Los autónomos sabemos mucho de impuestos, sobre todo por la cantidad de obligaciones tributarias que tenemos y lo complicado que es cumplirlas. Pero una de las dudas más recurrente que tenemos siempre es los gastos que podemos incluir o no en nuestra actividad. Por este motivo, en este post os indicamos los gastos deducibles del modelo 130 que un autónomo puede tener en cuenta a la hora de confeccionar sus impuestos. 

Los 9 gastos deducibles del modelo 130 que os podéis deducir como autónomos son:

1. Seguridad Social: Todo autónomo una vez iniciada su actividad económica debe de estar inscrito en alguno de los regímenes de cotización de la Seguridad Social. Lo normal es que el autónomo se dé de alta en el RETA (Régimen Especial de los Trabajadores Autónomos). Esta situación supone que cada mes pagarás a la Seguridad Social la cuota de autónomos que te corresponda y que la misma es gasto deducible de tu actividad.

2. Alquiler: Si trabajas en una oficina o local alquilado el importe del alquiler que pagas a su propietario también es gasto deducible.

3. Impuestos del hogar: Por impuestos del hogar nos referimos al IBI, la comunidad de propietarios y la tasa de basura. Este tipo de gastos se los pueden incluir aquellos autónomos que trabajan desde su casa.

4. Servicios contratados a otros profesionales: Son gastos deducibles los servicios que te prestan otros profesionales o sociedades, por ejemplo, los servicios de gestoría, asesoría, abogados, notarios, registros oficiales etc.

5. Gastos financieros y comisiones bancarias: Si eres un autónomo que para iniciar o crecer en su actividad ha necesitado acudir a un préstamo bancario, aparte de la cuota del préstamo, el banco cobra intereses, y en ocasiones, ciertas comisiones. Tanto los intereses como las comisiones son gasto deducible

6. Gastos de publicidad o suscripción: Son deducibles los gastos que puedas tener por estar inscrito en algún colegio profesional o asociación relacionado con tu trabajo, por pagarle a google para que tu web salga en primeras posiciones, o a página amarillas por tener tu dirección y teléfono a alcance de cualquiera

7. Gastos por Seguros: Como autónomo y dependiendo de la actividad que realices, es posible que te sea necesario contratar un seguro de responsabilidad civil, o bien que el banco para darte el préstamo que necesitas para desarrollar tu actividad te haya obligado a tener un seguro de vida, o bien tienes un seguro de enfermedad. El pago del seguro también puede llegar a ser gasto deducible de tu actividad. Dependiendo del tipo de seguro que tengas los requisitos para ser considerado gasto de la actividad varían. Si quieres saber si tu seguro es deducible, y si lo es, como lo debes de registrar en tu actividad, puedes consultarlo con nuestro asesor virtual en www.declarando.es

8. Gastos por reparaciones y conservaciones de bienes materiales: En el caso de necesitar determinados bienes para realizar tu actividad como autónomo, por ejemplo, si eres un agente comercial necesitarás un teléfono, y quizás un vehículo para desplazarte y visitar a potenciales clientes, o si te dedicas al marketing online o eres programador, tu herramienta de trabajo va a ser un ordenador. Pues todos estos bienes que vas a necesitar para realizar la actividad, las reparaciones que puedan tener para conservarlos en funcionamiento también serán gastos deducibles.

Estos bienes se suelen llamar bienes de inversión , pero no siempre cumplen con todos los requisitos para ello, aún así son gasto deducible igualmente.

9. Gasto por Amortización: La amortización digamos que es el importe del gasto que nos podemos incluir en nuestra actividad debido al uso y al desgaste de los bienes comentados en el párrafo anterior, sean o no considerados bienes de inversión.

Ahora que ya sabemos los 9 gastos deducibles del Modelo 130 que debemos tener en cuenta, nos queda conocer dos aspectos más a considerar para que como autónomo no tengamos problemas al incluir estos gastos en nuestra actividad. Estos aspectos son tres.

  • Que el gasto esté relacionado con nuestra actividad
  • Que el gasto esté justificado. Lo normal es tener una factura a tu nombre
  • Que el gasto esté registrado en tus libros contables

Si cumples con estos tres aspectos tendrás más opciones de que Hacienda, en el caso de que te compruebe tus gastos, no pueda decirte nada.