Déjame que te dé un dato muy interesante, cada vez hay más autónomos en España. Y es sólo el principio, en 2025 seremos más de la mitad de la población activa española.

Y eso que la situación de los autónomos en este país es más que discutida. Sin duda es uno de los temas que más discusión ha generado últimamente. Mi opinión es clara, ser autónomo mola. Y en este artículo te voy a dar las 9 razones de peso por las que creo que es mejor que trabajar por cuenta ajena. 

Pero antes de lanzarme al tema, te voy a ser sincera, existen algunas cosas que hacen la vida de los autónomos más complicada de lo que debería. Y esto no hace más que reforzar la opinión de la gente que piensa que es mejor trabajar para otros. Por un lado están las obligaciones con la Administración Pública. Entre modelos de impuestos a presentar y libros contables, tenemos casi un trabajo a tiempo completo.

Por otro lado está la cuota de autónomos, que es una barbaridad. En algunos países europeos como Francia y Reino Unido, hacen algo que muchos colectivos de autónomos vienen reclamando desde hace tiempo, pagar en función de los ingresos percibidos. Luego tienes países como Estados Unidos, Italia o Portugal, donde directamente no se paga cuota.

Pero es importante no pensar que todo son desventajas. Ser autónomo tiene un montón de beneficios. Por ejemplo en el ámbito fiscal, los autónomos tenemos bastantes ventajas si nos comparamos con un trabajador a nómina. Si sabemos deducirnos bien todos los gastos que nos deja Hacienda, podemos reducir considerablemente la cantidad de impuestos que pagamos.

Así que como te decía antes, cada vez somos más españoles los que vemos que la vida de autónomos es mejor que la de asalariado. Presta atención a este dato, este año habrá un crecimiento brutal en el sector. Se darán de alta hasta 30.000 persona dentro del RETA (Régimen Especial de Trabajadores Autónomos) que crearán 90.000 puestos de trabajo adicionales.

Quizás una de las cosas que más influya en estas previsiones ha sido la entrada en vigor en de la tarifa plana para todos los nuevos emprendedores. Si te lanzas al mundo del emprendimiento ahora mismo los seis primeros meses pagarás sólo 53€ a la Seguridad Social, en lugar de los 261,83€ de la cuota mensual mínima.

O a lo mejor es simplemente que mucha gente se ha dado cuenta de que trabajar para otro tiene muchos riesgos. Sí, has leído bien, es más arriesgado que ser autónomo. ¿Por qué? Porque el pan en tu mesa el mes que viene no depende de ti. Si las cosas van mal en tu empresa o el jefe de tenerte en buen consideración, puedes verte en la calle de la noche a la mañana. Cuando trabajas para ti, eres el único responsable de tu futuro, nadie lo controla excepto tú. Siempre puedes conseguir más clientes o cobrarles más o gastar menos. Hay muchas cosas que puedes hacer para mantener el negocio a flote…

Pero a parte de esto hay muchas más razones que están atrayendo a la gente al trabajo por cuenta propia. Estas son mis 9 favoritas:

 

1. La burocracia para empezar es sencilla: pongamos que decides dejar de trabajar para otro y comenzar una actividad empresarial por cuenta propia. Sin duda darse de alta como autónomo es mucho más sencillo que empezar una PyME.

Sólo hacen falta unas pocas gestiones y es totalmente gratis. Presentas el modelo 036 o 037 (con Declarando lo puedes hacer gratis y en pocos minutos) en Hacienda, luego vas a la Seguridad Social, empiezas a pagar tu cuota y ya puedes ejercer. Fácil y sin tener que soltar una pasta, en 1 día lo tienes todo preparado para empezar a vender.

 

2. Flexibilidad de horarios: básicamente, trabajas cuando quieras. Es cierto que en muchas actividades te tienes que ajustar a los horarios de tus clientes, pero en cierto modo tú decides qué trabajos aceptar.

Es cuestión de saber organizarse y planificar bien el trabajo para que a final de mes no te pille el toro. Si crees que eres más productivo a las 6 de la mañana o a las 9 de la noche, no tienes a nadie que te lo prohíba. Y por supuesto, la libertad de poder ocuparte de algún asunto ajeno al trabajo, no tiene precio. No tienes que pedir permiso a nadie si quieres irte a comer con unos amigos o se te pone enfermo el niño.

 

3. No tienes jefe: bueno, esto no es del todo cierto, tú eres tu propio jefe y te tienes que tomar muy en serio. Pero no cabe duda de que tú eliges qué hacer y qué no hacer. Evidentemente habrá ocasiones en las que te toque realizar algún trabajo que no te guste demasiado. Pero la verdad es que un autónomo tiene mucha libertad para elegir qué proyectos realizar. Somos los que decidimos con qué clientes trabajar y con cuáles no.

Por otro lado, al llevar tú la batuta, si te equivocas, toca hacer autocrítica. Se han acabado las broncas del jefe porque ha tenido un mal día. Y déjame que te diga que esta liberación de aguantar neuras de un superior (que en muchos casos no está más capacitado que tú para ejercer el trabajo) acaba notándose mucho tanto a nivel físico como mental.

