Para aquellos que nunca hayáis oído el término autónomos dependientes, es el que se aplica a todos los trabajadores por cuenta propia que reciben más de un 75% de sus ingresos mensuales del mismo cliente. Comunmente se les llama falsos autónomos, porque en general trabajan en exclusiva para una empresa que se quiere ahorrar la contratación del empleado por el régimen general. De este modo se ahorran los seguros sociales cada mes, no tiene que pagar vacaciones, etc. En este artículo te explicamos las 4 principales desventajas de este tipo de autónomo en dependencia económica.

Lo primero que hay que aclarar es que aunque estos trabajadores por cuenta propia figuren como autónomos, debe existir un contrato con la empresa que les paga la gran mayoría de su salario. Muchos no lo sabemos y estamos en esta situación, así que lo que tenemos que hacer es firmar este contrato y presentarlo en Servicio Público de Empleo Estatal (primero hemos de llevarlo nosotros, luego tienes 5 días para notificarle el registro a la empresa y luego esta tiene 10 días para ir a presentar su parte). 

Dicho esto, vamos con las 5 principales desventajas de ser autónomo dependiente:

  1. Todos los impuestos te los tienes que pagar tú: cuando estás en esta situación, todas las cuotas de los seguros sociales (por contingencias comunes o profesionales) corren de tu cuenta, por desgracia no los paga la empresa. Este es el motivo fundamental por el que las compañías optan por esta formula de trabajo tan controvertida.
  2. Tus vacaciones no son pagadas: si bien es cierto que tienes derecho a tener 18 días hábiles de vacaciones al año, estos días no te los paga la empresa. Ahora bien, es algo común en relaciones profesionales que duren muchos años, llegar a algún tipo de acuerdo que beneficie al autónomo durante estos días fuera de la oficina que no cobra.
  3. No puedes tener trabajadores a tu cargo: este tema también es bastante cuestionado, cuando estás en este régimen, no puedes tener a nadie trabajando para ti.
  4. No puedes subcontratar tu trabajo: otra cosa importante es que ese trabajo para el que te ha contratado la empresa no puede ser subcontratado. Imagínate que como autónomo que eres tienes algunos clientes más (que no pueden suponer más de un 25% de tu facturación mensual) y en un momento dado te entra más trabajo y no llegas a realizar el del cliente principal. Pues bien, en esta situación no puedes recurrir a otros autónomos que realicen tu trabajo o estarías incumpliendo la ley.
  5. No puedes tener infraestructura propia: es decir, no puedes tener oficinas o materiales…

Si bien es cierto que ser trabajador autónomo en régimen de dependencia tiene alguna ventaja, la mayoría son desventajas para el empleado por cuenta propia. Por eso tantas asociaciones se han quejado de esta modalidad laboral y piden que los trabajadores de este tipo sean contratados por la empresa dentro del régimen general.