Ya sabes que no me canso de repetir las ventajas de trabajar por cuenta propia. Eres tu propio jefe, decides tus horarios y puedes seleccionar a tus clientes. Y además, aunque cueste de creer, tenemos ventajas fiscales muy interesantes con respecto al trabajado asalariado.

No me extraña que hayan tantos españoles que se quieran hacer autónomos hoy en día. En 2025 seremos al mitad de la población activa española.

Pero como todas las cosas, tiene también su parte negativa. La principal es que parece que en vez de trabajar 40 horas a la semana, trabajemos 24 horas al día.

Incluso cuando no estás sentado delante del ordenador, parece que estés trabajando. Ya puedes estar en el gimnasio o dando un paseo con tu pareja, que le sigues dando al coco.

Lo irónico es que la mayoría de españoles nos hacemos autónomos para ser nuestros propios jefes. Sin embargo nos metemos tanto en el negocio que dejamos que el trabajo domine nuestra vida. Dejamos que el trabajo sea nuestro jefe.

Si te descubres muchas veces protestando. Si piensas que ya no tienes tiempo para tus hijos o tus aficiones. Si llega el viernes y te das cuenta de que la semana ha pasado y no has hecho todo lo que querías, ha llegado el momento de que te replantees cosas.

Lo principal para cambiar esta situación no es meterle más horas: lo fundamental es mejorar tu productividad.

Recuperar las riendas de tu negocio, completar semanalmente todas tus tareas y tener más tiempo con los tuyos. Ese tiene que ser tu objetivo a corto plazo, mantener la facturación y los clientes, mejorando tu calidad de vida.

Exacto, las buenas noticias son que no tienes que trabajar 24 horas al día para ser autónomo y ganar un buen sueldo. Sólo necesitas que tus horas cundan más. Y créeme, eso pasa por conseguir ser más productivo.

Estos son los pasos que tienes que seguir para conseguirlo:

 

1. Utiliza el calendario

Mi consejo es que te organices la semana. Obviamente puedes poner cosas en tu agenda a más largo plazo si surge algo. Pero lo óptimo es conseguir que el lunes las tareas que vas a hacer esa semana estén puestas por horas en tu calendario.

El objetivo es que tengas muy claro qué vas a hacer y cuándo. Déjate a lo largo del día huecos por si sale alguna urgencia, pero como norma general no deberías hacer nada que no esté en tu calendario.

Si tienes empleados o compartes tareas con otros autónomos, todos podrán ver en tu calendario cuándo vas a hacer el trabajo. Eso evita gran cantidad de correos molestos, que solo distraen, con el típico “¿cuándo vas a tener…?”.

 

2. Bloquea tiempo para los tuyos

Del mismo modo que tus tareas laborales van al calendario, también tienen que ir las actividades de ocio. Cuando te planees la semana, piensa que cosas quieres hacer con tu pareja, tus hijos, tus amigos y esos ratos que quieres estar disfrutando solo. Es decir, el partido de Champions, la cena en un restaurante romántico, tu partida de pádel, etc.

Todo ese rato que vas a dedicar al ocio tiene que estar bloqueado en tu agenda. Lo importante es que no lo cambies bajo ninguna circunstancia. Ya sé que al principio va a ser complicado porque siempre salen cosas en el trabajo que nos pueden cambiar los planes.

Pero hay que ser implacable, el tiempo de divertimento no se toca. Con el tiempo lo entenderás como sagrado y serás más productivo en tu trabajo para estar seguro de que puedes llegar a todo.

 

3. Créate un horario de trabajo

La mayoría de autónomo a los que les digo esto me contestan “los autónomos no tenemos horarios”. Ese comentario es el principal rival de la productividad. Los humanos procrastinamos. Eso es un hecho innegable. Cuando vamos a la Universidad, hacemos el trabajo de clase la última noche. Si tenemos que ir al dentista, esperamos a que nos duela brutalmente la muela.

Y lo mismo pasa en el trabajo, el número de horas que vas a emplear para hacer una tarea es exactamente igual al número de horas que tengas disponibles. Me explico, si tienes 5 horas para escribir un post, ¿sabes cuántas vas a usar? ¡5 horas! Igual lo terminas en 1, pero luego lo leerás y cambiarás, quizás añadas algo o reescribas un párrafo.

Así que si vives sin horarios, tu jornada va a ser interminable. Si limitas tu día a una rutina digamos de 9 a 5, te acostumbrarás a tenerlo todo terminado a las 5. Si te sientas en tu mesa con la idea de “me iré cuando termine”, te irás a las 11 de la noche y no por eso tu trabajo será mejor.