 

4. Trabaja en algo que te guste de verdad: si eres de esos afortunados que no es “autónomo por necesidad”, seguramente trabajes en algo que te motiva e ilusiona de verdad. Esto provocará indudablemente que seas más productivo que si trabajaras en algo que no te gusta tanto.

No digo que trabajando para otro no puedas disfrutar, ni que no haya trabajos de empleado por los que no sientas pasión. Pero lo cierto es que cuando otro decide tus tareas, acabas haciendo muchas más cosas que no te gustan. Cuando estás como autónomo, tú vas decidiendo qué hacer y moldeando tu día a día para que sea mucho más divertido.

 

5. Mejoras en tus puntos débiles: como ya he mencionado anteriormente, al depender de ti mismo, tienes que vencer las posibles inseguridades que tengas.

Cuando te lanzas a la vida de autónomo, mejoras en todos tus puntos profesionales. Aprendes a captar nuevos clientes, descubres cosas básicas sobre finanzas, mejoras tus capacidades de negociación, de venta y hasta de redacción. En fin, cualquier punto débil que trabajando para una empresa puedes esconder, cuando eres autónomo sale a la luz. Y sin duda con el tiempo mejora de forma considerable.

 

6. Posibilidad de ganar más dinero: un trabajador por cuenta ajena tiene menos potencial económico que un autónomo. Eso es indiscutible, al ser además tu propio jefe, todos los ingresos irán a parar a tu bolsillo.

El objetivo es crecer tanto como seas capaz. Tú marcas tu propio techo. Aunque es importante saber decir no a algún cliente si no tienes claro que vayas a terminar el trabajo en el tiempo previsto.

 

7. Deducción de gastos: como autónomo, podrás deducirte determinadas compras siempre y cuando puedas relacionarlas con la actividad que realizas. Cosas como el teléfono, comidas con clientes, gastos del piso, etc.

Piensa una cosa, de media un autónomo paga 4.000€ al año más en impuestos de lo que debería. ¿Por qué? Porque no deduce todos los gastos que podría. Para eso está Declarando, para que no te dejes ni uno de los gastos que tienes derecho a meter en tus modelos de impuestos y tengas más dinero en tu cuenta para disfrutar con tu familia.

 

8. Mejorarás tus capacidades para gestionar tu vida, tu negocio y tu dinero: Al principio puede costar, porque serás tú el que se encargue de absolutamente todo. Pero a la larga aprenderás a gestionar tu dinero y muchos otros aspectos.

No es necesario que aprendas a hacer todo a la perfección, ya que si quieres hacer bien las cosas y no volverte loco, tendrás que delegar ciertas tareas. Pero sin duda aumentarás tus conocimientos en materias importantes, lo cual siempre viene muy bien.

Eso sí, tienes que aprender a delegar. Tú misión es dedicarte a hacer lo que haces bien, que es trabajar. Tienes que buscar maneras de aliviar la carga de trabajo de cosas administrativas o financieras o fiscales. Prueba herramientas online que por precios muy bajos te pueden dar libertad. O contrata a otro autónomo por horas para te haga de asistente y haga todos esos recados que tantas horas te quitan.

 

9. Posibilidad de encontrar más ofertas de empleo: Actualmente, un gran número de empresas prefiere contratar antes a trabajadores autónomos que a personas con contrato. Por lo que una ventaja de ser autónomo es que puedes tener la opción de poder trabajar para distintas empresas y realizar actividades variadas.

Es cierto que ser ese tipo de autónomo dependiente no es la situación soñada que estamos describiendo. Te convierte en empleado pero sin contrato. Pero es verdad que es una buena manera de seguir facturando si en un momento dado no tienes una cartera amplia de clientes que te permita llegar olgadamente a final de mes. Y créeme, hay un montón de empresas encantadas de contratar a un autónomo por obra en vez de hacer un contrato tradicional con un empleado.

 

Cada vez hay más españoles que quieren hacerse autónomos

Así que por todos estos motivos cada vez somos más autónomos. Y el futuro del trabajo va a traer consigo más trabajadores por cuenta propia.

Poco a poco nuestra forma de trabajar está cambiando, dejando de lado las tareas más mecánicas en favor de tareas más creativas. Uno de los factores que más influencia tiene en esta evolución, es la aplicación de la tecnología.

Ahora ya no se necesitan tantas personas para realizar una sola tarea. La productividad en todos los trabajos, no ha parado de aumentar. Gracias a la tecnología, ahora podemos hacer un encargo en la mitad de tiempo que necesitábamos antes y con muchos menos recursos.

Por este motivo cada vez son necesarios menos empleados. Antes, una empresa necesitaba los servicios de muchos trabajadores para realizar un único trabajo y ahora unas pocas personas con las herramientas necesarias son capaces de realizar la misma tarea, e incluso mejor.

