Este artículo forma parte de una serie destinada a demostrar que la vida del autónomo mola.

Es cierto que el alta de autónomo es un coñazo. Que tenemos un montón de obligaciones del autónomo con la Administración Pública.

También tenemos horas interminables de trabajo. Y mucha incertidumbre, nunca sabemos cuánto vamos a ganar un mes. Para colmo, están las prisas de todos los clientes para que les hagamos el trabajo.

Pero también hay muchas cosas buenas.  Por ejemplo:

  • Hacemos nuestros propios horarios
  • Podemos tomarnos un día libre para irnos a la playa
  • Nadie nos dice lo que tenemos que vestir
  • Nosotros elegimos las vacaciones
  • Y la que más me gusta, es fiscalmente mucho mejor que cuando cobras una nómina
  • Etc.

Por eso no es de extrañar que cada vez hay más españoles que se hacen autónomos. En 2025 la mitad de la población activa trabajará por su cuenta. Así que podemos decir abiertamente que ser autónomo está de moda.

Pero todas estas cosas que pueden parecer maravillosas, también se pueden convertir en una pesadilla.

Por norma general, los autónomos cometemos una serie de fallos de manera habitual que complican mucho nuestro trabajo.

Esto se debe a que nos ponemos mucha presión sobre los hombros, porque sabemos que si no damos el 100% la paga de final de mes no está asegurada.

Como siempre nos esforzamos al máximo para conseguir nuevos clientes y aumentar la facturación, pensamos que eso hará que seamos más felices porque ganaremos más.

Pero claro, cuando entramos en esa espiral tan deseada de tener un montón de clientes, nos quejamos de lo mucho que nos complican la vida todos ellos, lo que hace que nos estresemos y seamos menos productivos en el trabajo.

Si prestas atención a las cosas que hacen que nuestra profesión no sea del todo placentera, la verdad es que puedes ver un patrón. Casi todos los autónomos nos equivocamos en las mismas cosas.

Esta es una lista con los 8 errores más habituales que he descubierto por el feedback que me dan una buena parte de nuestros 7.000 clientes:

1. Nunca decimos que no a nada

Es algo muy habitual en la vida del trabajador por cuenta propia, no sabemos decir que no. Nos cuesta tanto captar clientes que cuando lo conseguimos pensamos que los vamos a perder si no hacemos todo lo que nos piden.

Eso se transforma en horarios de locura, trabajo de fin de semana y perdernos muchos partidos de nuestros hijos.

Cómo solucionarlo: mi consejo es que establezcas unas horas fijas de trabajo y que las cumplas a rajatabla. No te voy a engañar, eso puede hacer que pierdas algunos clientes. Pero a largo plazo esos clientes no te convienen, son una fuente de ingresos pero hacen tu vida imposible. El cliente que no entienda que tienes unos límites, no es un buen cliente.

2. El síndrome del cliente bueno

Todos los autónomos tenemos 2, 3 o 4 clientes que suponen un tanto por ciento muy elevado de nuestra facturación. Una versión  del Principio de Pareto, defiende que el 80% de tu facturación viene del 20% de tus clientes.

Esto es una arma de doble filo. Primero porque nos centramos tanto en ellos que dejamos de lado a los más pequeños y segundo porque acabamos haciendo cosas que no deberíamos sólo por complacerles.

Y lo peor de todo es que los acostumbramos, de modo que llega un momento que creen que trabajamos en exclusiva para ellos.

