Uno de los impuestos más complicados para un autónomo es el modelo 130. Este formulario se usa para pagarle cada trimestre a Hacienda el IRPF de forma adelantada.

El IRPF es el Impuesto Sobre las Personas Físicas. Eso quiere decir que es un impuesto sobre las ganancias de los trabajadores.

Lo importante a tener en cuenta sobre el IRPF es que es un impuesto progresivo. Es decir, cuanto más ganas, mas pagas.

Como te decía, en Abril, Julio, Octubre y Enero presentas el 130 y le pagas el IRPF a Hacienda. A final de año, si con estos 4 anticipos le has pagado más de lo que te toca, la Agencia Tributaria tendrá que devolverte ese exceso cuando presentes tu Renta.

 

Cuando un autónomo realiza una actividad económica tiene ingresos y también tiene gastos. Lo que le vaya a pagar a Hacienda es función de sus beneficios, según el resultado que obtiene de restarle a los ingresos dichos gastos. Es decir, es vital que tengas controlados los ingresos que has obtenido, pero sobre todo los gastos deducibles.

Sin embargo, existe un problema, ni los ingresos ni los gastos definitivos que se tendrán que declarar en tu renta los conoces antes del final de año.

Para solucionar esta situación y Hacienda creó el modelo 130 por el que le adelantamos cada trimestre una cantidad de dinero a cuenta del I.R.P.F. Es como si del importe del I.R.P.F. que tendrás que pagar cuando presentes tu renta, lo dividieses en cuatro partes, y cada trimestre cogieras una de las partes y se la dieras a Hacienda para que te la guardase hasta la presentación de tu declaración de renta con los datos definitivos de todo el año.

Si llegado ese momento, resulta que no has adelantado lo suficiente, Hacienda se quedará los pagos parciales que le has hecho durante el año; pero si con los anticipos le has pagado más de lo que te toca, tendrá que devolverte el exceso satisfecho.

 

Una cosa importante, el Modelo 130 no tiene resumen anual. Es decir, cuando llega Enero y nos toca presentar el cuarto trimestre de impuestos y nos toca hacer nuestros resúmenes anuales (como el Modelo 390, que es el resumen del IVA), no existe ningún equivalente para el modelo 130. El motivo es porque al ser un impuesto que se acumula, realmente ya se obtiene con la presentación del cuarto trimestre de este modelo.

Qué Es El Modelo 130

 

¿Quién tiene que presentar el Modelo 130?

Si te encuentras en una de estas 3 situaciones siguientes, no te librarás de hacerlo: 

  • Si eres un autónomo con una actividad calificada de empresarial y no vas a módulos.
  • Sir formas parte de una comunidad de bienes o C.B. tienes que hacerlo con el porcentaje de ingresos y gastos que te corresponda, en función de tu participación en la “sociedad”.
  • Si eres un autónomo que realiza una actividad profesional, siempre excepto el caso de que el año anterior más de un 70% de tus ingresos estuvieron sujetos a retención. 

 

¿Cuándo se presenta el modelo 130?

Los plazos de presentación para presentar este modelo con el IRPF son:

  • 1er Trimestre: del 1 al 20 de abril, ambos inclusive.
  • 2º Trimestre: del 1 al 20 de julio, ambos inclusive.
  • 3º Trimestre: del 1 al 20 de octubre, ambos inclusive.
  • 4º Trimestre: del 1 al 30 de enero, ambos inclusive.

En caso que los días de final del plazo sean, sábado, domingo o festivo, el plazo será hasta el siguiente día hábil.

 

¿Cómo se calcula el Modelo 130?

El cálculo del Modelo 130 se realiza cada trimestre y consiste en declarar todos los ingresos y gastos que has tenido en ese periodo para obtener el beneficio de tu actividad. Posibilidades:

  • Si no hay beneficio, se presenta una declaración negativa
  • Si hay beneficio, se le calcula el 20% del total del beneficio obtenido y ésa es la cantidad a ingresar.

El resultado de cada trimestre no se calcula aisladamente, sino computando el total transcurrido hasta esa fecha.

Me explico mejor, en el modelo 130 del primer trimestre se calculará utilizando el rendimiento de la actividad del negocio hasta el 31 de marzo, y a esto le aplicamos un 20% si el resultado era positivo y si era negativo, será cero. En el segundo trimestre se calculará utilizando los ingresos y gastos obtenidos desde principio de año hasta el 30 de junio, en el tercero hasta el 30 de septiembre, y en el cuarto hasta el 31 de diciembre.

 

¿Cómo se rellena el Modelo 130?

