Este artículo forma parte de una serie destinada a demostrar que la vida del autónomo mola.

Es cierto que el alta de autónomo es un coñazo. Que tenemos un montón de obligaciones del autónomo con la Administración Pública.

También tenemos horas interminables de trabajo. Y mucha incertidumbre, nunca sabemos cuánto vamos a ganar un mes. Para colmo, están las prisas de todos los clientes para que les hagamos el trabajo.