Del pacto entre asociaciones de autónomos y el gobierno nace la nueva ley. Una ley que ha mejorado algunas de nuestras condiciones como autónomos, pero todavía quedan muchas cosas por hacer.

Necesitamos que desaparezcan las injusticias a las que nos enfrentamos cada día.


Podríamos comparar las coberturas sociales de un autónomo con las de otros trabajadores asalariados. Aún así, en esta ocasión, nos vamos a centrar en las injusticias fiscales que sufrimos con más frecuencia.

Injusticias que en algunos casos, pueden causar un importante daño a la empresa.

Pagar un IVA que no se ha cobrado

Esta es una de nuestras quejas más frecuentes, como autónomos. Aunque a esta se le suma también el pago de la cuota fija a la Seguridad Social, sin importar cuánto hayamos facturado cada mes.

Todos los autónomos sabemos, por experiencia, que hay clientes morosos que tardan mucho en pagar sus trabajos. Incluso hay quienes no lo hacen nunca.

Pero si hemos emitido la factura tras el trabajo, algo muy habitual, estamos perdidos. Es así, porque cuando toque declarar el IVA trimestral tendremos que pagarlo incluso si no lo hemos cobrado.

Con esto no solo nos toca hacer de recaudador para el estado, también tenemos que adelantar el pago de los morosos sin saber si recuperaremos ese dinero algún día.

Es cierto que se puede emitir una factura rectificativa, pero esto solo se hace cuando el autónomo ya ha desistido de que vaya a cobrar esa factura algún día.

Por eso hay que estar seguro antes de hacerlo y, además, ya se habrá adelantado previamente el dinero a Hacienda en la mayor parte de los casos.

Obligación de adelantar el pago del IVA. Esto se produce cuando las facturas son de un importe elevado y se produce un retraso en el cobro. Esto puede causar que el autónomo se retrase a su vez en el pago. Esto genera unas penalizaciones que raramente puede repercutir en el cliente que ha causado el problema.

Deducir los gastos del hogar cuando este también es oficina

Hacienda acepta que se puedan desgravar porcentajes de gastos del hogar cuando este también es oficina. Pero lo hacen de una manera que hace que sea poco rentable para el autónomo.

Hacienda sólo permite deducir un tercio de los gastos del porcentaje de la vivienda que se de de alta como oficina.

Pues bien, si tu dices que usas como oficina 20 m2 de los 60 m2 que tiene tu apartamento, solo un tercio de tu vivienda será oficina.

Por tanto, los gastos totales de la casa se dividen entre tres y será un tercio lo que puedas aplicar. Pero de ese tercio, solo podrás desgravar la tercera parte, ya que es lo que marca la ley.

De poco vale que expliques que si te has dado de alta en teléfono e Internet es porque lo necesitas para tu trabajo. Ellos pueden interpretar que también lo usas en el resto del tiempo que no estás trabajando o lo emplea tu familia.

Al final, muchos autónomos optamos por desgravar solo una parte de los gastos y cruzar los dedos para que Hacienda no decida hacer una inspección en las cuentas y quiera buscar las cosquillas, algo que no se puede descartar que ocurra.

El coche o las dietas, otro problema a la hora de desgravar

Muchos autónomos utilizamos nuestro propio vehículo para desplazarnos y atender a los clientes. Pero Hacienda exige que se demuestre este uso para poder desgravar el 50% del IVA cuando se compra un coche.

Demostrar este hecho no siempre es fácil para el autónomo, ya que tienes que presentar un listado de quienes son tus clientes, demostrar cuántas visitas se le hacen etc.

Pero lo cierto es que muchas veces el autónomo realiza diferentes traslados para poder hablar con posibles clientes o para realizar trabajos que es imposible justificar.

Por ejemplo, un técnico informático puede tener que acudir a una vivienda en tres ocasiones para realizar una reparación. El presupuesto, día del arreglo y quizás volver una vez que se ha comenzado la reparación. Pero solo tendrá una factura de un trabajo.

O tal vez se desplace con frecuencia a comprar en su tienda habitual materiales. Cosa que necesita para la realización de su actividad pero, por comodidad, reciba una única factura al mes. De este modo, justificar la cantidad de veces que se usa el vehículo por trabajo puede ser muy complicado.

En cualquier caso, es Hacienda quién tiene la última palabra y puede o no aceptar la justificación que se entregue. Por lo que todo va a depender de cómo interprete tu información el funcionario que te haya tocado de turno.

Solo hay que echar un vistazo en los foros para ver cuántas vueltas y cuántas reclamaciones de autónomos. Autónomos que sí han conseguido esta deducción y han visto lo difícil que es lograrlo.

¿Y tú, conoces alguna injusticia más?

En este artículo intento dar voz a todas las injusticias fiscales a las que nos enfrentamos, los autónomos, en nuestro día a día y que quizá no se conocen.

Como siempre, si tienes dudas sobre tu situación como autónomo, podemos quedar para una llamada de 15 minutos. En ella comentamos tu situación para ver cómo te podemos ayudar.

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