Una nueva realidad ha llegado para gran parte de los españoles. El teletrabajo invade nuestras vidas y nos obliga a compaginar el trabajo desde casa con el cuidado de los pequeños, hacer la comida o atender al perro. 

Y esto no es todo, porque la situación en la que nos encontramos hace que nuestra pareja esté en la misma situación que nosotros, lo que dificulta bastante la conciliación. 

Así que en este artículo hemos pensado hablar sobre algunas de las claves que hemos detectado para conseguir esa deseada conciliación.

1. Tetris de horarios

Parece obvio pero muchas veces no lo es tanto. Una de las primeras claves que debemos llevar a cabo para que la conciliación sea real es sentarnos con nuestra pareja y cuadrar nuestros horarios. 

Muchas veces, las empresas en estas situaciones nos permiten tener un horario más flexible para teletrabajar, adelante, no tengas miedo de exponérselo a tu jefe, seguramente él también tenga que conciliar.

De este modo cuadraremos los horarios para que siempre haya alguien cuidando de que las malezas no se hagan solas.

2. Charla en familia

Otro punto importante es que toda la familia sea consciente de la nueva situación que se está viviendo.

Es necesario que nos sentemos todos y comentemos los horarios que hemos decidido. Que sepan a quién tienen que decirle que van al baño por la mañana y quién les regañará por la tarde.

conciliación

3. Hay tiempo para todo

Sí, aunque teletrabajamos, tenemos unos horarios y en la medida de lo posible debemos cumplirlos.

Es importante este punto porque de lo contrario parece que no tengamos tiempo para nada y vivamos para trabajar todo el día.

Debemos dejar tiempos para compartir en familia. La hora de la comida juntos, la peli por la noche o el tazón de cereales con el planning del día. Esto nos hará la situación más llevadera.

4. La flexibilidad de un gimnasta

Está claro que no somos robots, que estamos conviviendo en la misma casa y en cualquier momento puede entrar el pequeño a enseñarnos su nueva obra de arte o lo buenas que están las galletas que acaba de hacer.

Por eso no debemos fustigarnos si somos flexibles con los horarios. Podemos ir a la cocina a probar esas galletas recién sacadas del horno, no vaya a ser que uno de los ingredientes sean chinchetas.

Siempre que seamos conscientes de los horarios, seremos conscientes de qué momentos podemos permitirnos tener flexibilidad.

5. Busca tiempo para ti

Este último punto es para que recuerdes que también te mereces tus tiempos. Ten eso en cuenta al organizar los horarios.

Igual es mejor cuando ya están dormidos los pequeños. Pero toma tu tiempo de lectura, Netflix o para tu rutina de ejercicios, esto hará que no termines agobiado de la vida y acabes odiando tu trabajo.