IVA por aquí, IVA por allá. Parece que los autónomos vivamos para pagar impuestos. Pero cuidado, hay una cosa peor que liquidar el IVA trimestral y es… no hacerlo.  

Parece una contradicción, pero es muy importante saber cómo funciona la declaración del IVA, porque como siempre, si no lo haces bien, puede derivar en sanciones de Hacienda.

Para que esto no pase, voy a explicarte todo lo que necesitas saber sobre el IVA de los autónomos y su liquidación, empezando por lo más básico: qué es el IVA.

Qué es el IVA

Según la ley del IVA, el Impuesto sobre el Valor Añadido es un impuesto que recae sobre el consumo y no sobre la renta de las personas. Es decir, cuantos más productos compres o servicios consumas, más IVA pagarás.

Me explico, en cada compra que haces, pagas el precio del producto o servicio más un porcentaje de impuestos que se aplica a su coste. De esta forma, el Estado asegura sus recursos económicos ingresando en sus arcas ese porcentaje que pagamos por cada compra.

Por ejemplo, imagina que compras un ordenador y pagas por él 700 €. Ese es el coste total donde se ha incluido, al precio inicial, el 21 % de IVA. Si desglosamos esta cantidad, en realidad el ordenador cuesta 553 € y se le suma 147 € de IVA.

553+147=700 (precio final)

IVA repercutido e IVA soportado

Por otro lado, para poder hacer bien la liquidación trimestral del IVA es vital conocer cómo funcionan el IVA repercutido y el IVA soportado; ahora te explico. 

El IVA soportado, es el impuesto que tú mismo como autónomo pagas cuando compras los bienes y servicios necesarios para el desarrollo de tu actividad. Como decía, los dos deben reflejarse en tu declaración trimestral.

Siguiendo el ejemplo del ordenador que vimos anteriormente, los 147 € de IVA que se añadían a la base de 553 € serían el IVA soportado.

El IVA repercutido es el impuesto que, como autónomo, recaudas de tus clientes, es decir, es el sobrecoste que le añades obligatoriamente al precio de nuestros productos o servicios (normalmente un 21 %). 

Aprende más: Diferencias entre IVA soportado e IVA repercutido

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liquidación del IVA trimestral

Qué es la liquidación del IVA trimestral

La declaración trimestral del IVA de los autónomos es la manera que tiene Hacienda de comprobar que has hecho bien tus deberes como recaudador del IVA. 

O lo que es lo mismo: que has recogido correctamente el IVA que te han entregado tus clientes cuando te han pagado por tus servicios. 

Para asegurarse, la Agencia Tributaria cuenta con una base en la que puede comprobar si has gestionado bien el impuesto que has declarado. Te explico cómo.

Si por ejemplo, una empresa te vende productos para desarrollar la actividad en tu negocio, los dos tendréis que reflejar las operaciones en vuestras declaraciones y deberá coincidir el IVA repercutido por uno, con el IVA soportado por el otro. 

Si no coinciden las dos declaraciones, Hacienda pondrá en marcha las revisiones que considere oportunas y… ¡spoiler! La cosa suele acabar en requerimientos y sanciones.

Por ejemplo. Imagina que eres desarrollador y compras un monitor porque si no, no puedes trabajar. 

Aquí la empresa de ordenadores te añadirá al precio del ordenador ese 21 % de IVA y lo reflejará en su declaración. Por tu parte, pagarás ese ordenador con el porcentaje de IVA y también lo incluirás en tu declaración.

Cuando Hacienda compare las dos declaraciones, la operación debe estar registrada por ambos lados. En caso de que no coincidan, Hacienda podría pedir documentación adicional e imponer las correspondientes sanciones. 

Cómo hacer la declaración trimestral del IVA

La liquidación trimestral del IVA se lleva a cabo, presentando en Hacienda el modelo 303. Es un modelo bastante complicado que se basa en pagarle a la Agencia Tributaria el IVA de las facturas emitidas cada tres meses.

