Uno de los temas más complicados para los trabajadores por cuenta propia son las retenciones de autónomos profesionales. Para intentar simplificarlo, voy a explicarte las cosas más importantes que debes saber en 6 simples preguntas:

1. ¿Qué son las retenciones de un autónomo profesional?

Cualquier autónomo tiene que pagarle impuestos a Hacienda, y las retenciones son un medio para ir adelantado ese pago a lo largo de todo el año.

Si nos ceñimos a la normativa fiscal, las retenciones son aquellas cantidades que se detraen al profesional por el pagador del servicio ofrecido o producto vendido, para ingresarlas a la Administración Tributaria como un anticipo de la cuota del impuesto anual que el profesional tiene que pagar. Esta definición, al fin y al cabo, supone decir que un autónomo profesional, cualquiera que sea la actividad a la que se dedique, cada vez que realiza una venta o presta un servicio tiene que emitir una factura, que incluirá el precio del elemento vendido o del servicio ofrecido, el IVA que corresponda a esa operación, y la cuota del I.R.P.F., es decir, el importe que no le pagará su cliente porque tiene que retenérselo para ingresarlo en Hacienda a su nombre.

Te lo explico de otra forma, es como si en Hacienda existiese una hucha con tu nombre, y que tus clientes fuesen llenándola con la cantidad que aparece en las facturas como I.R.P.F., de forma que no cobras ese dinero de tus clientes porque se está utilizando indirectamente para pagar tus impuestos a Hacienda.

Un ejemplo: el Sr. Pérez es un carpintero que le acaba de arreglar las patas a las sillas de comedor del restaurante de la Sra. Pepa, y por este servicio emite una factura de 1.060,00Euros en total, siendo el desglose de la misma el siguiente:

  • Base Imponible (precio): 1.000,00€
  • 21% de I.V.A.= + 210,00€
  • 15% de I.R.P.F.: – 150,00€
  • Total a percibir: 1.060,00€

En este caso, la Sr. Pepa cuando le vaya a pagar la factura al Sr. Pérez, le ingresará 1.060,00€, que es el total de la factura, ya que en la misma hay 150,00€ (15% de I.R.P.F.) que en lugar de dárselos, la Sra. Pepa se los guardará e ingresará a nombre del Sr. Pérez a Hacienda, a cuenta de los impuestos que tiene que pagar el Sr. Pérez.

Si quieres saber más sobre las facturas de autónomos profesionales, te invito a que leas mi post de cómo confecciona una factura un autónomo, te va a ser de mucha utilidad para acabar de reforzar estos conceptos.

2. ¿Quiénes están obligados a retener?

No todo el mundo está obligado a retenerle al profesional una cantidad de dinero de su factura y  pagárselo a Hacienda. Sólo tienen que cumplir con esta obligación de retener quienes a su vez también desempeñen una actividad empresarial o profesional, sean personas físicas o empresas.

Por ejemplo, si tengo un problema con el inquilino de un piso de mi propiedad y acudo a un abogado para que me asesore, cuando éste me facturará por sus servicios no indicará cuota de I.R.P.F., porque yo no soy un empresario o profesional. En cambio, si voy a ese mismo abogado para que me asesore sobre una reclamación por una factura impagada de un cliente, como yo actúo en calidad de empresario o profesional, la factura por su servicios llevará I.R.P.F.

3. ¿Cómo se calcula su importe?

El importe de las retenciones lo establece la normativa fiscal a través de la Ley 35/2006 del I.R.P.F. y para este 2016 son:

  • Para autónomos profesionales, Cuota I.R.P.F.= 15%
  • Para autónomos profesionales que inician su actividad en 2016, Cuota I.R.P.F. =  7%

4. ¿Cómo se aplican?

Como ya te he comentado, el importe de la cuota del I.R.P.F. que tendrás que aplicar en tus facturas cuando tu cliente actúe como empresario o profesional o sea una sociedad, será cualquiera de los importes indicados en el punto anterior, dependiendo de la situación en la te encuentres, aunque lo normal es aplicar un 15%.

Tú ya no tendrás que hacer ningún trámite más con el tema de las retenciones, puesto que la obligación la asumen tus clientes en el momento en el que deciden pagarte por el servicio que les has prestado, o por el producto que les has vendido.

5. ¿Cómo se presentan en Hacienda?

En este caso, tus clientes lo que deberán de hacer para ingresar en Hacienda “tus retenciones” será presentar en el periodo que corresponda un formulario a través del cual se ingresará su importe en Hacienda. En términos fiscales, dicho formulario se conoce con el nombre de Modelo 111: Retenciones e ingresos a cuenta.

