Cuando entramos en el terreno de los autónomos muchas veces nos encontramos con el término bien de inversión. Puede ser un concepto complicado si no tienes conocimientos fiscales. A menudo nos preguntamos qué es y cómo nos afecta.

Para resolver esa duda tan habitual, he escrito este artículo en el que te cuento de forma sencilla qué es y qué no es un bien de inversión.

Muchos autónomos que no tenemos conocimientos extensos de fiscalidad, cuando nos compramos algo como un ordenador, un escritorio o incluso un coche nos preguntamos, ¿será de un bien de inversión?

Tomar esta decisión tiene muchas consecuencias, porque Hacienda puede hacerte una inspección cuando quiera. Si lo contabilizas mal te puede poner una sanción porque puede pensar que querías pagar menos impuestos de los que estás obligado.

Ya sabes que con el asesor virtual de Declarando puedes resolver esta duda para tu caso particular y para cualquier tipo de bien de inversión. Con nuestra ayuda te evitas cometer fallos que te pueden costar una pasta en el futuro. Si aún así decides hacer la contabilidad por tu cuenta, te voy a explicar los aspectos claves para que la próxima vez que esta pregunta ronde por tu cabeza, sepas por donde tirar.

Lo primero que tienes que saber es que dependiendo del caso, la deducción de este gasto en el IVA e IRPF tiene ciertas particularidades. Además, Hacienda te obliga a llevar un registro de los bienes de inversión con un libro de contabilidad específico (que también se puede confeccionar con Declarando), así que es importante que conozcas bien esta terminología. Las particularidades son:

  • Para el IVA: Si es un bien de inversión podrás recuperar su importe en el mismo ejercicio en el que lo has comprado al rellenar el Modelo 303. Además, tienes que reflejarlo en tu liquidación trimestral de impuestos en la casilla destinada a los bienes de inversión y tienes la obligación de llevar el libro registro de bienes de inversión.
  • Para el IRPF: Si es un bien de inversión el gasto que podrás deducir en tu actividad no será el total pagado por su compra sino que tendrás que calcular su gasto por amortización. Cuando amortizas algo, se hace en varios años, por eso cuando un bien de inversión, no lo contabilizas como tal y te deduces el 100% de ese gasto en el IRPF del mismo año, Hacienda te sanciona.

Una vez claras las particularidades fiscales de los bienes de inversión, el primer aspecto y muy importante es que sepas diferenciar los bienes de inversión de tus compras rutinarias que haces para tu actividad. No todo puede ser considerado como bien de inversión, por mucho dinero que te cueste. La clave está en la naturaleza del producto y en el uso que le vayas a dar.

El segundo aspecto es que lo vayas a usar más de un año. Hacienda habla de los bienes de inversión como “los bienes corporales, muebles, semovientes o inmuebles que, por su naturaleza y función, estén normalmente destinados a ser utilizados por un período de tiempo superior a un año como instrumentos de trabajo o medios de explotación”.

Te lo explico en términos menos técnicos, si te compras una máquina que necesitas para realizar tu actividad con la intención de usarla como poco 2 o 3 años, se puede considerar un bien de inversión. Ahora bien, tiene que cumplir una serie de requisitos, o mejor dicho no estar incluido en la lista que Hacienda dice que no son bienes de inversión:

  • Accesorios y piezas de recambio que compres para reparar algún bien de inversión, por ejemplo cambiarle los neumáticos al coche de empresa
  • Ejecuciones de obra que destines a reparar otro bien de inversión, por ejemplo una reforma del local en el que trabajas
  • Los envases y embalajes aunque los puedas reutilizar
  • Las ropas que utilices para el trabajo

A las restricciones anteriores tienes que sumarle la siguiente, no será bien de inversión cualquier bien cuyo valor de adquisición sea menor de 3005,06€. En este valor no tienes que tener en cuenta el IVA. Además este límite es por unidad y no por lote. Es decir que si compras por ejemplo muebles, el límite se aplica a cada uno y no al conjunto de los muebles.

Vamos con unos cuantos ejemplos de bienes de inversión para que quede completamente claro:

  1. Te compras un coche para usarlo en tu actividad por 10.000€. Es un bien de inversión y podrás recuperar el IVA pagado en el mismo ejercicio en el que lo compraste, pero en IRPF para trasladar su gasto tendrás que calcular su amortización. Aprovecho para recomendarte que analices con el asesor virtual de Declarando si en tu caso el coche es deducible para tu actividad, no se puede generalizar con esto.
  2. Te has gastado 5.000€ en 5 escritorios, 10 sillas, 4 estanterías y 1 sofá, pero ninguno de ellos individualmente cuesta más de 3000€. No es un bien de inversión y por tanto no tendrás que registrarlos como bienes de inversión, por lo que podrás recuperar su IVA y será gasto deducible al 100% para tu actividad.
  3. Te has comprado una máquina que sabes que no te va a durar más de 9 meses, independientemente de su coste, no es un bien de inversión, no tendrás que registrarlo como bien de inversión, podrás recuperar el IVA de su compra y será gasto al 100% en tu IRPF.
  4. Te has gastado 4.000€ en materiales para el trabajo, no es un bien de inversión, ni para el IVA ni para el IRPF porque no cumple con la definición de bien que da Hacienda.

Otra cosa importante que te quiero contar es la amortización de los bienes de inversión. 

Realmente cuando compramos un bien de inversión, lo que pagamos no se considera como un gasto sino una inversión. Esto se debe a que el valor de ese bien sigue siendo un activo para la empresa. Lo único que pasa es que en vez de tenerlo en forma de número en nuestra cuenta bancaria, lo tenemos “realizando una actividad”.

La Agencia tributaria tiene unas tablas muy precisas en la que indican cómo calcular la amortización, basándose en el porcentaje y el número de años que vaya a estar operando ese bien en nuestra actividad.

Tal y como te he dicho, tienes que calcular el importe de la amortización que le corresponde a ese bien de inversión para ir imputando cada trimestre una parte de ese total.

Si quieres entender mejor cómo se calcula la amortización de un bien de inversión echa un vistazo al vídeo que te he preparado:

Ver: Cómo Calcular La Amortizacion De Un Bien De Inversion

Sinceramente, a veces es realmente difícil saber qué es un bien de inversión. Si eres de los autónomo que se lleva la contabilidad con un Excel y sin asesoría fiscal, es fácil que hayas cometido fallos con este tema.

Además, toda la normativa es bastante complicada. Igual pasa con los gastos deducibles de los autónomos. Piensa que de media un autónomo paga hasta 4.000€ al año más en impuestos de los que debería porque no se sabe deducir bien los gastos. Por eso yo siempre recomiendo buscar algún tipo de asesoría fiscal, los resultados suelen ser geniales.

Y si no me crees prueba Declarando gratis 15 días y verás todos los gastos que no te estás deduciendo y que te están costando una pasta.