Noticia de última hora, se confirma que un autónomo nunca se pone enfermo. Según un informe de la Seguridad Social sólo 1 de cada 10 autónomos piden la baja a lo largo de un mes (y el 100% por accidentes graves), frente a los 3 de cada 10 asalariados.

Estas cifras no suenan nada raras. Sí, los autónomos tienen los mismos problemas de salud que los que trabajan para otro. Pero no, no nos cogemos siempre la baja. 

A bote pronto afirmar que nos ponemos menos enfermos que el resto de trabajadores puede sonar un poco ventajista. Al fin y al cabo nosotros decidimos tener este tipo de vida porque nos gusta ser nuestros propios jefes. Asumimos los riesgos de la profesión y sabemos que tenemos que pillar un virus muy majete para quedarnos en la cama.

Ser autónomo tiene un montón de cosas buenas, decides tu propio horario, escoges a tus clientes y no tienes que aguantar las neuras de un jefe con muchos humos. Además aunque nos quejemos bastante, tenemos una serie de ventajas fiscales frente a los asalariados que no tenemos que olvidar. Pero desde luego, todo lo relacionado con nuestras bajas por enfermedad, no supone ninguna ventaja en absoluto. No es precisamente este el motivo por el que tantos españoles quieren hacerse autónomos. 

Viendo las cifras casi que nos surge la duda, ¿somos los autónomos superhéroes? ¿tenemos una salud de hierro? La respuesta a esta misteriosa cuestión es un NO rotundo, simplemente las penosas condiciones de nuestras bajas laborales nos impiden quedarnos en la cama. Estas son las principales 7 razones por las que los autónomos nunca nos ponemos enfermos:

 

1. Días sin cobrar: Por enfermedad común o accidente no laboral no empiezas a cobrar hasta el 4º día.

Es decir, si tus hijos te pegan un constipado de narices y no tienes fuerza ni para hacerles el desayuno, te toca enchufarte 3 ibuprofenos y salir a trabajar. A ver qué autónomo se puede permitir 3 días sin cobrar, con los gastos entrando en su cuenta y los clientes llamando furiosos.

 

2. Reducción salarial: En el mejor de los casos cobrarás el 75% de la base del mes anterior. O sea, que con los malabarismos que tenemos que hacer para poder cubrir los gastos y que nos quede un pico digno para vivir, te reducen un 25% los ingresos. De esa forma es muy complicado poder llegar a fin de mes…

 

3. Baja en función de la base: Y la base media de los autónomos no alcanza los 1.000€, así que da igual lo que facturaste el mes anterior, lo que importa es tu base de cotización. Dicho de otra forma, no sólo te quitan una parte del pastel, además te reducen el tamaño del pastel.

 

4. La cuota de autónomos: Aunque te pongas enfermo, hay que seguir pagando la cuota de autónomos. Durante el periodo de baja, se sigues pagando tus buenos 260€ (si no tienes bonificaciones) de Seguridad Social, así que si cotizas por la base mínima, te quedan unos 267€ para vivir.

 

5. Gastos en la Seguridad Social: Algo que alguien te puede decir es “pues paga más de base”. Pueden pensar que todo se soluciona pagando más de base, que simplemente estás infracotizando. Pero quizás lo que no saben es que de ese modo la SS sube hasta los 400 euros al mes, lo que resulta muy difícil de cubrir para la mayoría de autónomos.

 

6. Presentación de la documentación: Sólo tienes 15 días para presentar la documentación. Y todos los autónomos que la hayan solicitado lo sabrán, ¡no es una tarea nada fácil! Hay muchos papeles y perdónenme las mutuas, no lo ponen eso que se dice masticado.

Estas 7 razones son las que nos dan ese poder sobrenatural. Esa fortaleza que nos permite levantar la persiana de nuestro trabajo con un tobillo vendado, una diarrea o una gripe.

Ahora vamos a ponernos en el caso más realista, hay veces que dan igual estas malas condiciones para nuestra baja, estamos tan enfermos que tenemos que dejar de trabajar. Esto sin duda tiene consecuencias. Y no estoy hablando sólo del hecho de que no vamos a ingresar. Estoy hablando de papeleos, relación con los clientes y reducción de la facturación.

Para un trabajador asalariado es sencillo, llama a su jefe, este reasigna sus tareas a un compañero, él va al médico, le hace la baja y lo más seguro que a final de mes tenga en su cuenta el sueldo entero (depende de convenios, pero por suerte la mayoría siguen respetando el 100% del salario para unos cuantos días de baja).

 

Sin embargo cada día fuera de “la oficina”, para un autónomo supone una gran fuente de problemas. Y desde luego, obligarte a trabajar enfermo, no es la solución. Para combatir los inconvenientes de una gripe, estas son mis recomendaciones para antes de la crisis:

– Crea un fondo de contingencia: esto consiste en apartar mensualmente un pequeño porcentaje de tu facturación o beneficio y ponerlo en el rincón de “por si las moscas”. Es algo diferente a los ahorros, no está pensado para pagar las vacaciones o para hacer una inversión.

Se trata de crear una partida que cubra emergencias como una semana sin ir a trabajar. Mentalmente sabes que es algo que no se puede tocar y eso te dará mucha relajación de cara a imprevistos.