Además, también debes presentar el modelo 390, que es el resumen anual de todos los modelos 303 que has ido presentando durante el año. En este caso solo se trata de un modelo informativo, no te toca pagar nada más. 

Pero ojo, porque el IVA que has liquidado trimestralmente en los modelos 303 tendrá que coincidir exactamente con el declarado en el resumen anual del modelo 390.

Recuerda que desde Declarando podemos ayudarte a rellenar las casillas de forma automática para que no tengas que comerte la cabeza con esto.

Errores frecuentes en la liquidación del IVA con el modelo 303

Presentar los modelos en Hacienda no es tarea fácil y como hemos visto, el modelo 303 de liquidación trimestral del IVA, menos aún. 

El modelo tiene un apartado de liquidación del IVA, donde se hace el cálculo de la cuota de IVA que pagas o te devuelven y otro de información adicional que necesita Hacienda como entregas intracomunitarias, operaciones asimiladas, no sujetas a IVA… 

Con tantos datos a tener en cuenta es habitual cometer errores al rellenarlo, pero dependiendo del error, su subsanación será más o menos complicada.

Voy a explicarte los más frecuentes para que no los repitas.

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liquidación del IVA trimestral

1. No arrastrar la cuota de IVA a compensar

Hay trimestres en los que la liquidación del IVA trimestral te puede salir a devolver. Lo normal en estos casos es optar porque lo compensen en el siguiente trimestre (si sale a pagar). 

Esto es lo que llamamos arrastrar el IVA y es algo que se suele olvidar. Recuerda anotar la cuota de IVA negativo de trimestres anteriores en la casilla 67.

Además, esto puede ser un problema a la hora de cumplimentar el modelo 390. Si has olvidado ponerlo en algún 303, no podrás contabilizarlo en el modelo anual, porque este solo traslada la información de los trimestrales

2. No desglosar las operaciones intracomunitarias

Otro de los errores más comunes es no separar las operaciones intracomunitarias. 

Las operaciones de compraventa a países de la UE hay que separarlas del resto y muchas veces el error está en olvidarlo y presentarlas todas juntas. 

El error tiene solución. Puedes arreglarlo presentando un escrito, al que adjuntarás las facturas.  Este escrito no es más que un documento en el que muestres que tu error no ha supuesto un perjuicio para la administración.

3. No anotar la prorrata

El último error que se comete habitualmente en la liquidación trimestral es es incluir directamente la cuota de IVA de gastos deducibles sin especificar la prorrata.

La prorrata es un sistema que se aplica cuando tienes que deducir el IVA soportado de actividades sujetas y también de actividades exentas. 

La casilla 44 del modelo 303 de la liquidación trimestral es la que te permite informar a Hacienda de la prorrata, así que ya sabes… no te olvides de rellenarla. 

Este es un error que no cambia el resultado final  del modelo, pero igualmente es necesario informar a Hacienda de que vas por prorrata, si ese es tu caso.

¿Has cometido errores en la liquidación trimestral del IVA?

Si has cometido alguno de los errores anteriores, debes saber que, si Hacienda sale perjudicada, es obligatorio que presentes una declaración complementaria para arreglarlo. 

Por el contrario, si eres tú el que ha salido perjudicado y el error va en contra de tus intereses, ya no tendrás que presentar una declaración complementaria sino un escrito de rectificación que puedes escribir tú mismo.

Como ves, hay puntos importantes que debes tener en cuenta a pesar de no estar especificados como tal en ninguna parte. 

Nosotros siempre recomendamos contar con un asesor fiscal que te ayude a detectar estos errores y no vuelvas a cometerlos.

Con Declarando los modelos se rellenan solos con toda la información necesaria, dependiendo de los ingresos y los gastos que has ido añadiendo a la plataforma. De esta forma, no tienes que preocuparte por nada.