Hace unos días leía en una encuesta que 1 de cada 2 españoles no ve ninguna diferencia entre contratar a un autónomo o a un empresa. Por lo visto, mucha gente cree que tenemos los mismos recursos que una compañía ya establecida.

Este paralelismo entre trabajadores por cuenta propia y empresas nos viene acompañando desde hace muchos años, cuando todos los trabajadores autónomos sabemos que hay grandes diferencias entre los 2 modelos de trabajo.

Bueno, lo importante de esta encuesta, como siempre en la vida, es mirar el vaso medio lleno. El 50% de los españoles piensa que somos muy diferentes a una compañía y el 70% ha quedado muy satisfecho con nuestros servicios. De hecho, 2 de cada 3 españoles se han gastado más de 300€ en trabajadores autónomos en lo que va de año, una cifra que nos anima a seguir trabajando así de fuerte.

Para acabar de convence a esa minoría que aún duda en contratar a trabajadores freelance, voy a destacar 5 motivos por los que deberían hacerlo:

1. El precio

El precio de las cosas y de los servicios es lo que mueve a España después de la crisis. Nos han dado realmente fuerte, se ha terminado la sociedad del bienestar y ahora vivimos en la edad de la supervivencia, así que miramos hasta el último céntimo en todo lo que contratamos. Y aquí es donde entramos los autónomos con fuerza, a diferencia de las grandes compañías, nosotros somos flexibles en cuanto al precio.

Partiendo de la base que nuestra experiencia y esfuerzo tiene un precio mínimo, somos capaces de renegociar el presupuesto si de esa manera podemos incorporar un cliente satisfecho en nuestra red. Los autónomos sabemos que a veces tenemos que pensar a largo plazo, y rebajas en nuestro primero servicio son en muchas ocasiones necesarias.

2. Servicio personalizado

No cabe duda de que los autónomos nos adaptamos a los requerimientos del cliente mucho más de lo que lo hacen las empresas. Somos muy flexibles en cuanto a nuestra manera de trabajar, lo que nos permite personalizar hasta el último de nuestros trabajos.

Cuantas veces hemos llamado a una compañía y hemos tenido que discutir hasta el agotamiento cosas como la entrega del producto, los horarios del servicio o la forma de pago. Nosotros sabemos que el cliente es el que manda y nos adaptamos al 100% a lo que él nos pida.

3. Flexibilidad de los horarios

¿Fines de semana libres? ¿Vacaciones? ¿Puentes? Nada de eso existe cuando tienes la factura de autónomos llamando a tu puerta y no ha sido un buen mes. ¿Necesitas un servicio en sábado? ¿Es urgente? Ahí que va el superhéroe autónomo a solucionarte la vida. Y por supuesto, el autónomo no se poner enfermo.

4. Confianza

Los autónomos somos la cara visible de nuestra empresa, no nos podemos esconder detrás de marcas. No tenemos un servicio jurídico que te mande cartas de impago a casa, no atendemos en teléfonos 902 que cuestan un ojo de la cara y no te vamos a mandar ningún novato a hacer el trabajo. El trabajador autónomo va de frente, vive de las referencias de sus clientes y se preocupa sólo por su satisfacción. Confianza al 100%.

5. Calidad

No estoy diciendo que los servicios que da una empresa grande no sean buenos, estoy diciendo que son menos constantes. Cuando eres una compañía y cambias de trabajadores, te pueden salir bien o te pueden salir rana. Los autónomos trabajadores autónomos dependemos de nuestra experiencia y de la calidad de nuestros servicios, y eso nos hace mucho más confiables.