Artículo escrito por expertos

Análisis DAFO para autónomos en 6 pasos

¿Piensas en hacerte autónomo? ¿O ya eres autónomo pero quieres darle una vuelta a tu proyecto de negocio o, simplemente, abrir una nueva línea de negocio? 

El DAFO es una herramienta potentísima para conocer de qué situación partes y definir distintas estrategias para tu proyecto. 

¿Pero qué es exactamente el DAFO? ¿En qué consiste? ¿Cómo se hace? 

Estas y otras preguntas te las respondemos a continuación. ¡Y con ejemplos!  

Qué es el análisis DAFO y para qué sirve

De forma sencilla: es una herramienta muy útil para diseñar la estrategia de un proyecto de negocio y crear un plan de acción. Y, además de útil, es fácil.

El análisis parte de tu situación actual (análisis interno) y la situación de tu entorno (análisis externo). Y de ahí sus siglas: debilidades, amenazas, fortalezas y oportunidades (DAFO). 

En otros sitios lo verás escrito como FODA. Es lo mismo, solo que invierte el orden de los componentes que, seguidamente, te explicamos.  

Las debilidades son aspectos tuyos que signifiquen una limitación para tu proyecto. Por ejemplo, falta de formación o poco dinero para invertir. 

Las amenazas son elementos externos que podrían echar al traste tu proyecto, desde una crisis económica a una fuerte competencia.  

Las fortalezas son elementos positivos tuyos que pueden ayudar al éxito de tu proyecto (experiencia, dinero, socios). 

Las oportunidades son aspectos externos que soplan a tu favor como subvenciones, un sector en pleno auge o un nicho de mercado por explotar.   

Todos estos elementos los ordenas en una tabla, para analizarlos mejor. A esa tabla se la conoce como matriz DAFO.

La matriz DAFO

Pues eso, la matriz DAFO es una tabla en la que expones los cuatro elementos que componen el análisis:

una tabla que muestra el dafo de los autónomos

Pero el análisis no solo consiste en ir haciendo un listado de todos esos elementos en relación con tu proyecto. 

Hay que combinarlos y de su combinación definir las distintas estrategias que conformarán tu plan de acción. 

Y en todo esto consiste, muy resumidamente, el análisis DAFO. ¿Pero qué importancia tiene para los autónomos?

La importancia del análisis DAFO para autónomos

El DAFO es una técnica sencilla. De ahí su popularidad entre empresas y autónomos que apuestan por la simplicidad, como en Declarando

La muestra más clara de esta sencillez la acabamos de ver: la matriz DAFO. Una tabla dividida en cuatro. ¿Qué más se puede pedir? 

Para un autónomo, por tanto, es un instrumento manejable y accesible. O, dicho de otra manera, una manera sencilla para conocerte mejor y conocer mejor en qué entorno te mueves. 

Y esto es importante tanto si vas a empezar como autónomo como si ya lo eres y quieres (re)definir tu proyecto de negocio, tu marca, los servicios que prestas o los productos que vendes. 

Aunque sobre su importancia ocurre como con el movimiento, que se demuestra caminando. 

Así que veamos cómo hacer un análisis DAFO en 6 sencillos pasos. 

Cómo hacer un análisis DAFO en 6 pasos

6, sí. No necesitas más, aparte de un ordenador. O un papel y boli, si tu mente piensa así con más claridad.

Quizá un entorno tranquilo, con su café o té o cualquier otro incentivo para reflexionar. Lo que te sea más cómodo, por resumir. 

Vamos a hacer hincapié, eso sí, en que, una vez hayas terminado tu análisis, lo consultes con alguien ajeno a tu proyecto. Y te diremos por qué. 

O te lo dirá Daniel Kahneman, un psicólogo que ganó el Premio Nobel de Economía en 2002 por, según el jurado sueco, sus investigaciones “sobre el juicio humano y la toma de decisiones bajo incertidumbre”.

Kahneman tiene un libro coescrito con Dan Lovallo, un catedrático de estrategia empresarial de la Universidad de Sidney. 

El título es muy sugerente: La falsa ilusión del éxito. Y ahí encontrarás perlas como esta: 

La mayoría de los fracasos empresariales se deben a un falso optimismo ilusorio. Las empresas y los emprendedores “sobreestiman los beneficios y subestiman los costes”. 

O, por decirlo en términos de DAFO: se sobreestiman las fortalezas y las oportunidades y se minimizan las debilidades y las amenazas.  

Y, qué quieres, un tercero ajeno a tu proyecto, recomienda Kahneman, puede darte una visión más realista. 

Y no porque ser optimista sea malo. Al contrario, el mismo Kahneman reconoce que es un motor muy potente para emprender. El problema viene cuando se peca de ese optimismo ilusorio. Ya sabes, aquello de que los extremos no son buenos

Y, dicho esto, vayamos paso a paso con el DAFO. 