Si descargas el formulario del Modelo 130, verás que solo consta de dos hojas. Mi recomendación es que antes de ponerte a escribir, juntes toda la información relativa a tus facturas y gastos deducibles que hayas tenido durante todo el año hasta el momento de la declaración. Verás que consta de los siguientes apartados:

1. Declarante: tu número de NIF y nombre y apellidos

2. Devengo: está formado por el año de ejercicio (por ejemplo, 2016) y el periodo, es decir, el trimestre (1T, 2T, 3T o 4T)

3. Liquidación: aquí es donde declaras el impuesto que has de pagar

El apartado I está destinado a aquellos autónomos o empresarios que no ejerzan una actividad agrícola, ganadera, forestal o pesquera. Si ejerces este tipo de actividades, entonces has de rellenar el apartado II.

Una cosa importante, los datos que has de hacer constar comprenden desde el 1 de enero hasta el último día del trimestre que estás declarando. Para que no te quede ninguna duda, te describo lo que tienes que poner en cada una de las casillas de este apartado del modelo 130:

  • Casilla [01]: Los ingresos que has tenido durante ese periodo
  • Casilla [02]: Lo mismo, pero con los gastos
  • Casilla [03]: La diferencia entre los ingresos [casilla 01] y los gastos [casillas 02]
  • Casilla [04]: El 20% del importe de la casilla [03] siempre y cuando este sea positivo. Si es negativo, pon un cero
  • Casilla [05]: Has de recuperar los importes que aparecen en las casillas [07] y [16] de las declaraciones anteriores, pero del mismo periodo. Es decir, si estás rellenando la declaración del tercer trimestre de 2014, tendrás que consultar las declaraciones del primer y segundo trimestres del mismo año. Sumas los importes de todas las casillas [07] y de todas las casillas [16]. A continuación, al resultado de las primeras le restas el resultado de las segundas. Lo que te dé lo pones en la casilla [05]
  • Casilla [06]: La suma de todas las retenciones que has aplicado a tus facturas desde el primer día del año
  • Casilla [07]: Resta los importes de las casillas [04], [05] y [06]. Si el resultado te da negativo, pon el signo negativo (-) delante de la cifra.

El apartado III está dedicado al resultado final de lo que tienes que pagar (total liquidación). Has de seguir los siguientes pasos:

  • Casilla [12]: Es el resultado de la suma de las casillas [07] y [11]. Si te da negativo, escribe un cero
  • Casilla [13]: Has de tomar como referencia el importe de la casilla [03]. Es decir, la diferencia entre los ingresos y los gastos, y extrapolarlo al resto del año. Con esto tendrás la base imponible anual prevista.

 

Ejemplo: Pongamos que la base imponible es de 10.000€ y estamos en el segundo trimestre (2T). Pues bien, para averiguar cuál será nuestra base imponible anual se ha de hacer una simple regla de tres:

  • 6 meses > 10.000€
  • 12 meses > 20.000€ (resultado de multiplicar 12 (meses) por 10.000 (euros) y dividirlo por 6 (meses)

Entonces la cantidad que te puedes deducir se calcula así:

  • Si esa base imponible anual es igual o inferior a 8.000€, podrás deducirte hasta 400€ anuales
  • Si está entre 8.001€ y 12.000€, podrás deducirte el resultado de la siguiente fórmula: 400 – (base imponible – 8000) x 0,1 euros al año
  • Si es superior a 12.000€, no podrás deducirte nada.

Por tanto en el ejemplo anterior, no puedes deducirte nada. Ahora bien, imagínate que tu base imponible anual fuera de 5.000€. Entonces podrías deducirte 400€ anuales. Como la declaración es trimestral, has de dividir esos 400€ entre cuatro para conocer la deducción trimestral. En este caso serían 100€ y esa es la cifra que habrías de poner en la casilla [13].

Otro ejemplo, pongamos que ahora te sale una base imponible de 10.000€, la deducción anual debería seguir la siguiente fórmula:

  • 400 – (10.000 – 8.000) x 0,1 = 400 – 2.000 x 0,1 = 400 – 200 = 200€

Esos 200€ son tu deducción anual, así que los tienes que dividir entre 4 para saber tu deducción trimestral. El resultado de 50€ es el que debería escribir en la casilla [13].

 

  • Casilla [14]: Restas la casilla [12] y [13]. Si el importe es negativo, no olvides poner el signo (-)
  • Casilla [15]: Si en las declaraciones de los trimestres anteriores te salió una cantidad negativa en la casilla [19] – por tanto, los gastos fueron mayores que los ingresos – pon tales resultados acumulados. Es importante que en esta casilla el importe no sea superior a la de la casilla [14]
  • Casilla [16]: aquí puedes deducir gastos relacionados con la compra o rehabilitación de la vivienda. Puedes deducir el 2% de la casilla [03] o el 2% de la casilla [08] con un máximo de 660,14€, siempre y cuando tengas una hipoteca o estés rehabilitando una vivienda
  • Casilla [17]: restas las casillas [14] y [15]. De nuevo: no olvides poner el signo (-) si el resultado es negativo
  • Casilla [18]: Solo has de rellenarla si presentas una declaración complementaria por el mismo concepto, ejercicio y periodo
  • Casilla [19]: restas las casillas [17] y [18]. Y este es el resultado de tu declaración.