Si no te pones límites es imposible conciliar tu trabajo con tu vida laboral. Y así, no se puede ser feliz siendo autónomo.

 

4. Bloquea tiempo para una tarea

Ya te he dicho que tienes que poner las tareas en el calendario de la semana. Cuando llegue el momento de hacer una de las que tienes apuntadas, tienes que bloquearla.

¿En qué consiste eso? Primero tienes que decidir el tiempo que te le vas a dedicar. Como profesional que eres, tienes la capacidad de valorar el número de horas que necesita un trabajo. Si va a durar más de 1 hora, plantea hacer un descanso de 10 minutos para recargar las pilas (sobre todo si tienes un trabajo de ordenador).

Una vez lo sepas, mira el reloj y conciénciate de los próximos x minutos no vas a hacer nada más. No vas a abrir el correo, no vas a mirar el móvil, no vas a navegar por Internet, no vas a mirar Facebook ni Twitter. Simplemente vas a estar haciendo esa tarea.

Algo que parece tan sencillo, te va a resultar muy complicado. No sabes el número de cosas que solemos hacer a la vez, pura multitarea que es el enemigo de la productividad.

Un truco perfecto para conseguir centrarte en una tarea es escuchar algo durante ese tiempo. Puede ser una lista de Spotify que dure más o menos lo mismo. O un programa que uso yo que se llama Noisli con sonidos relajantes y repetitivos que aumentan tu concentración.

 

5. Cierra el correo

Uno de los principales fallos que cometemos los autónomos es tener siempre el correo abierto y mirar compulsivamente a lo largo de nuestra jornada laboral.

Mi consejo es que leas el correo sólo 1 vez al día. Concentra siempre la respuesta de tus correos a última hora de la tarde, cuando tus clientes ya no están trabajando. De esto modo evitarás entrar en cadenas de correos con estos clientes que quieren que estés ahí siempre para ellos.

Si necesitas abrirlo más veces, sobre todo recuerda cerrarlo después de consultarlo. Lo peor que te puede pasar es que mientras estás escribiendo algo o haciendo una tarea, te entre en pantalla el nuevo correo. La curiosidad será grande y acabarás abriéndolo. Ese segundo de distracción hará que pierdas el hilo y que necesites unos minutos para volver a concentrarte.

Insisto, más horas sentado no es el objetivo, es terminar las tareas programadas en el tiempo previsto.

 

6. Lo que menos te gusta se hace primero 

Diversos estudios demuestran que hacer las cosas que no nos gustan primero aumenta considerablemente nuestra productividad.

Es de cajón, si cuando estás cansado tienes sobre la mesa algo que te apasiona, lo vas a coger con ganas igualmente. ¿Acaso no vas al fútbol después de trabajar? Estás agotado pero al estadio que te vas con tu bufanda…

 

7. No hagas multitarea

Encima de la mesa tenemos un teléfono, una tableta y un ordenador, todos encendidos, brillando y sonando cada 5 minutos, ¿quién va a ser productivo así?

Ya es complicado conseguir centrarse en una única cosa tal y como te comentaba en el punto del bloqueo de tareas, si sólo usamos un ordenador, imagínate con un gadget.

Alguna gente que conozco también tiene el Apple Watch mandándole whats apps y aún quedan autónomos con una línea de teléfono normal (en la que ni siquiera sabes quién te está llamando, lo que aumenta las posibilidades de que esa llamadas sea una pérdida total de tiempo).

Es sencillo, el cerebro es menos productivo si hace 2 tareas a la vez. Simplemente no es la manera en la que está programado.

Un estudio de la Universidad de Londres dice que la gente que hace multitarea rinde mucho menos porque tienen problemas para distinguir las cosas relevantes de las que no lo son. En otras palabras, acabas malgastando tiempo en cosas que no aportan valor a tu negocio en vez de hacer eso que te permitirá estar en casa a la hora de cenar con los deberes hechos.

 

10 Maneras De Ser Más Productivo Si Eres Autónomo

8. Adiós teléfono y reuniones

No hay nada que consuma mas tiempo y que genere menos valor que las llamadas de teléfono y las reuniones innecesarias. En España tenemos una obsesión con coger el teléfono, parece que si no hablamos, no estamos trabajando. Y qué decir de las reuniones, si no tienes 10 al día es que no eres importante.