Será cuando tengas que presentar tu declaración de renta cuando regularizarás tu situación con respecto a las retenciones que se habrán ido ingresando a tu favor en Hacienda por parte de tus clientes, es decir, si tienes que pagar en tu renta 500€, pero resulta que en Hacienda tienes unas retenciones a tu favor de 600€, no tendrás que pagarle a Hacienda nada más, si no que ella te deberá de devolver los 100€ de diferencia (los 500€ que te salían a pagar menos los 600€ tenías adelantados), ya que a lo largo del año habrás anticipado vía retenciones más dinero del que te toca pagar por tus impuestos.

6. ¿Que consecuencia tengo si no indico el I.R.P.F. en mis facturas?

Con la normativa en la mano, la responsabilidad frente a Hacienda por no aplicar la retención que corresponda a rendimientos derivados de una actividad profesional es de tu cliente, no tuya. Recuerda esta frase “el que paga retiene e ingresa a Hacienda”. Sin embargo, esta circunstancia puede provocarte otro tipo de problemas.

Si como autónomo que realizas una actividad profesional decides no aplicar I.R.P.F. en tus facturas, debes de saber que tus actos pueden producir las siguientes consecuencias:

  • Le estás trasladando la responsabilidad de aplicar el tipo de I.R.P.F. que le corresponda a la operación realizada a tu cliente, que tendrá que calcular la cuota de I.R.P.F. por el mismo, e ingresarla en Hacienda, de forma que tu tendrás una factura con un total a percibir, y un cobro que no van a coincidir nunca.
  • Al emitir una factura sin indicar la cuota de I.R.P.F. correspondiente, es posible que tu cliente no te retenga, y no le pague a Hacienda. Piensa que si no le indicas tu mismo el tipo de I.R.P.F. que te corresponde, él no sabe si tu actividad es empresarial o profesional y tampoco el I.R.P.F. que puedes aplicarte (15% o 7%). Es más, si por alguna causa, Hacienda le comprobase su contabilidad, puede sancionarle por no haber ingresado la retención de tus facturas, y esto indirectamente es tu culpa, con lo que lo más seguro es que lo pierdas de cliente.
  • Al no aplicar I.R.P.F. en tus facturas estás obligado a presentar el Modelo 130, por realizar una actividad profesional sin tener retención sobre tus ingresos, y de no hacerlo, Hacienda puede sancionarte por dejar de adelantar parte de tu renta anual.
  • Cuando vayas a presentar tu renta anual, como no habrás adelantado cantidad alguna, pagarás de golpe ese I.R.P.F.

Con todo lo que te he contado, espero haberte ayuda a comprender algo más como funciona el tema de las retenciones de profesionales, aunque si continuas teniendo dudas o quieres que te asesoremos para tu caso concreto, ya sabes que puedes encontrarnos en www.declarando.es.

  • Marta

    Hola Juan Luis,
    Puede parecer correcto lo que estás diciendo pero ten en cuenta que el IVA y el IRPF son dos impuestos que nada tienen que ver, aunque lo parezcan :). Te pongo un ejemplo por si te ayuda (sé que esto es un poco lioso 🙂 ).
    Imagínate que prestas servicios de publicidad a una empresa por los que les vas a cobrar 1000€. Tu actividad está clasificada en el grupo de “Actividades Profesionales”, por tanto, aplicarás en tu factura a este cliente el 21% de IVA y el 15% de IRPF (supongamos que no tienes el % reducido). Por tanto, la factura la confeccionarías de la forma siguiente: Precio de Tus Servicios = 1000€
    21% de IVA = + 210€
    15% de IRPF = -150€
    Total a Cobrar = 1.060€
    Los 210€ de IVA los vas a ingresar en el Modelo 303 del trimestre que corresponda. El IVA no es dinero tuyo, tú solamente haces la función de mero recaudador de Hacienda Los 150€ de IRPF no los cobras de tu cliente porque éste los ingresa en Hacienda a tu nombre, a cuenta del pago de tu Declaración Anual de la Renta, para que tú, en el caso que proceda, los puedas recuperar tras presentar esta Declaración.

  • Juan Luis Arruti

    Hola Marta, tengo una duda, si tu cliente paga ese dinero a Hacienda en tu nombre para pagar el IRPF, luego en la liquidación de IVA a ti te toca pagar la misma cantidad de tu bolsillo ya que tu cliente no te paga el total del IVA (Neto + IVA) sino (Neto +IVA – IRPF) por lo que se estará duplicando el pago que debes hacer a Hacienda a la hora de liquidar el IVA, una paga tu cliente y otra en la liquidación trimestral de IVA ¿no?