Si la cifra es positiva, es lo que debes a Hacienda en concepto de impuestos. Si la cifra es negativa, Hacienda te ha devolver ese importe. Ahora bien, el formulario no ha acabado aquí. Sigamos…

4. Ingresos: si el importe de la casilla [19] es positivo, has de rellenar este campo. Como es un impuesto que has de pagar a Hacienda, tienes la opción de hacerlo en efectivo o desde tu cuenta bancaria

5. A deducir: la cifra de la casilla [19] te ha dado negativo. Este apartado sólo tienes que rellenarlo si estás haciendo una de las declaraciones de los tres primeros trimestres

6. Negativa: has de rellenarlo si se trata de la última declaración trimestral del año (4T) y el importe de la casilla [19] es negativo

Toda esta explicación que te acabo de dar es para rellenar y presentar el modelo 130 en la web de Hacienda. Si te parece demasiado complicado, te aconsejo que pruebes Declarando, es totalmente gratis. Déjame que te diga que es nuestra plataforma es mucho más sencillo que los complejos formularios de la Agencia Tributaria. Lo único que tienes que hacer es leer los consejos imprescindibles que te da nuestro asesor virtual sobre ingresos y gastos y luego lo podrás enviar con un solo clic. 

 

Problemas al presentar el modelo 130

Veo muchas veces un problema común en muchos autónomos cuando presentan el modelo 130. Existen conflictos entre el sistema que utilizamos para calcularlo y la actividad que están realizando.

Me explico mejor, cuando presentas el modelo Modelo 037 de alta de actividad, tienes que elegir una actividad de autónomo. Esa actividad tiene unas consecuencias fiscales.

Muchas veces ocurre que la actividad por la que te has dado de alta no coincide con los impuestos que has dicho que vas a presentar. Por ejemplo, uno se da de alta como agente comercial, elige una actividad que le califica de empresarial, pero se le olvida marcar la casilla 600 relativa al alta en la obligación de presentar pagos a cuenta de la renta.

 

Así que ten en cuenta esto, antes de presentar el Modelo 130:

  1. Comprueba si en el Modelo 037 marcaste la casilla 600: si la respuesta es NO, no tienes que presentar el 130. Sin embargo, en el caso de que tu respuesta haya sido SÍ, pasa al punto 2…
  2. Averigua el sistema de cálculo (la información también la encontrarás en el propio Modelo 037, casillas 604 a 650 de la página 2 referidas al método de estimación en el I.R.P.F.): lo normal para un autónomo que realiza su propia actividad, es estar dado de alta en el sistema de cálculo que llamamos método de estimación directa simplificada, al ser más sencillo. Si vas a utilizar este método debes conocer las particularidades siguientes:
  • Límite de utilización: no podrás utilizarlo cuando en el ejercicio anterior tus ingresos brutos hayan superado los 600.000€ en el conjunto de todas tus actividades. Cuando hablo de ingresos brutos me refiero al total de ingresos que has facturado sin contar ningún gasto e impuesto. Es decir, debes sumar el importe de las facturas que emites a tus clientes, sin tener en cuenta el IVA y en su caso el I.R.P.F. o retención profesional, solo lo que se conoce como “base imponible”.
  • Gastos de Difícil Justificación: se te permite aplicar un % sobre la diferencia de tus ingresos y gastos que supondrá más gasto para tu actividad sin realmente serlo. Por tanto, menos beneficio que declarar, y sin que tengas la obligación de justificarlo. Es lo que se conoce como “gastos de difícil justificación”.  Actualmente se fija en un 5%, pero la última reforma fiscal ha introducido un límite de 2.000€ anuales que no podrás superar.

Te pongo un ejemplo: imagínate que tus beneficios para este trimestre ascienden a 3.000€ y que estás incluido en el método de estimación directa simplificada. Tienes derecho a restar a ese importe un 5%. Es decir, 150€ (3000€ * 5%)que te podrás restar como un gasto más de tu actividad, siendo el beneficio a declarar mediante el Modelo 130 de 2.850€. 

 

El IVA y el Modelo 130

En cada compra que hacemos todos los españoles pagamos el IVA. Sin embargo, los que somos autónomos y desarrollamos una actividad por nuestra cuenta podemos recuperar ese IVA mediante el Modelo 303 que presentamos cada trimestre. 