1) Identifica tus debilidades

Piensa en recursos, habilidades o actitudes internas que puedan ser un obstáculo. También piensa en la falta de esos elementos. 

Por ejemplo, poca o nula experiencia en el sector en el que te vas a meter. O la falta de tiempo porque tienes otro trabajo por cuenta ajena o estudias. 

Por cierto, si te vas a hacer autónomo por primera vez eso también lo puedes contar como una debilidad al no haber tenido experiencia antes. 

Luego puedes puntuar la relevancia de cada debilidad para tu proyecto usando criterios cualitativos del tipo: 1. Poco importante; 2. Importancia media; 3. Muy importante. 

Puedes usar más criterios, aunque no te recomendamos más de 5 para no hacerlo tan complejo. Y usar los mismos criterios para todo el DAFO. 

2) Identifica tus amenazas

Ahora piensa en aspectos negativos de tu entorno, desde el más inmediato (competidores, clientes, proveedores) al más amplio (coyuntura económica, sector en crisis, cambios de normativa, etc.). 

Para identificar las amenazas, hazte preguntas como: ¿Qué obstáculos puedes encontrarte en tu sector? ¿Cómo es tu competencia? ¿Hay posibilidades de encontrar financiación para tu proyecto? 

Después de hacer un listado, valora o puntúa su relevancia para tu proyecto. Lo dicho antes: cuanto más sencilla sea la escala, más manejable. Y usa los mismos criterios que usaste para las debilidades. 

Un dibujo que simboliza el análisis dafo para los autónomos

3) Identifica tus fortalezas

¿Qué cualidades tienes que puedan suponer una ventaja en tu sector? ¿Qué habilidades, conocimientos o actitudes te hacen estar por encima de tus competidores? ¿Con qué recursos cuentas para lanzar y mantener tu proyecto?

Piensa en todo lo que suponga una ventaja competitiva y que no sea un elemento externo (de eso hablamos luego). 

Tener la formación necesaria, una larga experiencia en el sector o contar con un buen capital son ejemplos de fortalezas. 

Y que este sea tu tercer o cuarto proyecto de negocio también debes contarlo como una fortaleza, por aquello de que lo que no te mata, te hace más fuerte   

4) Identifica tus oportunidades

¿Es un mercado en expansión? ¿Hay pocos competidores? ¿Una nueva normativa ha abierto en canal nuevas posibilidades de negocio? ¿Hay un nuevo nicho por explotar? 

Una coyuntura económica positiva con acceso fácil al crédito, subvenciones en el sector o un maná de fondos europeos para digitalizar negocios (piensa, por ejemplo, en el kit digital) también cuentan como oportunidades. 

Y oportunidades que, como el resto de elementos, aconsejamos que clasifiques según su relevancia para tu proyecto.  

5) Analiza tus resultados

A grandes rasgos, puedes extraer tres tipos de resultados de este análisis. O, mejor dicho, se pueden dar tres situaciones al relacionar los distintos elementos. 

Cuando en tu entorno se presentan buenas oportunidades y tú cuentas con buenas fortalezas para aprovecharlas, se da una situación conocida (disculpa la expresión) como potencialidades estratégicas de desarrollo.

Por ejemplo, hay una necesidad imperiosa de consultores de marketing que ofrezcan servicios online y tú, como consultor con experiencia, vas a dar respuesta a esa necesidad. 

Cuando en tu entorno las amenazas son más destacables y, lamentablemente, tienes más debilidades para afrontarlas, se da lo que se conoce como situaciones de potencialidades estratégicas desfavorables (o de recesión).

No es la situación más esperanzadora, pero suele ocurrir cuando una crisis económica estalla, se cierra el grifo de la financiación a empresas y autónomos y a ti te ha cogido endeudado o con pocas posibilidades para poder responder a esas deudas. 

Por último están las situaciones de incertidumbre. Estas tienen lugar en dos escenarios distintos: por un lado, cuando en tu entorno se dan fuertes amenazas pero tú cuentas con fortalezas y, por el otro, cuando tu entorno te presenta grandes oportunidades pero tú destacas más por tus debilidades. 

La incertidumbre viene porque es difícil predecir el resultado cuando tu entorno y tú chocáis o te encuentras en una posición de debilidad para afrontar las oportunidades que el primero te presenta. 

A partir de estas situaciones descritas, podrás definir tus estrategias de afrontamiento.    

6) Define tus estrategias de afrontamiento

El DAFO también es una herramienta dinámica. No solo está pensado para describir o diagnosticar tu situación de partida como quien se hace un selfie antes de empezar la carrera. 

También tiene en cuenta su desarrollo y por eso contempla lo que se conoce como estrategias de afrontamiento. 

