Emprender, ser nuestro propio jefe, poder llevar nuestro propio negocio, decidir nuestros horarios, suena bien, ¿verdad?

Como todo en la vida, hay algunas cosas relacionadas con el emprendimiento que no son tan bonitas. Algo muy duro cuando te haces autónomo, es todo el tema de la contabilidad y de los impuestos.  

Es muy normal que los trabajadores por cuenta propia, queramos controlar todo lo que pasa en nuestro negocio. Va en nuestro espíritu. 

Pero en el caso de la fiscalidad, suele ser una buena idea el dejarnos asesorar. Hay muchas cosas que solo sabe un profesional y que a los autónomos se nos escapan de las manos.

Si tú también te encargas de tu contabilidad e impuestos, presta atención a estos 7 signos que ha llegado la hora de que contrates a un asesor fiscal.