Según la Dirección General de Industria, una comunidad de bienes se constituye cuando la propiedad de un bien pertenece a varias personas y forma parte de una actividad empresarial realizada en común. Esta definición tan complicada se puede simplificar para el autónomo diciendo que una comunidad de bienes es la forma de asociación más sencilla para un grupo de autónomos que tengan un proyecto conjunto. Realmente lo que están haciendo los autónomos es un acuerdo entre las partes, manteniendo su condición de autónomo, y teniendo la propiedad de alguna cosa en común.

Cuando una persona decide emprender un negocio, lo primero que se plantea es cómo debe de hacerlo. Tiene la posibilidad de montar una S.L pero no es un trámite nada sencillo ni barato en España (no como en Estados Unidos que lo haces en pocos minutos y con un coste irrisorio) o simplemente la de hacerse autónomo y ver cómo van las cosas.

El problema viene cuando se decide emprender con alguien en vez de hacerlo en solitario. Y para eso es muy efectiva la comunidad de bienes, que será una asociación entre estos 2 emprendedores una vez se hayan dado de alta de autónomos y que los hará “socios comuneros” para desarrollar una actividad empresarial común

Las ventajas de una comunidad de bienes son sobre todo que simplifica mucho las cosas. En primer lugar se puede hacer con un sencillo contrato entre las partes que defina el porcentaje que cada uno tiene y luego no necesita de capital mínimo de constitución (olvídate de los 3.000€ de la S.l). Lo que es importante destacar es que la comunidad de bienes no tiene una personalidad jurídica propia, por lo que serán los socios los que responderán ante las deudas con su propio patrimonio. En cuanto a la fiscalidad, los socios comuneros tributan mediante el IRPF y se rigen mediante el Código Mercantil para operaciones y mediante el Código Civil para derechos y obligaciones. 

Para la constitución de la comunidad de bienes, hay que llevar el contrato que os he mencionado entre las partes a Hacienda y presentarlo junto a la copia del DNI de los firmantes, el famoso modelo 036 y el alta en el IAE. Ahora bien, en caso de que se aporten bienes a la comunidad, lo que es un poco más fastidioso es que hay que llevar la liquidación del impuesto sobre Transmisiones Patrimoniales y Actos Jurídicos Documentados (sobre esa base se aplica un 1% del valor de los bienes aportados).