Si lo que quieres es tener tiempo libre sin que se resientan tus ingreso, empieza por distinguir qué cosas aportan valor a tu negocio. Y créeme, ni las reuniones ni las llamadas van a estar en el top 5. Mis consejos para evitar al máximo estos 2 consumidores de tiempo:

  • Utiliza el buzón de voz: tu tiempo es tan importante como el de la persona que te llama, ¿por qué atenderle cuando a ella le vaya bien? Deja que salte el buzón y ya llamarás cuando te tomes un descanso de las tareas importantes…
  • Fija un rato de llamadas al día: igual que con el correo, en 30 minutos al día puedes hacer todas las llamadas. Te sientas en un lugar relajado y vas al grano, nada de cháchara.
  • Ve el grano: Empieza las llamadas con un “te llamo rápidamente porque estoy en medio de una reunión…”. No es que quieras dártelas de importante, simplemente quieres transmitir que no tienes tiempo que perder.
  • Prepara las reuniones: A las reuniones se va con una agenda del día. Tienes que tener marcados los objetivos de lo que quieres hablar y de lo que quieres obtener. Nada de charla libre y nada de “pensar” mientras se está reunido. Haz un acta del día y luego cuando estés relajadamente sentado en tu sillón, te pones con esas cosas que se han hablado.

 

9. Mejora tu lugar de trabajo

Si quieres ser productivo, tienes que trabajar en un sitio que ayude a no distraerte y a concentrarte en tu trabajo. Aquí van unos consejos de cosas que te ayudarán en tu casa u oficina:

  • Usa una luz “triste”: dicen los científicos que si la luz es muy viva te desconcentras más
  • Compra una planta: han demostrado que el verde ayuda a ser más productivo
  • Utiliza auriculares: bloquean el ruido y permiten centrarte en lo que estás haciendo
  • Sube la temperatura: ambientes de trabajo cálidos aumentan hasta un 25% tu productividad
  • Cómprate un reloj de mesa: es fundamental para ver cuánto tiempo nos queda para completar la tarea
  • Usa un juguete anti-estrés: una de esas pelotas de goma bastará, algo para manejar cuando el estrés te está comiendo y necesitas relajarte entre tarea y tarea

 

10. Utiliza la tecnología 

Hasta ahora te he contado los pasos que tienes que hacer para ser más productivo. Ahora quiero poner el foco en la importancia de la tecnología para conseguirlo.

Hay muchas aplicaciones que te van a cambiar la vida. Van a hacer que seas más eficiente muy mucho más productivo. Estas son mis favoritas:

  • Evernote: perfecta para escribir todas las tareas que tienes que hacer desde tu móvil, tablet u ordenador. Es el espacio perfecto para ir anotándolas cuando van surgiendo. Desde aquí las puedes pasar a tu agenda y bloquearlas el tiempo cuando te pongas a ello.
  • Declarando: ya sabes que a los autónomos los impuestos y la contabilidad nos ocupan un tiempo impresionante. Si quieres hacerlo todo en pocos minutos para poder centrarte en lo que de verdad importa, que es tu trabajo, tienes que probar este software. Es súper sencillo llevar tu facturación y cuando llega el trimestre, puedes presentar los modelos de impuestos en 2 clics.
  • Trello: es una de las mejores herramientas de productividad que te permite crear un espacio de trabajo para cada cosa diferente que haces de manera habitual. Dentro de lo que ellos llaman “tablero” puedes ir creando tarjetas para cada una de las tareas incluidas. También lo puedes organizar por clientes. De este modo tienes una representación visual de lo que tienes que hacer que te permite organizarte mejor la agenda.
  • Headspace: es una app que te ayuda a relajarte y que yo aconsejo para mejorar tu concentración. Parece una tontería, pero dedicar 10 minutos a respirar con los ojos cerrados en mitad de una jornada laboral incrementa drásticamente nuestra productividad.

Sinceramente, siguiendo estos consejos tu día a día puede cambiar. Verás que tienes puedes cerrar la persiana a la hora y con la sensación de haber cumplido con todas tus tareas.

Recuerda siempre que en los negocios la ley de Pareto se aplica a la perfección. Dice que en el 20% del tiempo, hacemos el 80% de las tareas. Así que en nuestra lucha por ser autónomos con más tiempo libre hemos de identificar esas tareas qy hacerlas de forma resolutiva. Una vez completadas, el tiempo que queda va a aportar poco a nuestra facturación, así que no pasa nada si nos vamos a tumbar a la playa :).