Actualmente, somos muchos los autónomos que decidimos emprender nuestro negocio después de renovarnos.

Un sabio dijo un día: “renovarse o morir”. Y así es, si tienes un sueño, si siempre has querido dedicar tu tiempo a lo que realmente te gusta, hazlo. 

Esta es la filosofía de vida de Ingeniosa Mariposa. Raquel, cansada de su anterior trabajo y la vida que tenía, decidió romper con todo y lanzarse como emprendedora. 

Pero vamos a conocer cómo fue su camino hasta tomar la decisión.

Toda esta andadura empieza cuando Raquel comienza a darse cuenta de que algo no marchaba bien. Se notaba infeliz, apagada y con ganas de dar un cambio radical a su faceta laboral.

Haciendo un poco de retrospectiva llegó a la conclusión de que debía dedicarse a lo que de verdad le llenaba, el arte. 

Es entonces cuando decidió comenzar a estudiar para lanzarse de lleno al arte. Este fue el paso que sentó las bases de Ingeniosa Mariposa.

Como ella misma dice, fue una crisis que agradece porque a día de hoy hace lo que verdaderamente le gusta.

Como todos los comienzos, tuvo que dedicar tiempo y esfuerzo. Dejó su trabajo anterior, como informática, porque entendió que si estaba ahí era porque su entorno la había empujado a eso.

Pero sí, del arte también se puede vivir. Si tienes un sueño y lo persigues, lo cumples. Así nació Ingeniosa Mariposa.

¿Pero cómo se adentró con este tipo de negocio?

Raquel ya tenía la base, quería explotar su faceta artística. Fue entonces cuando se puso a investigar y descubrió que en otros países tenían un modelo de negocio, llamado “life casting”, que podría funcionar en España.

Este negocio trata de hacer esculturas de las manos y pies de los recién nacidos para recordar siempre esa etapa temprana.

Pero no solo comenzó con esto. Raquel fue más allá, le dio una vuelta y decidió añadir las réplicas de las manos de enamorados, de parejas muy mayores y todo aquel que quiera tener este recuerdo tan original.

Desde aquel comienzo en 2014, Raquel ya lleva más de 5 años viviendo de su negocio y haciendo lo que realmente le gusta.

Un punto importante de esta vida plena es no tener que preocuparse de una de las partes más importantes de abrir un negocio, la fiscalidad.

Raquel comenzó con dudas y miedos porque nunca había sido autónoma. Los primeros meses iba de cabeza con todas las facturas y modelos de impuestos.

Entregaba todo a su gestor y sin más información este le decía la suma que tenía que pagar. Sin tener nada previsto, ni siquiera una estimación de cuánto dinero iba a tener que desembolsar.

Fue entonces cuando buscando alternativas a su gestor habitual encontró Declarando. Ahora una vez añade a la plataforma una factura, se explica automáticamente cuánto va a suponer en el pago de impuestos.

Además, sabe en todo momento si ese gasto que acaba de hacer es deducible o no lo es. Esta es una de las bases del ahorro en la declaración de la Renta.

Un punto muy importante para saber cuánto debe ahorrar el mes que toque presentar los impuestos. 

Además, puede tener control absoluto de todas sus finanzas. No deja en manos ajenas la fiscalidad de su negocio, sino que tiene un equipo tanto humano como informático que le ayuda y la asesora para que actúe por ella misma.

Raquel explica en primera persona, cómo gracias a los consejos de los asesores lleva ahorrados más de 1000€ en impuestos.

En conclusión: Raquel ha aprendido a llevar ella misma todas las gestiones fiscales de su negocio y con la ayuda de Declarando ya no tiene que preocuparse por nada.