Uno de los temas que más dudas genera tiene que ver con los bienes de inversión. Lo más normal, es que todos los autónomos compremos algo para nuestra actividad que la normativa considera como bien de inversión. Muchas veces estamos ante un bien de este tipo y ni siquiera lo sabemos.
En este artículo te voy a comentar 2 ejemplos de bienes de inversión. Así podrás entender sus particularidades y sabrás diferenciarlos del resto de bienes que compres para tu actividad.

Dependiendo del tipo de actividad que realizas vas a tener que comprar unos bienes de inversión u otros. Aquí tienes 2 ejemplos:

1. Ejemplo Bien de Inversión en actividades profesionalesImagínate que eres oftalmólogo y necesitas un láser ocular para poder operar cataratas. Lógicamente, este láser te va a costar un pasta pero lo utilizarás en tu actividad durante mucho tiempo. Para tí, el láser será un bien de inversión

2. Ejemplo Bien de Inversión en actividades empresariales: Imagínate que eres agente comercial y que necesitas comprarte un vehículo para visitar a tus clientes. Para tí, el vehículo será un bien de inversión.

Las particularidades de los bienes de inversión que los diferencian del resto de bienes son las siguientes:s de inversión:

  • Deben ser herramientas o elementos que vas a utilizar en tu actividad necesariamente para poderla realizar
  • El precio debe ser superior a 3.005,06€
  • Vas a utilizarlo en tu actividad más de un año
  • Sólo podrás registrar como gasto su amortización, es decir, el precio que has pagado por él no lo podrás incluir en tu IRPF como gasto total en un mismo año
  • Deberás de disponer de su propio libro registro llamado libro de bienes de inversión, donde se mostrarán todos los bienes de inversión que utilizas en tu actividad

Los bienes de inversión son fáciles de confundir con otro tipo de bienes. Por ejemplo, con mobiliario para tu oficina, ordenadores, impresoras, etc, que también son herramientas que vas a utilizar en tu actividad necesariamente durante mucho tiempo (y que quizás debido a su precio te va a tocar calcular su amortización igualmente), pero que no van a cumplir todas las condiciones requeridas para ser considerados bienes de inversión, y por tanto, no los tienes que registrar como tal.

Sinceramente, a veces es realmente difícil saber qué es un bien de inversión. Si eres de los autónomo que se lleva la contabilidad con un Excel y sin asesoría fiscal, es fácil que hayas cometido fallos con este tema.

Además, toda la normativa es bastante complicada. Igual pasa con los gastos deducibles de los autónomos. Piensa que de media un autónomo paga hasta 4.000€ al año más en impuestos de los que debería porque no se sabe deducir bien los gastos. Por eso yo siempre recomiendo buscar algún tipo de asesoría fiscal, los resultados suelen ser geniales.

Y si no me crees prueba Declarando gratis 15 días y verás todos los gastos que no te estás deduciendo y que te están costando una pasta.