Aburrimiento, rutina y desmotivación. Así es como puedo describir cada uno de los trabajos que tuve antes de hacerme emprendedor.

Una sensación permanente de que estaba intercambiando mi tiempo por su dinero. Y si el tiempo es el bien más preciado que tenemos, sin duda vale más que sus billetes.

Si este intercambio te suena bien, deja de leer. Este artículo no te va a gustar. Y déjame que te de mi opinión, eres afortunado. Es como casarte con la novia de la universidad, si todo está bien, por qué vas a cambiar.

Sin embargo si tu también sientes a diario esa insatisfacción permanente, quizás estas palabras te sean de utilidad. Te voy a dar unos consejos que me hubiera ido bien que alguien me diera antes de pasar de asalariado a emprendedor.