Si eres un autónomo que te dedicas al comercio minorista es imprescindible que sepas los tres aspectos básicos del llamado recargo de equivalencia. Si estás interesado en conocerlos no dejes de leer este artículo.

En primer lugar: ¿quién es comerciante minorista?

Minorista es el empresario o profesional que cumple con los dos condicionantes siguientes:

1.- Realiza una actividad por su cuenta comercializando productos o artículos al por menor, es decir, compra para después venderlos. Ni los fabrica, modifica, trata, o transforma.

2.- Que más del 80% de las operaciones totales de las ventas realizadas por el minorista durante el año anterior haya sido a clientes (personas físicas) que no son empresarios o profesionales.

Si eres de los que cumplen ambos requisitos, !enhorabuena!, eres un autónomo minorista, y como tal, debes de conocer los aspectos básicos del régimen especial del recargo de equivalencia, pues a efectos del Impuesto sobre el Valor Añadido estarás obligado a utilizar este régimen

No obstante, no todos los artículos o productos que comercializas te dan la condición de minorista. Los que te excluyen de estar incluido en el régimen del recargo de equivalencia son:

  • 1.º Vehículos accionados a motor para circular por carretera y sus remolques.
  • 2.º Embarcaciones y buques.
  • 3.º Aviones, avionetas, veleros y demás aeronaves.
  • 4.º Accesorios y piezas de recambio de los medios de transporte comprendidos en los números anteriores.
  • 5.º Joyas, alhajas, piedras preciosas, perlas naturales o cultivadas, objetos elaborados total o parcialmente con oro o platino, así como la bisutería fina que contenga piedras preciosas, perlas naturales o los referidos metales, aunque sea en forma de bañado o chapado.
  • 6.º Prendas de vestir o de adorno personal confeccionadas con pieles de carácter suntuario.
  • 7.º Los objetos de arte originales, antigüedades y objetos de colección
  • 8.º Los bienes que hayan sido utilizados y después se han vendido.
  • 9.º Los aparatos para la avicultura y apicultura, así como sus accesorios.
  • 10.º Los productos petrolíferos cuya fabricación, importación o venta esté sujeta a los Impuestos Especiales.
  • 11.º Maquinaria de uso industrial.
  • 12.º Materiales y artículos para la construcción de edificaciones o urbanizaciones.
  • 13.º Minerales, excepto el carbón.
  • 14.º Hierros, aceros y demás metales y sus aleaciones, no manufacturados.
  • 15.º El oro de inversión definido en el artículo 140 de la Ley del Impuesto.

Por tanto, si vendes alguno de los artículos incluidos en la lista anterior no tendrás la obligación de estar dado de alta en el IVA por el régimen del recargo de equivalencia y podrás utilizar el régimen general, como cualquier otro autónomo que realiza una actividad por su cuenta sin ser comerciante minorista.

El segundo lugar: ¿qué es el recargo de equivalencia?

El recargo de equivalencia es un régimen especial del Impuesto sobre el Valor Añadido que lo aplican aquellos autónomos cuya actividad es la venta al por menor y cuando sus clientes son personas físicas que no actúan como empresarios o profesionales.

Este sistema consiste en que los proveedores del autónomo minorista le repercuten en la factura de los productos que adquiere para luego vender, el IVA correspondiente más el recargo de equivalencia. Ambos conceptos en la factura tienen que constar por separado y pueden ser los siguientes:

  • Artículos o productos que deben llevar el IVA del 21%: el recargo de equivalencia será del 5,2%
  • Artículos  o productos al 10% de IVA: el recargo de equivalencia será del 1,4%
  • Artículos  o productos al 4% de IVA: el recargo de equivalencia será del 0,5%

El minorista tendrá que pagarle a su proveedor, a parte del precio del bien comprado, el importe del IVA y del recargo de equivalencia que le corresponda, según lo comentado en el párrafo anterior. Será el proveedor quien mediante la presentación de su Modelo 303 de IVA ingrese a Hacienda tanto el IVA correspondiente a la venta de los productos realizada al minorista, como el importe del recargo de equivalencia.

Y ya por último: ¿qué consecuencias tiene el estar dado de alta en el régimen especial del recargo de equivalencia?

Principalmente las obligaciones del minorista dado de alta en el régimen del recargo de equivalencia son:

1º. Tiene que informar a sus proveedores el hecho de estar dado de alta en el recargo de equivalencia, con el fin de que estos puedan repercutirle el recargo correspondiente en sus facturas.

2º. No tiene obligación de llevar los libros registro de IVA, salvo que realice otras actividades dadas de alta en otros regímenes distintos de IVA.

3ª.- No tendrá que presentar declaraciones del IVA por las actividades incluidas en este régimen especial, es decir, cada trimestre se evitará presentar e ingresar el Modelo 303. No obstante, cuando realice adquisiciones intracomunitarias, operaciones en las que se produzca la inversión del sujeto pasivo o ventas de inmuebles con IVA, presentará un modelo específico que es el modelo 309  o “declaración no periódica”.

Una vez conoces los aspectos más básicos de este régimen especial, sólo me queda decirte, que si necesitas ayuda para presentar tus impuestos, no dudes en pedírnosla. Ya sabes que nos puedes encontrar en www.declarando.es