Como autónomos, la compra de materiales para el desempeño de nuestro trabajo es algo habitual en el día a día. 

Y cómo no, esto tiene un reflejo claro en el pago de los impuestos. Por cada producto o servicio que adquirimos pagamos con él el IVA que se le añade.

Además, al mismo tiempo, es obligatorio repercutir este impuesto sobre los clientes que compran los productos o servicios que ofrecemos. Esta es la diferencia entre el IVA soportado y el IVA repercutido.

Pero vamos a profundizar en estos términos porque conviene conocerlos para forjar bien los cimientos.

¿Qué es el IVA soportado?

El IVA soportado es ese impuesto al que hacemos frente cuando compramos cualquier producto o servicio para poder llevar a cabo nuestra actividad económica. 

Un ejemplo claro del pago de este tipo de IVA es ese 21% más de dinero que pagamos al comprar una impresora para la oficina o la materia prima para elaborar nuestro producto.

Pero vamos con la buena noticia. La Agencia Tributaria establece que los autónomos pueden deducirse el IVA soportado para realizar su actividad y este se resta al IVA repercutido.

¿Qué es el IVA repercutido?

El IVA repercutido es el sobrecoste que le añadimos obligatoriamente al precio de nuestros productos o servicios.

Es decir, al precio que nosotros le ponemos a nuestros servicios o productos, le tenemos que añadir el importe del IVA, que como regla general será de un 21%.

¡Cuidado! Ese 21% que cobramos en cada venta que realizamos no es dinero nuestro, sino de Hacienda. Por eso es mejor que no nos lo gastemos porque cada trimestre Hacienda nos lo reclamará.

La parte buena es que a los autónomos, como estamos desarrollando una actividad económica, Hacienda nos permite reducir el importe de ese IVA que le tenemos que pagar.

En lugar de pagarle ese 21% sobre el precio de nuestros servicios o productos, le pagaremos la diferencia, entre eso y el IVA que pagamos por nuestras compras.

Igual esto te parece complicado pero desde Declarando podemos asesorarte dependiendo de tu caso en particular.

Cómo aplicar el IVA repercutido en las ventas

Ahora, voy a hacerte un resumen de la normativa para que conozcas cómo aplicar el IVA repercutido en tus ventas:

  • Primero infórmate de si tu venta no está incluida entre las operaciones no sujetas o exentas de IVA.
  • Piensa que exportaciones y ventas intracomunitarias no funcionan igual, por lo que, según la normativa, la venta de tu producto debe ser en Península o Baleares.  Por eso siempre recomendamos contar con un asesor a quien le puedas consultar.
  • La venta debe entenderse realizada, menos en el caso del Régimen Especial de IVA de Caja (RECC). Estos últimos, pueden retrasar la aplicación, declaración e ingreso del IVA repercutido a Hacienda hasta el momento en el que consiguen cobrar la factura. 
  • En todo momento debes conocer los diferentes tipos de IVA y el IVA repercutido que tienes que aplicar a la base imponible de tu venta. Ahora bien, si cometes algún error en la aplicación, podrías emitir una factura rectificativa.

IVA soportado y repercutido

Declaración del IVA soportado y el repercutido

Como autónomos tenemos la obligación de declarar a Hacienda cuánto dinero recaudamos y cuánto IVA soportado nos podemos deducir de las compras que hacemos durante el trimestre. Así pues, el IVA soportado y el repercutido serán claves para pagar nuestros impuestos trimestrales.

El modelo para informar a Hacienda de todos estos movimientos será el Modelo 303. Pero recuerda que para operaciones intracomunitarias necesitas un modelo diferente y, en este caso, será el modelo 349 el que tengas que rellenar. 

Si quieres explicarle a Hacienda las importaciones que has hecho, debes rellenar el Modelo 380. Recuerda que solo importaciones, porque las exportaciones están exentas de IVA en España.

En cada trimestre debes incluir en el Modelo 303 todo el IVA soportado y repercutido, pero tranquilo esto es básicamente incluir en tu contabilidad de autónomo tus facturas de venta y compra.

A este IVA repercutido tendrás que restarle todo el IVA soportado que tienes derecho a deducir. Desde Declarando podemos ayudarte a hacerlo sin complicaciones ni errores.

Recuerda, además, que al finalizar el año, también tendrás que informar a Hacienda de todo el IVA soportado y repercutido de ese periodo y esto se traduce en hacer las declaraciones informativas.