Reciben este nombre porque estas estrategias te ayudan a afrontar los distintos escenarios en los que un elemento positivo y otro negativo se enfrentan. 

Es lo que se conoce también como DAFO cruzado. Porque cruzas —o relacionas— los distintos elementos y, a partir de ahí, defines tus estrategias. 

Estas se pueden resumir en cuatro tipos: 

  • Estrategias ofensivas, que surgen de combinar tus fortalezas con las oportunidades del entorno
  • Estrategias defensivas, donde relacionas tus fortalezas con las amenazas
  • Estrategias adaptativas, que obtienes de vincular tus debilidades y las oportunidades 
  • Estrategias de supervivencia, en las que interrelacionas debilidades y amenazas

El desarrollo de estas estrategias lo verás mejor con el siguiente ejemplo sencillo. 

Análisis DAFO: Ejemplo para autónomos

Rufo Batalla (en honor a un personaje de Eduardo Mendoza) ha decidido trabajar por su cuenta. Hacerse autónomo, vaya.

Batalla tiene una extensa experiencia de diseñador en una empresa de software B2B (business to business o de negocio a negocio). Conoce bien el sector, un sector boyante, y el tipo de cliente. 

Siempre ha trabajado por cuenta ajena, pero ahora que se ha quedado sin trabajo ha visto una nueva oportunidad: iniciarse por su cuenta como diseñador freelance en el mismo sector del software. 

No tiene muchos ahorros, pero tiene la prestación por desempleo, cuenta con el equipo técnico que requiere un diseñador y, además, como autónomo no necesita apenas inversión inicial. 

Buscando información por internet, ha encontrado este artículo, que le ha encendido la bombilla y le ha animado a hacer un DAFO. 

Este es el resultado de su matriz DAFO: 

Una tabla que enseña los pormenores del dafo para autónomos

Ahora toca definir las estrategias de afrontamiento. 

Batalla empieza por las ofensivas, es decir, por combinar fortalezas y oportunidades del entorno. Por ejemplo, observa que tiene mucha experiencia en el sector y que, a pesar de haber muchos diseñadores (una amenaza), son pocos los que estén tan especializados. 

Por lo que una buena estrategia ofensiva pasa por una captación de clientes que consista en enfatizar su larga experiencia (con la elaboración de un portafolio) y en ofrecer unas tarifas por encima de la media.  

A modo de estrategia defensiva, donde relaciona fortalezas y amenazas, Batalla observa que la mala coyuntura económica (amenaza) puede ser contrarrestada por los 20 meses que tiene todavía de prestación de desempleo. 

A nivel de estrategia adaptativa, Batalla combina algunas debilidades con las oportunidades del entorno. Tiene pocos ahorros, sí, pero esto queda contrarrestado por la baja inversión que requiere para hacerse autónomo. 

Además, el no tener todavía una cartera de clientes puede contrarrestarlo por un entorno que le brinda oportunidades como un sector próspero y con muchos clientes potenciales y una competencia especializada escasa. 

Finalmente, queda por analizar las estrategias de supervivencia, que son aquellas que combinan lo peor de los dos mundos (debilidades y amenazas del entorno). 

Lo que más le preocupa a Batalla es no tener clientes y la enorme competencia de diseñadores, que son legión (aunque, eso sí, pocos son los especializados). Teme, además, que la mala coyuntura económica pueda afectar al sector del software B2B (tan boyante) y a sus ahorros (tan modestos). 

Batalla podría optar por una estrategia de supervivencia basada en la poca inversión (tampoco le hace falta mucha) y en tirar los precios para abrirse paso entre una competencia tan voraz. 

Pero ha leído los consejos de Declarando sobre cómo fijar los precios de un autónomo, es consciente de sus fortalezas y sabe que la mejor defensa es un buen ataque. 

Resumiendo, que por no complicarse, Batalla opta por poner toda la carne en el asador de las estrategias ofensivas como una manera de contrarrestar amenazas y debilidades. 

Por cierto, entre las oportunidades, Batalla ha olvidado mencionar que, para gestionar mejor sus finanzas como autónomo, existen asesorías online como Declarando, que le ayudarán a ahorrar hasta 4.000 € en impuestos. 

Y quieras o no, eso es una gran oportunidad. Para Batalla y para ti. ¡Solicita ahora una llamada gratuita y uno de nuestros asesores te enseñará cómo cuidar mejor de tu dinero!

Andrea Torner
Autor:
Andrea Torner
Andrea es asesora fiscalista en Declarando. Se encarga de analizar sentencias y estar a la última en la fiscalidad del autónomo. Cuando no está asesorando, aprovecha para desconectar y reconectar con el mundo a su manera: paseando a su perro Enzo 🐶