero es que dejes de pensar como un trabajador, luego tienes que estudiar muy bien a tus competidores, ten en cuenta que no tienes que sacar los precios precios por hora, no pienses sólo en los gastos (piensa también en cuánto quieres ganar y en el valor que les aportas a tus clientes) y sobre todo, fíjate un objetivo de rentabilidad, no de ingresos.

Y quizás lo que es más importante, no te regales, eres un buen profesional y no deberías trabajar por menos de lo que mereces.

Ya te he contado en anteriores ocasiones que lo más importante para la economía de un autónomo son los gastos deducibles. En función de si contabiliza o no todos los gastos que le están permitidos en función de su actividad, se puede ahorrar una pasta cada año. De hecho, un autónomo paga de media hasta 4.000€ al año más en impuestos sólo porque no se deduce todos los gastos que debería.

La verdad es que saber qué gastos puedes tener en cuenta si eres trabajador por cuenta propia no es nada fácil. De la cantidad de cosas que puedes deducirte, los que pueden ser más complejos son los gastos de autónomos que trabajan desde casa. Hoy en día, con las nuevas profesiones liberales, hay muchas más personas que trabajan desde su hogar. Se evitan de esta manera alquilar un local u oficina donde desarrollar su actividad, lo que siempre puede traer dolores de cabeza.