¿Tienes un familiar trabajando para ti o estás pensando en la posibilidad de tenerlo? Entonces seguro que te interesa conocer la figura del autónomo colaborador.

¿Quiénes pueden serlo? ¿Qué beneficios puedo sacar de tener un autónomo colaborador?

Dentro del apasionante mundo de los trabajadores independientes existe una figura muy peculiar que se conoce como el autónomo colaborador. Un autónomo colaborador es un familiar del trabajador autónomo titular.

Pero no vale con cualquier familiar, tiene que ser un familiar directo, es decir, cónyuge y familiares de segundo grado (hijos, nietos, padres, hermanos, abuelos, cuñados y suegros). Por poner un ejemplo, tu primo no se considerará un familiar directo. Pero además hay otros requisitos que tu familiar directo tiene que cumplir:

  • Tiene que ser mayor de 16 años.
  • Debéis convivir en el mismo hogar y este familiar debe estar a tu cargo.
  • Que trabaje para ti de manera habitual, es decir, no puede hacer trabajos puntuales de vez en cuando.
  • No puede estar dado de alta como un trabajador por cuenta ajena.

El autónomo colaborador tributa como si fuera un asalariado, pero su cotización es como la de un autónomo en régimen especial.

Lo más curioso es, que el autónomo titular ha de pagar las cotizaciones a la Seguridad Social. Ésta es una solución para el autoempleo recomendable, porque además del placer de trabajar con alguien conocido, puedes acogerte a una bonificación del 50% en la cuota de autónomos de estos familiares en los primeros 18 meses y del 25% en los 6 siguientes meses. Es requisito indispensable que el colaborador sea una alta nueva.

Ahorrarse la mitad de la cuota es un lujazo en estos tiempos que corren. Tendrás que pagarle a tu familiar un salario acorde con la categoría profesional y el convenio vigente. Además, tendrás que contabilizar su salario como un gasto de deducible de tu negocio cuando tengas que declarar tus impuestos.

Ahora que te he explicado lo que es un autónomo colaborador, voy a explicarte como se puede dar de alta. El trámite es más sencillo que el de un autónomo normal porque con darse de alta en la Seguridad Social basta, no es necesario darse de alta en Hacienda. Hay que presentar el modelo TA.0521/2 (Solicitud de alta en el régimen especial de autónomos – Familiar colaborador del titular de la explotación) en las oficinas de la Seguridad Social. Pero también va a ser necesario que llevemos con nosotros otra documentación: el DNI, el libro de familia y la copia de alta en Hacienda del autónomo titular. Así de simple, ahora ya puedes empezar a trabajar.

Te estarás preguntando además que obligaciones fiscales tiene un autónomo colaborador. La principal ventaja es que no tiene la obligación de presentar las liquidaciones trimestrales del IVA (Modelo 303), ni del IRPF (Modelo 130). Eso es una obligación del autónomo titular, que además no tiene ninguna dificultad si utiliza nuestra aplicación de Declarando que te ayuda en la presentación de estos modelos sin hacer prácticamente nada. Lo único que tiene que hacer el autónomo colaborador es hacer su declaración del IRPF, como cualquier otro trabajador, y declarar sus ingresos como rendimientos del trabajo.

Hasta aquí nuestra guía sobre la figura del autónomo colaborador. Esperamos que os haya servido de ayuda y si tenéis dudas sobre otra clase de temas relacionados con las facturas, contabilidad o la presentación de impuestos el equipo de Declarando.es siempre está dispuesto a echarte un cable.