Ahora bien, el IVA es un impuesto indirecto y se aplica al consumo, por tanto no lo podemos considerar un gasto de nuestra actividad, ni lo deberemos incluir en el Modelo 130.

Sin embargo, hay una excepción, los autónomos que no tienen que presentar Modelo 303 cada trimestre porque su actividad se considera exenta (es decir, que su tipo de IVA es 0%). En este caso, como el IVA que se paga al comprar no se puede recuperar utilizando el Modelo 303, la ley permite que el importe pagado por IVA se considere como gasto deducible y se tenga en cuenta en el Modelo 130.

 

Gastos deducibles en el Modelo 130

Algunos gastos muy habituales que se pueden deducir en el modelo 130 si ere autónomo son:

  • Seguridad Social: todos los autónomos una vez hemos iniciado nuestra actividad económica, tenemos que estar inscritos en alguno de los regímenes de cotización de la Seguridad Social. Lo normal es que el autónomo se dé de alta en el RETA (Régimen Especial de los Trabajadores Autónomos). Esta situación supone que cada mes pagarás a la Seguridad Social la cuota de autónomos que te corresponda. Recuerda que esta cuota es deducible para todo el mundo.
  • Alquiler: si trabajas en una oficina o local alquilado el importe del alquiler que pagas a su propietario también es gasto deducible.
  • Impuestos del hogar: por impuestos del hogar me refiero al IBI, la comunidad de propietarios y la tasa de basura. Este tipo de gastos se los pueden incluir aquellos autónomos que trabajan desde su casa.
  • Servicios contratados a otros profesionales: son gastos deducibles los servicios que te prestan otros profesionales o sociedades. Por ejemplo, los servicios de gestoría, asesoría, abogados, notarios, registros oficiales, etc.
  • Gastos financieros y comisiones bancarias: si eres un autónomo que para iniciar o crecer en su actividad ha necesitado acudir a un préstamo bancario, aparte de la cuota del préstamo, el banco cobra intereses, y en ocasiones, ciertas comisiones. Tanto los intereses como las comisiones son gasto deducible.
  • Gastos de publicidad o suscripción: son deducibles los gastos que puedas tener por estar inscrito en algún colegio profesional o asociación relacionado con tu trabajo, por pagarle a google para que tu web salga en primeras posiciones, o a páginas amarillas por tener tu dirección y teléfono a alcance de cualquiera.
  • Gastos por Seguros: como autónomo y dependiendo de la actividad que realices, es posible que te sea necesario contratar un seguro de responsabilidad civil, o bien que el banco para darte el préstamo que necesitas para desarrollar tu actividad te haya obligado a tener un seguro de vida, o bien tienes un seguro de enfermedad. El pago del seguro también puede llegar a ser gasto deducible de tu actividad. Dependiendo del tipo de seguro que tengas los requisitos para ser considerado gasto de la actividad varían. 
  • Gastos por reparaciones y conservaciones de bienes materiales: en el caso de necesitar determinados bienes para realizar tu actividad como autónomo, por ejemplo, si eres un agente comercial necesitarás un teléfono, y quizás un vehículo para desplazarte y visitar a potenciales clientes, o si te dedicas al marketing online o eres programador, tu herramienta de trabajo va a ser un ordenador. Pues todos estos bienes que vas a necesitar para realizar la actividad, las reparaciones que puedan tener para conservarlos en funcionamiento también serán gastos deducibles.

A parte de estos gastos hay muchos más que puedes utilizar para pagar menos impuestos a Hacienda. En Declarando tenemos un asesor virtual que te dice todos los gastos que te puedes deducir.

Recuerda que los gastos son la parte vital de este impuesto. De media los autónomos pagamos 4.000€ al año más a hacienda debido a que no nos deducimos todos los gastos que podríamos o a que no lo hacemos correctamente. Por eso es tan importante contar con la ayuda de un asesor que nos pueda ayudar con este tema, cuando lo hacemos directamente por nuestra cuenta en la página de Hacienda, nos arriesgamos a pagar más. Para que tú no pagues más de lo que debes, te animo a que pruebes www.declarando.es y descubras todos los gastos que podrías haberte deducido y que te has dejado.

Qué Es El Modelo 130

 

Ahora que ya sabemos los principales gastos deducibles del Modelo 130, nos queda conocer 2 aspectos más a considerar para que como autónomo no tengamos problemas al incluir estos gastos en nuestra actividad. Estos aspectos son tres:

  • Que el gasto esté relacionado con nuestra actividad.
  • Que el gasto esté justificado. Lo normal es tener una factura a tu nombre.
  • Que el gasto esté registrado en tus libros contables.

Si cumples con estos tres aspectos tendrás más opciones de que Hacienda, en el caso de que te compruebe tus gastos, no pueda decirte nada.