Cómo solucionarlo: 

  • En primer lugar, deja de coger el teléfono: tu tiempo es tan importante como el suyo, así que es mucho mejor dejarlo sonar y llamar cuando a ti te vaya bien. Lo normal es que los pilles desprevenidos y la conversación sea más breve, así te quitará menos tiempo.
  • Empieza a decirles que no: volvemos al punto 1, tienes que saber decirles que no. No lo tienes que hacer de golpe, tiene que ser una formación. Poco a poco vas guiándolos hacia un horario de trabajo, un tiempo de respuesta fijo y unos patrones de comunicación.
  • El correo, sólo 1 vez al día: por último, concentra siempre la respuesta de tus correos a última hora de la tarde, cuando ellos ya no están trabajando. De esto modo evitarás entrar en cadenas de correos con estos clientes que quieren que estés ahí siempre para ellos.
  • Enseña la puerta de salida: quizás parezca atrevido, pero si uno de esos clientes te da muchísimo trabajo, pero no te aporta una rentabilidad muy elevada, prescinde de él. Mima y mantén a los clientes rentables, no a los que te dan mucho trabajo con poca rentabilidad.

3. Precios demasiado bajos

Después de la crisis en España parece que todo es una cuestión de precio, que a nadie le importa la calidad.

Y muchas veces caemos en el error de ponerlos demasiado bajos y eso hace que hagamos las cosas a prisa y corriendo y quizás no alcancemos la profesionalidad a la que estamos acostumbrados.

Cómo solucionarlo: Vale la pena ser menos agresivos y ofrecer un producto o servicio que se venda por su nivel. Para poner precio a tus servicios si eres autónomo sigue estos consejos:

  • Deja de pensar como un trabajador: cuando trabajabas, tu hora de trabajo a lo mejor te la pagaban a 10€, no tiene nada que ver ese precio hora con el que deberías obtener como autónomo.
  • No saques los precios por hora: Es importante que recuerdes que cuando eres autónomo, mucho de tu tiempo lo dedicas a tareas de las que no obtienes rentabilidad, por lo que nunca tendrás jornadas laborales donde todo el tiempo que dediques lo puedas repercutir directamente a un cliente.
  • No pienses sólo en los gastos: para fijar el precio de tu servicio no puedes tener en cuenta sólo los pocos gastos fijos que tendrás, ten en cuenta cuánto te cuesta conseguir un cliente y cuánto le sacas de media.
  • Fíjate un objetivo de rentabilidad, no de ingresos: si quieres ganar 1500€ al mes limpios, deconstruye el objetivo de delante a atrás.

4. No delegar

Esto es algo muy normal y consiste en no contratar a otra gente que nos pueda echar una mano. Esto esta relacionado sobre todo con cosas que no son directamente de nuestro trabajo. Lo mejor en estos casos en contratar a alguien que nos pueda ayudar para que nos podamos centrar en hacer lo que sabemos hacer bien, nuestra profesión.

Cómo solucionarlo:

  • Utiliza la tecnología: hoy en día hay muchos programas online que te facilitan mucho la vida. Por ejemplo para tu contabilidad e impuestos puedes usar Declarando, verás como tienes que invertir mucho menos tiempo del que estás acostumbrado y te ahorrarás un dineral a final del año en impuestos.
  • Contrata un asistente por horas: en EEUU está muy de moda y ya es hora de que llegue a España. Contratar a un asistente consiste en buscar a otro autónomo que esté dispuesto a hacer trabajos para ti por horas. Pueden estar relacionados con trabajos administrativos o simplemente recados. Cosas que te permitan tener más tiempo libre para dedicarte a lo que realmente sabes hacer, es decir, tu trabajo.
  • Usa página de micro-tareas: hay páginas como Geniuzz en las que puedes contratar profesionales de forma puntual por 5€ la hora. Créeme, hay muchas tareas que estás haciendo que no aportan valor a tu negocio y que lo único que hacen es distraerte. En webs así encontrarás profesionales de muchos sectores, marketing, desarrollo web, SEO, SEM, diseñadores o expertos en vídeo. Muchos de estos freelance te pueden ayudar de forma puntual con tu negocio.

5. Falta de planificación

Una cosas normal entre los trabajadores autónomos es que somos un poco desorganizados. Esto se debe en parte a los clientes, que lo quieren todo para “ya”, pero nos cuesta montar una agenda diaria que nos permita ir más relajados en nuestro trabajo.

Cómo solucionarlo: solucionar esto no es nada sencillo, hay un montón de manuales, libros y vídeos para mejorar nuestra productividad por medio de la organización.

