Uno de los principales objetivos que tenemos todos los autónomos a final de año es pagar lo menos posible en impuestos.

Para ello, una de las claves es deducirnos correctamente los gastos derivados de nuestra actividad. Pero esto no es fácil. La mayoría de preguntas que recibimos son sobre qué gastos nos podemos deducir y cuáles no. 

Sin embargo, hay otras formas diferentes a los gastos deducibles, que nos pueden ayudar a ahorrar aunque no sean deducibles. 

Es el caso de la deducción por donación, que no es un gasto deducible en sí mismo, pero que te puede resultar en beneficios fiscales en la Renta. 

Requisitos para obtener los beneficios fiscales de las donaciones

Para poder tener beneficios fiscales de las donaciones, primero necesitas conocer todos los requisitos que debes cumplir y los puntos a tener en cuenta para hacerlo correctamente.

  • La entidad debe ser beneficiaria de mecenazgo. Estas se encuentran enumeradas en el artículo 16 de la Ley 49/2002, de 23 de diciembre.
  • Estas donaciones deben ser irrevocables, puras y simples, no deben dar derecho a recibir un servicio. De lo contrario no darán derecho a aplicar ninguna deducción.
  • El donante debe contar con el certificado fiscal de la ONG. El importe de la deducción cambia dependiendo del régimen fiscal al que esté sujeta la organización a la que le dones.
  • Debes tener en cuenta si tu comunidad autónoma está sujeta a un régimen foral particular o si cuenta con deducciones adicionales.   Ha establecido deducciones por donaciones adicionales o complementarias a las estatales. 

Como ya te he comentado, la donación a una entidad sin ánimo de lucro puede aplicarte beneficios fiscales en forma de deducciones en la cuota del Impuesto de Sociedades o en tu impuesto de la Renta.

Ahora, vamos a detallar ambos casos.

Deducción en el Impuesto sobre Sociedades 

La deducciones no son un gasto deducible como tal, pero a cambio sí que nos dan derecho a una deducción. Y lo hacen en la cuota del Impuesto sobre Sociedades. 

Hay varios tipos de deducciones por donativos que se pueden aplicar en este impuesto.

Es el caso de las deducciones por donaciones para incentivar algunas actividades. Por ejemplo, las actividades de investigación y desarrollo, que como regla general, tendrán un porcentaje de deducción del 25%. 

Otras son las actividades de innovación tecnológica donde el % sería de un 12%. 

En definitiva, cualquiera de las actividades determinadas en el Cap. IV Tit. VI y DT 24ª.3 LIS daría derecho a una deducción.

Esta deducción en cuota les proporciona a las donaciones una mejor fiscalidad que si fueran gastos deducibles.

Esto es así, porque se aplica directamente sobre el importe a pagar en concepto de Impuesto sobre Sociedades.

Es por esa razón, que para evitar que se abuse de este sistema, la propia ley del impuesto establece límites a la hora de aplicar este tipo de deducción. 

En este caso, el importe de este tipo de deducción no podrá sobrepasar conjuntamente del 25% de la cuota íntegra minorada en las deducciones para evitar la doble imposición internacional y las bonificaciones.

Deducción de las donaciones

Por otra parte, existen deducciones por donaciones que hacemos a entidades sin ánimo de lucro en el impuesto sobre sociedades. 

Tienen que ser donaciones a las que se le pueda aplicar el Título II de la Ley 49/2002, de 23 de diciembre.

Ley de régimen fiscal de las entidades sin fines lucrativos y de los incentivos fiscales al mecenazgo

También puede ser a las demás entidades beneficiarias de mecenazgo indicadas en el artículo 16 de esta Ley.

La deducción en este caso sería de un 35% aplicado sobre la cuota íntegra, minorada en las deducciones y bonificaciones previstas en los Capítulos II, III y IV del Título VI de la LIS. 

Es verdad que se puede incluso llegar a una deducción del 40%. Pero esto se dará si en los dos años anteriores también se han realizado estas donaciones a la misma entidad. 

En este caso, el límite será el siguiente: La base de esta deducción no podrá exceder del 10% de la base imponible del período impositivo. Eso sí, las cantidades que sobrepasen este límite se podrán aplicar en los 10 años siguientes.

Deducción en el IRPF

En el IRPF existe una deducción por donativos hechos a las entidades sin fines lucrativos establecidas en los Arts. 68.3, 69.1 Ley IRPF y 69.2 Reglamento. 

En cuanto a la deducción en el IRPF, los contribuyentes se podrán deducir de la cuota íntegra, el resultado de aplicar a la base de la deducción correspondiente al conjunto de donativos, donaciones y aportaciones con derecho a deducción, la escala que toca.

Esta escala es la siguiente: un 75% de los primeros 150 euros y del resto un 30% que puede subir a un 35% si en los dos años anteriores también has hecho donaciones a esa entidad.

Estos porcentajes se pueden aumentar en 5 puntos porcentuales si las donaciones hechas a este tipo de entidades se dirigen a impulsar actividades de mecenazgo identificadas como prioritarias.

Por ejemplo, las llevadas a cabo por la Fundación Deporte Joven en colaboración con el Consejo Superior de Deportes en el marco del proyecto España Compite. También podrían ser,  las llevadas a cabo por el Instituto Cervantes para la promoción y difusión de la lengua española. 

En estos casos los porcentajes de deducción quedarían así:

Un 80% de los primeros 150 euros y del resto un 35% que se puede incrementar a un 40% si en los dos años anteriores también has hecho donaciones a esa entidad.

La base de la deducción por donativos, donaciones y otras aportaciones no podrá superar, de normal el 10% de la base liquidable del ejercicio. 

Sí que es verdad que la base de la deducción por donativos, donaciones y aportaciones destinados a la realización y desarrollo de actividades, que hemos mencionado más arriba, podrá alcanzar el 15 por 100 de la base liquidable del ejercicio.

Puede que esto te suene a chino, pero no te preocupes porque desde Declarando podemos asesorarte en la deducción de tus donaciones de forma particular, dependiendo de tu caso.