En el caso de que la empresa necesite a alguien para ciertos trabajos puntuales, dicha empresa podrá subcontratar a su vez a otra especializada o a autónomos para llevarlas a cabo.

Así que los motivos por los que tantos españoles quieren hacerse autónomos son claros. Además el futuro parece que es de lo más esperanzador para los trabajadores a cuenta propia. Y sin embargo, lo curioso es que mucha gente con la que hablo de las ventajas que tiene ser autónomo, me contestan que no es tan fácil.

Como todo en la vida, existen 2 maneras de enfrentarte al reto de trabajar para ti: una negativa, diciéndote que salir adelante es muy difícil y otra positiva convenciéndote de que no hay mejor manera de realizarse profesionalmente.

En cierta manera entiendo los problemas que alguna gente pone a ser autónomo. Sólo hay que leer lo que dice la Real Academia Española de la Lengua:

  • Como adjetivo indica que el autónomo tiene autonomía, lo cuál es genial
  • Pero también se puede usar como sustantivo, distingue al que trabaja por cuenta propia, lo que implica que tienes autonomía pero dependes de “otros”. Trabajas por cuenta propia pero para los demás. Y si no te lo sabes montar bien esto puede ser una pesadilla.

Tal vez por eso decidieron aplicar un termino nuevo, el de “emprendedor”. Volviendo al diccionario de la RAE, emprendedor es definido como  “que emprende con resolución acciones o empresas innovadoras”. Así que es un autónomo pero en plan guay…

Así que el consejo es que hay que poner en una balanza, ver si las ventajas que te he contado antes te compensan o a ti lo que te va es coger un cheque a final de mes sin sustos y solucionado. Eso sí, si eres de los que no le gusta recibir órdenes y eres capaz de gestionar y organizar tu trabajo por ti mismo, tu camino está my claro.

 

Consejos para ser mejor autónomo

Como decía al principio, es muy importante cumplir una serie de normas o reglas si trabajas por cuenta propia.

Una vez más dependerá del sector en que lo hagas. No es lo mismo que tu actividad esté en la calle, en instalaciones o viviendas de terceros, que habilites una zona de tu casa para desempeñar tu trabajo (en este caso se conviene probar www.declarando.es porque seguro que hay muchos gastos que no te estás deduciendo).

Si estás en el primer grupo, tus clientes marcarán las pautas de trabajo a seguir, como horarios, plazos de terminación, entrega, etc. Si por el contrario perteneces al segundo grupo, deberás ser muy escrupuloso con las recomendaciones que por experiencia me permito hacer:

  • Levántate como para ir un trabajo en una empresa: No permitas que se te peguen las sábanas, establece una rutina y se consistente con ella. Si un día la carga de trabajo no es grande y tienes horas ociosas, ocupa tu tiempo libre en cosas de utilidad y que te enriquezcan, no caigas en la gandulería, lleva a la desidia y ésta directamente al fracaso.
  • Vístete para trabajar: No digo que te pongas el mejor traje de tu armario, pero utiliza ropa cómoda y adecuada. Recuerda que el trabajo no dignifica a las personas, es la persona quien dignifica el trabajo. Y que si te ves a ti mismo en tu cocina con chanclas es difícil que te concentres y seas productivo.
  • Cuídate: Dependiendo de tu trabajo, es probable que pases muchas horas sentado delante de la pantalla. Es importante tomarse descansos, estirar los músculos, salir a pasear, hacer ejercicio, etc. Como digo siempre, solo tenemos un cuerpo y hay que cuidarlo.
  • Intenta disfrutar de tu trabajo: Si lo consigues, es algo que vas a transmitir a tus clientes, además, trabajaras mejor y probablemente tus clientes acaben por recomendarte, lo que conlleva a hacer crecer tu negocio. No es difícil perder la motivación en ocasiones, por lo que si estás bloqueado, si no estás disfrutando, etc., date una vuelta, despéjate, cambia de tarea y vuelve a empezar.
  • Tu lugar de trabajo es sagrado: Si tu despacho o lugar de trabajo está habilitado en una habitación de tu domicilio para tal fin, marca tus reglas con los demás miembros de la familia. ¡No molestar! Es imprescindible que respeten y entiendan que estás trabajando. No pueden irrumpir para que atiendas cosas que no harías trabajando fuera de la casa. Hay tiempo para todo y exceptuando las urgencias, esta regla debe quedar muy clara.
  • No pierdas el tiempo haciendo cosas que no harías en la oficina: Céntrate en tu trabajo y si puedes márcate un horario. Camilo José Cela hablaba sobre la soledad del escritor frente a un folio en blanco: “Las musas llegan cuando llegan, pero cuando ocurre que al menos te encuentren trabajando”.

Así que mi mensaje es claro, la vida de autónomo mola. Los comienzos son siempre complicados, pero a la larga te darás cuenta de que si te dieran a elegir entre ser autónomo o trabajar por cuenta ajena, sin duda te quedarías con la primera opción.