Como ya sabes, los modelos trimestrales tienes que presentarlos dentro de un plazo determinado.

Pero, ¿qué sucede si te equivocas en algo? Ahí es donde entra en juego la declaración complementaria. 

Con las prisas, muchas veces presentas una declaración en Hacienda y luego te das cuenta de que no has incluido algún dato o lo has hecho de forma incorrecta. 

Para solucionar eso, la Agencia Tributaria te permite hacer una declaración complementaria de los modelos de impuestos.

Qué es una declaración complementaria

La declaración complementaria es el nombre que se le da a la presentación corregida de un modelo.

Es decir, cuando cometes un fallo y presentas un modelo mal o incompleto, puedes solucionar el error presentando otra vez el modelo corregido.

Esto es lo que se denomina una declaración complementaria. Con este ejemplo lo verás más claro: 

Marta presenta el modelo 303 de IVA con solo una venta de 1000 €. Al 21 %, lee sale un IVA de 210 €. Y como no registra gastos, el resultado del modelo le sale a pagar esos 210 €.  

Lo presenta durante los 20 primeros días de abril, que es el plazo que tiene para ello, en concreto el día 15 de abril, y así lo domicilia.

Pero el día 16 se da cuenta que tenía una factura de ingresos por valor de 100 € que había duplicado sin darse cuenta.

Por tanto, de no haberla registrado se hubiera ahorrado ese IVA. Aquí presenta la declaración complementaria y corrige el error.

Cómo hacer una declaración complementaria si eres autónomo

Igual tienes dudas sobre cómo se hace una declaración complementaria, pero es mucho más simple de lo que parece. 

Para presentarla (siempre que sea dentro del mismo periodo de presentación de impuestos), solo tienes que modificar los datos y presentar el modelo de nuevo.

Eso sí, indicando que es una complementaria e identificando la declaración anterior.

Puedes hacerlo desde el apartado habilitado para ello llamado: declaración complementaria. Este apartado lo puedes encontrar en todos los modelos. 

Cuándo se presenta la declaración complementaria

La declaración complementaria se presenta dentro del mismo ejercicio fiscal que el modelo que quieras modificar o en el plazo en que la deuda con Hacienda todavía no haya prescrito.

Si presentas la declaración complementaria fuera del ejercicio fiscal tendrás que pagar un recargo con intereses por presentar la declaración fuera de plazo.

Excepciones en las declaraciones complementarias

Existen excepciones que debes tener en cuenta, porque puede que directamente no tengas la opción de presentar una declaración complementaria. 

Para poder presentar la complementaria el importe a ingresar tiene que ser superior al de la autoliquidación que quieras corregir.

Es decir, si quieres corregir un error en una declaración por la que habías pagado 500 € pero su modificación supone que pagues 200 €, no tienes derecho a presentarla.

También puede ser por una cantidad a devolver o a compensar inferior a la anteriormente autoliquidada.

Esto significa que si Hacienda te tiene que devolver 500 € pero al presentar la complementaria, te sale a devolver 700 €, no tienes derecho a presentarla.

En conclusión, debe salir ganando la Agencia Tributaria con la complementaria que presentes.

complementaria

Tipos de declaración complementaria

Declaración complementaria para rectificar autoliquidaciones

Para presentar la declaración complementaria y rectificar una autoliquidación debes estar en uno de los siguientes supuestos que puedan derivar en su presentación:

  1. Por errores u olvidos en declaraciones ya presentadas (siempre que el ingreso sea inferior —o la devolución superior— a lo que legalmente hubiera correspondido).
  2. Situaciones que motiven la pérdida del derecho a una reducción o exención ya aplicada en una declaración anterior.

Si el motivo por el que te planteas presentar la complementaria es uno de los mencionados anteriormente, solo tienes que volver a presentar el modelo corregido.

Debes rellenar el modelo corregido tal y como lo harías normalmente.

Declaración complementaria para rectificar el IRPF

Si quieres presentar una declaración complementaria en IRPF, para rectificar la renta de años anteriores o por algún cobro fuera de plazo, esta no supone sanción por retrasos, ni intereses, ni recargos.

Si este es tu caso, tienes que presentarla entre la fecha en que se perciban los atrasos y el final del plazo siguiente de declaraciones por el IRPF.

Es decir, si los atrasos te llegan entre el 1 de enero y el 2 de abril (inicio de presentación de la declaración de IRPF), tendrás que presentarla antes de julio (termina el plazo).

Si en tu caso, te ha llegado el pago después del inicio de presentación del IRPF (2 de abril), el caso es diferente.

El plazo para presentar la declaración complementaria iría desde el momento en que recibes el atraso hasta el final del plazo de la declaración del año siguiente.

Declaración complementaria para rectificar declaraciones informativas

Si cometes un error en una declaración informativa tienes que presentar la declaración complementaria para arreglar el fallo u olvido.

Sin embargo, esto no te exime de responsabilidades por haber cometido una infracción.

Es en este punto donde cobra especial importancia darse cuenta de los errores y, sobre todo, subsanarlos antes de que lo requiera la AEAT.

Si Hacienda comprueba que has presentado una declaración informativa de forma incompleta, inexacta o con datos falsos te expones a una multa de mínimo 500 €.

Pero la cosa cambia si te das cuenta antes y corriges tu error. En este caso, seguiría habiendo sanción, pero por declaraciones presentadas fuera de plazo, que es menor.

Como dice el artículo 198 de la Ley General Tributaria, si es un fallo en información general, y Hacienda se da cuenta, la multa es fija de 20 €

Pero debes tener en cuenta que son 20 € por cada dato o conjunto de datos referidos a una misma persona. 

Además, para llevarse a cabo la sanción debe haber un mínimo de datos erróneos que se marca en 300 € y un máximo de 20.000 €.

Pero si corriges el error antes de que te llegue el requerimiento de Hacienda, estas sanciones (tanto las mínimas como las máximas) se reducen a la mitad.

Es decir, estaríamos hablando de una multa fija de 10 €, con un mínimo de 150 € y un máximo de 10.000 €.