Artículo escrito por expertos

Qué son los gastos de difícil justificación

El teléfono, el coche, una comida, los gastos de la casa… Si tienes algún gasto que es complicado vincular del todo a tu actividad como autónomo, probablemente te interese este artículo

Si consigues documentar que ese gasto está relacionado directa y exclusivamente, puedes deducirte el 5 % por gastos de difícil justificación. Ahora te contamos cómo hacerlo y qué requisitos debes cumplir.

Qué son los gastos de difícil justificación de los autónomos

Como hemos adelantado, son de difícil justificación los gastos que haces con tu negocio pero que por ser compartidos con tu vida personal es más complicado deducirlos. Por eso no nos cansamos de repetir que lo mejor es tener cuentas separadas

Un ejemplo de estos gastos puede ser el teléfono que usas para trabajar porque es complicado demostrar que no haces llamadas privadas (pero no imposible).

Otro ejemplo es el uso del coche, Hacienda no sabe si haces viajes en tu vida privada con él o si lo utilizas únicamente para trabajar.

Lo mismo pasa con la comida o los gastos de casa si trabajas desde allí. 

Pero no te preocupes, si eres capaz de demostrar que únicamente los usas para tu negocio (puedes presentar emails, facturas o contratos)… ¡buenas noticias! Entonces podrás beneficiarte de una reducción del 5 %. Algo es algo, como se suele decir.

Condiciones para la reducción de los gastos de difícil justificación

Como hemos visto, los gastos de difícil justificación se suplen con una reducción del 5 %. Es decir, aunque no los puedes deducir como el resto de gastos derivados de tu actividad, sí que puedes contar con ese 5 % de reducción

Esta deducción es automática y se aplica en el impuesto de la renta para los autónomos que cumplen las condiciones siguientes:

  1. Calculas el impuesto de la renta por el régimen de estimación directa simplificada. Para saber si es tu caso, mira si en el modelo 037 o 036 de tu alta en Hacienda marcaste la casilla 609.
  2. Tienes beneficios en tu actividad. Es decir, los ingresos son superiores a los gastos.

Si cumples las 2 condiciones anteriores… ¡enhorabuena! Ya has ahorrado un poquito más Se aplicará la reducción por gastos de difícil justificación.

La aplicación de esta reducción se hace de forma automática desde la administración de la siguiente forma:

  1. Se hace el cálculo aplicando un 5 % a los beneficios de tu actividad
  2. Ese resultado se sumará al total de gastos que tienes de la actividad, para reducir el beneficio sobre el que aplicarás el impuesto de la renta

El importe anual por gastos de difícil justificación no puede superar el límite de los 2.000 €

Recuerda que tienes que declararla (como viene siendo normal en el mundo de los autónomos). En este caso, la reducción se incluye en la casilla 12 del modelo 130.

Esta casilla puede ser un poco liosa porque pide que la completes con la información de casillas previas y estas de otras anteriores.

Si tienes dudas sobre la aplicación de la reducción o su declaración puedes consultarlas con nuestro equipo de expertos. Solicita una llamada gratuita de asesoramiento y ellos te asesoran sin compromiso.

Una mujer revisando los gastos de difícil justificación

Ejemplo de reducción del 5 % en gastos de difícil justificación

Para entender mejor cómo funciona esta reducción vamos a ver un ejemplo y así seguro que se entiende mejor. 

Si en el último año fiscal has obtenido unos beneficios de 20.000 €, es decir, 30 000 € de ingresos menos 10.000 de costes, los gastos de difícil justificación serán el 5 % de esos 20.000 €. 

Este valor se obtiene calculando el 5 % de 20.000 que son 1.000. Para aplicar estos 1.000 € solo debes sumarlos a tus 10.000 de costes y obtendrás un total de 11.000 €. 

Consejos para gestionar la deducción

Uno de los principales consejos que siempre damos y que te va a ahorrar más de un dolor de cabeza es guardar las facturas emitidas y recibidas.

Hacienda te las puede reclamar hasta 4 años después, por lo que más vale que las tengas a mano para encontrarlas cuando las necesites. Siendo cliente de Declarando esto no es un problema porque las tienes subidas en la plataforma y puedes acceder a ellas a golpe de click. 

Además, con el asesor automatizado de gastos puedes saber en todo momento si un gasto es deducible o no.

Otro consejo importante es llevar al día tu contabilidad y ser consciente de todo lo que pasa en tu negocio para poder reclamar o presentar justificaciones puntuales si Hacienda te reclama un gasto.

En conclusión, para poder justificar un gasto que, a priori, parece no tener justificación vas a necesitar las facturas y los documentos que acrediten que ese gasto está vinculado a tu actividad. 

Partiendo de esa base estable, ya podrás (si cumples las condiciones) reducir ese 5 % de tus gastos que te harán ahorrar más en tu declaración.

Andrea Torner
Autor:
Andrea Torner
Andrea es asesora fiscalista en Declarando. Se encarga de analizar sentencias y estar a la última en la fiscalidad del autónomo. Cuando no está asesorando, aprovecha para desconectar y reconectar con el mundo a su manera: paseando a su perro Enzo 🐶