Como los autónomos somos hombres orquesta, lo he intentado limitar a una serie de consejos sencillos que realmente te ayudarán:

  • Usa un calendario: empieza a usar el calendario de tu ordenador y sincronízalo con el de tu móvil. Cada nuevo encargo que te entre, vas al calendario y te bloqueas unas horas para hacerlo. En esas horas no hagas nada más, no atiendas el móvil, ni mires el correo, ni hagas otras cosas con el ordenador que te puedan distraer.
  • Usa un programa simple de tareas: no hace falta que seas un project manager para usar programas como Asana o Trello. Simplemente consiste en agrupar tus tareas por clientes y tener un sitio en el que las ves visualmente y las pueden marcar como completas cuando ya las tengas.
  • Usa un CRM: los CRM son programas como Agile para gestionar a tus clientes y tener una organización clara con ellos. Eso aumentará tu planificación y mejorará la comunicación con ellos.

6. Trabajar sin horarios

¿Por qué tenemos esta manía de trabajar de sol a sol? Esto va unido a lo de no saber decir que no y conlleva muchas noches y fines de semana de trabajo. Merece la pena establecer un horario y ser estrictos con él.

Cómo solucionarlo: presta atención, no todos los autónomos tenemos que trabajar cuando los clientes nos lo pidan. Lo mejor para combatir esto es:

  • Configura una respuesta automática: Pon en tu servidor de correo una respuesta automática para los horarios que no estés en la oficina informando a tus clientes. De ese modo los acostumbrarás a escribirte en horario laboral.
  • Pon un contestador en tu móvil: cuándo no estés trabajando, que te dejen mensajes. Nada de contestar al móvil cuando estás cenando con tus hijos, eso hará que empeore tu vida familiar y también tu paciencia laboral.
  • Desvía las llamadas a una operadora subcontratada: hay empresas como Secretaria.es que por una cuota mensual muy reducida, hay una persona que se encarga de cogerte los recados. Le marcas un horario, y unos procedimientos, y ella te hace de filtro. Puedes vincularlo a tu móvil o fijo.

7. Sin presencia en Internet

En general los autónomos no tenemos tiempo de cuidar nuestra imagen online que puede ser el mejor canal para la captación de nuevos clientes.

Una vez más, merece la pena delegar e invertir en un experto que nos pueda lanzar buenas campañas de marketing y que tenga comunicación en Internet con interesados en contratarnos.

Eso sí, si no vas a cuidar de tu audiencia online, es mejor que no tengas presencia. Nada queda peor que tener una Fan Page de Facebook a la que te puedan mandar mensajes y no contestar. O no responder a un tweet. O tener un blog en el que no se publica desde hace un año. Eso da la sensación al usuario de que no estás activo y da muy mala imagen.

Cómo solucionarlo: contrata a un community manager. Igual te suena raro, pero es un experto en redes sociales que te controla las redes sociales. No es un servicio muy caro, puedes encontrar a un profesional que haga el trabajo por menos de 100€ al mes.

8. Sin formación continuada

Tenemos tal carga de trabajo que muchas veces nos olvidamos de que es necesario ir reciclándonos. Es vital para el futuro del negocio estar al día en cuanto a la formación, así podemos seguir vendiendo nuestra profesionalidad con las últimas actualizaciones.

Cómo solucionarlo: existen muchas páginas en las que puedes hacer formación continuada muy específica, online y totalmente gratuita. Un ejemplo puede ser Coursera, pero hay muchísimas más.

Estos son mis consejos para solucionar muchos de los errores que cometemos los autónomos. En general están enfocados a que tengas más tiempo para pasar con tu familia y menos estrés laboral. Aprovecha al máximo todas las ventajas de ser autónomo.

Y tú, ¿qué errores crees que cometemos los autónomos con más frecuencia?

Mi objetivo con este blog es contarte todo lo que sé sobre autónomos, finanzas y ventas. Si tienes cualquier duda, ¡hazme un comentario!

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