 

Ya sé que esto no es fácil de hacer así que te doy algunos consejos que te pueden valer:

1. Ponte un sueldo: pon un sueldo base que te permita pagar bien los gastos mensuales de tu familia y vivir de una manera que consideres relajada. A partir de aquí, todo lo que ganes de mas un mes lo puedes distribuir por porcentajes.

Por ejemplo, un 25% lo ahorras para inversiones diversificadas que te pueden dar un ingreso consistente sin tener que trabajar. Otro 25% lo dedicas a marketing para conseguir nuevos clientes. Un 25% lo destinas a mejorar tu negocio y el último 25% lo metes en el fondo de contingencia.

2. Descubre todos los gastos que te puedes deducir: los autónomos pagamos de media un 16% más en impuestos al año de lo que deberíamos sólo porque no sabemos todos los gastos que nos podemos deducir para nuestra actividad. ¿Te imaginas lo que podrías hacer ganando ese dinero de más?

La manera más rápida de conseguir saber todos los gastos deducibles para un autónomo como tú, es usar Declarando para llevar tu facturación.

7 Razones De Peso Por Las Que Un Autónomo Nunca Se Pone Enfermo

3. Mejora el proceso de cobro a tus clientes: en lo que se refiere a los cobros, los autónomos solemos tener 2 problemas.

El primero es que nos cuesta fijar el precio de nuestros servicios. Recuerda que eres un buen profesional y no deberías trabajar por menos de lo que mereces. Tenemos la mala costumbre de rebajar nuestras tarifas por hora porque nos sabe mal cobrar más a algunos clientes. Se nos ha metido en el ADN eso de que España está en crisis y los españoles no tienen recursos. Pero hay que pensar que los trabajadores asalariados no están haciendo recortes en sus salarios, así que nosotros tampoco deberíamos.

El segundo es que los no cobramos bien a nuestros clientes lo que nos descuadra continuamente la caja. Mis consejos para cobrar a tus clientes son estos: hay que ser rápido enviando la factura, hay que cobrar de contado si es posible, no hay que financiar a clientes y hay que evitar los pagos aplazados.

 

De este modo entrará el dinero de forma más fluida en la caja lo que nos permitirá hacer el fondo de contingencia.

– Ten un plan de comunicación: esto igual puede parecer exagerado pero lo último que quieres hacer si un día está medio muerto en la cama, es ponerte a escribir y a llamar a tus clientes.

Vamos a ser sinceros, los autónomos solemos trabajar con fechas muy ajustadas. Tenemos a los clientes en la chepa preguntando siempre cuando va a estar el trabajo preparado. Y lo cierto es que estas prisas son nuestra culpa porque acostumbramos a nuestros clientes a que nos pueden llamar cuando quieran y a que todo estará hecho cuando a ellos les vaya bien.

Pero para esos días que no puedes ni mover la mano, yo te aconsejo lo siguiente. Ten preparados una serie de correos electrónicos para reenviar fácilmente en caso de necesidad. Uno con un simple “habrá un pequeño retraso en la entrega porque estoy enfermo” y otro del tipo “voy a estar enfermo unos días pero quiero que sepas que estoy buscando alternativas para cumplir con la fecha de entrega”. Tienen que ser correos personales, tus clientes saben lo que es estar enfermo y si eres sincero lo entenderá.

Si normalmente tienes comunicación vía teléfono, configura un mensaje en el buzón de voz explicando lo que te pasa. No hay nada peor que el silencia al otro lado de la línea, que tus clientes te intenten comunicar y no haya manera.

 

Ante todo, recuerda que estás enfermo así que tienes que ser realista con los posibles retrasos en el plazo de entrega.

– Crea una red de profesionales: algo muy habitual en los autónomos es trabajar de forma aislada e independiente. Vemos a la competencia como el enemigo, en vez de pensar que podemos ser perfectamente complementarios en muchas ocasiones.

Y una de esas ocasiones, es cuando estamos enfermos. Tus clientes no van a esperar a que te recuperes, pero sin duda agradecerán de por vida que busques una solución para no retrasar la entrega.

Con crear una red de profesionales cercana me refiero a que tengas relación continuada con otros autónomos de tu sector. No tienen por qué ser exactamente tus competidores, pueden ser gente con  tus mismas cualidades pero diferente tipo de cliente.

Ellos van a estar encantados de que les pases clientes y sin duda si os lleváis bien, se esforzarán por cumplir con los plazos de entrega que tienes con tus clientes. Piénsalo, en este trato ganan todos: tu cliente ve que has cumplido aún estando enfermo, tu competidor tendrá algo de facturación sin invertir en la captación del cliente y tu quedarás como un profesional responsable que atiende a todo el mundo incluso en días de enfermedad.

Recuerda que ponerte enfermo no tiene que ser una tragedia si eres autónomo. Estar malo de vez en cuando es totalmente inevitable, así que tienes que estar preparado para ello.

Asume que las condiciones de los autónomos con la baja son terribles. Y ten en cuenta que incluso en estos días la relación con tus clientes es lo más importante, así que estate preparado para eso.