En Declarando no tenemos inversores externos. Fundamos la empresa sólo con capital de los socios. 4 autónomos como tú, con experiencia previa en otras empresas.

Pero tenemos muchos clientes. Así que vosotros, los autónomos que confiáis en nosotros, sois nuestros únicos inversores. Los que mantenéis la empresa a flote. Es más, creciendo un 10% cada mes.

Clientes que queréis ahorraros dinero en impuestos. Y perder menos tiempo en la gestión de vuestro negocio.

Declarando es la primera plataforma exclusiva para autónomos del mercado. Desde que lanzamos, nuestra obsesión ha sido construir un producto que os hiciera la vida más fácil.

Menos papeleo, más tiempo libre. Asesoría automática con vuestros gastos deducibles, más dinero en vuestros bolsillos.

El equipo de fundadores teníamos la visión muy clara:

“Ayudar a los 3 millones de autónomos españoles a tener más tiempo libre para pasar con vuestras familias y más dinero para disfrutar de ese tiempo”

Porque ser autónomo duele. Si trabajas para ti, sabes de lo que te hablo. Trabajas de sol a sol, enterrado en papeleo, para que al final de mes no salgan las cuentas.

Así que hemos querido crear un producto que te ayude a automatizar la gestión de tu negocio y a cumplir con tus obligaciones con la Administración Pública. Exacto, con Hacienda, ese monstruo al que todos tememos.

Y además, a ahorrar. A crear una herramienta que te ayude a deducirte bien los gastos si tú tampoco te puedes pagar un abogado especializado.

Con esa obsesión y sin financiación externa, en 1 año ya estamos ayudando a 10.000 autónomos:

  • Los que no nos pagan presentan sus impuestos cada trimestre en pocos minutos.
  • Los que no nos pagan se ahorran un mínimo de 1.000€ al año en impuestos. Y usan la herramienta de contabilidad más sencilla del mercado.

O eso me parece a mí, que soy autónomo y las he probado todas 😉

Un diseño limpio y sencillo con las funcionalidades claves para un autónomo (que además puedes probar gratis y sin compromiso durante 15 días).

 

¿Quiere decir eso que no queremos inversión?

Todo lo contrario, ahora el producto es bueno. Aún no es perfecto, pero mejora cada mes.

Y lo que es más importante, realmente ayuda a los autónomos. Así que ha llegado el momento de hacerlo llegar a mucha gente. Y para eso necesitas dinero, el marketing no sale barato.

Eso sí, queremos sentarnos con un inversor que entienda nuestra misión. Y hablarle de quién es nuestro cliente ideal. De cuánto nos paga cada mes y cuántos meses seguidos nos va a estar pagando. De cuánto me cuesta de verdad que se haga cliente. De cuánto dinero le ayudamos a ahorrar.

Podemos compartir opiniones de clientes. Podemos contarles los motivos por los que se fueron los que ya no quieren estar con nosotros.

Y lo que es más importante, podemos contarle nuestra visión. Nuestra cultura de empresa. Y ver si la comparte y si puede ser capaz de enriquecerla.

 

Se aprende a base de golpes

Por desgracia, en mi anterior empresa no lo teníamos tan claro. Se llamaba Boxvot, un Groupon de productos de ocio y yo también formaba parte del equipo fundador.

Después de 3 años, en 2016 echamos el cierre. Y fue un proceso lento y doloroso.

Porque arrancamos con buenas métricas. De las que te alimentan el ego pero no te dan de comer.

20.000 usuarios, 50.000 seguidores en redes sociales, 300.000 visitas al mes. Un equipo de más de 10 personas y algunos indicadores de crecimiento bien maquillados.

Pensamos que esas cifras enamorarían a todo inversor. Nos equivocamos. Levantamos inversión, pero no suficiente. Ayudas estatales, pero no las suficientes.

El modelo de negocio no estaba bien definido. Perdíamos demasiados clientes. El coste de adquisición de nuevos usuarios se estaba disparando.

Era un producto que podría haber llegado a ser bueno, pero necesitaba mucho pulmón. Así que salimos a la calle a conseguirlo. Pitches ante inversores aquí y allá. Eventos. Networking.

Mucho tiempo dedicado a buscar dinero. Muy poco tiempo dedicado a buscar clientes. Y a crear algo que les fuera realmente de utilidad, que les curara un dolor. La solución a un problema.

 

Pero el fracaso es la mejor escuela. O eso dicen las galletas de la suerte que te salen en los chinos. Y las fotos que inspiran en Instagram. Tienen más razón que un santo.

Aprendimos la lección. En nuestra próxima empresa nos centramos en el producto, nos dijimos. Nos centramos en el cliente. Y sí, nos olvidamos de los inversores.

Y así nació Declarando y así estamos ayudando a más de 10.000 autónomos a ser más felices.

Si tú ya te estás beneficiando de nuestra plataforma te pido una cosa. Que compartas este artículo con todos los autónomos que conozcas. Así nos ayudas a crecer y nosotros nos podemos centrar en construir un producto aún mejor. En vez de en buscar inversión 🙂