Explicar cómo debes elegir el epígrafe de la actividad va a ser un poco pesado pero es algo vital para cualquier autónomo o emprendedor que se embarque en una nueva aventura laboral.

Una vez tienes claro que quieres ser tu propio jefe, lo primero es identificar la actividad empresarial o profesional a la que dedicarás tu tiempo, y es importante elegir bien el IAE, puesto que ello influirá en tus relaciones con Hacienda: determinará entre otras cosas, qué impuestos debes presentar y qué gastos te podrás deducir.

Y ya sabes, si realizas el alta de autónomo con Declarando, lo harás de forma gratuita y resolviendo muchas de las dudas que te indico a continuación.

Lo primero que tienes que saber, es que Hacienda clasifica las actividades en tres secciones o anexos:

  • Sección primera: actividades empresariales
  • Sección segunda: actividades profesionales
  • Sección tercera: actividades artísticas

Y dentro de cada una de las secciones anteriores las actividades se identifican por epígrafes de la actividad, también conocidos como códigos de I.A.E.

Ejemplo: supongamos que quieres darte de alta de la actividad de montaje de bicicletas, esta actividad está incluida en la sección primera, epígrafe 383 “Construcción de bicicletas, motocicletas y sus piezas de repuesto”.

 

¿Cuáles son las diferencias entre una actividad empresarial, profesional o artística?

Las actividades “artísticas” no suelen llevan a error, estamos hablando de escritores, pintores o cantantes. Sin embargo, entre las actividades empresariales y profesionales, la diferenciación ya no es tan clara, y puede generarnos dolores de cabeza.

En su gran mayoría, las actividades profesionales son aquellas que para ejercerlas será necesaria una titulación académica o incluso la pertenencia a un colegio profesional. Es el caso de abogados, arquitectos, ingenieros, o médicos, pero también, aquellas que requieren de un proceso de formación básica para su desarrollo, por ejemplo, los agentes comerciales. Si vas a pertenecer a este grupo, debes saber que tus facturas llevarán retención.

El tipo de retención para los profesionales es el siguiente, aunque debes tener en cuenta la última reforma fiscal que te indico entre paréntesis.

  • Un 19%, es lo normal salvo que te encuentres en cualquiera de los supuestos siguientes (a partir del 12 de julio es el 15%)
  • Que comiences la actividad, entonces será un 9% durante el año de inicio y los dos siguientes ( a partir del 12 de julio un 7%)
  • Un 15% si no superas 15.000Euros de facturación en el año anterior, y este importe suponga más del 75% de tus ingresos ( a partir del 12 de julio esta opción desaparece)

Por tanto, en tus facturas deberás de aplicar el tipo de retención que te corresponda, y que no percibirás en ese momento, ya que será tu cliente el que tenga la obligación de depositarlo en Hacienda a tu nombre, para que puedas recuperarlo mediante tu declaración de renta.

En cambio, existen otras actividades como las de restauración, fabricación o las industriales que son puramente actividades empresariales. En este caso, las facturas que emitas no tienen que llevar retención, pero tendrás la obligación de presentar cada trimestre el modelo 130.

Pero si esta diferencia fuese así de fácil de determinar, este post carecería de importancia, y como la realidad es bien distinta, en ocasiones nos podemos encontrar con que hay actividades que pueden ser empresariales y también profesionales.

 

¿Cómo saber si mi actividad es profesional o empresarial?

Imaginemos el supuesto de un agente comercial, esta actividad la tenemos identificada en la sección de actividades profesionales con el epígrafe 511 “agentes comerciales”, y también como empresarial en el epígrafe de la actividad 631 “Intermediarios del comercio”. En este caso no hay una regla que te diga con que epígrafes tienes que quedarte, si no que eres tú el que tiene que tomar la decisión, y dependiendo de ello, prepararás tus facturas con o sin retención.

Sin embargo, en ocasiones es la propia Hacienda la que no estando conforme con la elección tomada, y siguiendo su criterio, concluirá si tu actividad es empresarial o profesional. Este cambio puede fastidiar un rato, ya que te obligará a regularizar todas tus facturas, y en el caso de que ya hayas presentado tus impuestos, incluso te exigirá que presentes las correspondientes complementaria para que esté todo correcto.

Por tanto, si tu actividad no se puede encasillar claramente como empresarial o profesional, o puede pertenecer a ambos grupos, te aconsejaría que antes de tomar la decisión consultes con tu asesor.