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9 de cada 10 autónomos pueden cometer errores en su factura (y no lo saben)

Facturar parece fácil, ¿verdad? 

Pero la realidad es otra: 9 de cada 10 autónomos pueden cometer errores en sus facturas sin darse cuenta. 

Errores que —si eres autónomo— pueden exponerte a sanciones importantes. 

Y no solo a ti. También a tus clientes.

Así lo revela un estudio de nuestro Observatorio Jurídico, basado en más de 6.700 autónomos. 

Sus resultados te los desgranamos a continuación, con todo el contexto que necesitas para comprender su alcance. 

Los 3 tipos de errores más comunes en tu facturación (y lo que te cuestan)

Según nuestro estudio, los principales errores de facturación de los autónomos se agrupan en 3 grandes categorías: IVA, IRPF y datos de una factura. 

1. Errores en el IVA

7 de cada 10 autónomos facturan con IVA. 

Con el IVA, y sus distintas reglas, es donde surgen los errores más frecuentes. También los más caros:

  • Facturar con IVA cuando no corresponde. Por ejemplo, en ventas a autónomos o empresas de otro país de la Unión Europea (conocidas como operaciones intracomunitarias). 
  • No aplicar IVA cuando sí es obligatorio. Por ejemplo, en servicios digitales a particulares europeos o cuando tu cliente, aun siendo autónomo o empresa, no forma parte del censo de operadores intracomunitarios (ROI en España). 
  • Aplicar un porcentaje incorrecto. Como el reducido (del 10 %) en lugar del general (21 %). O el recargo de equivalencia erróneo a clientes autónomos minoristas en este régimen especial de IVA. 
  • Confusión con la inversión del sujeto pasivo, que te obliga a hacer factura sin IVA en ciertos casos (y, a tu cliente, ingresarlo a Hacienda).

Si te equivocas con el IVA, y eso ha supuesto pagar menos a Hacienda, esta te exigirá la diferencia. 

Y no solo la diferencia: también recargos e intereses. 

En algunos casos, puede acabar en sanción, según el artículo 191 de la Ley General Tributaria. 

Sanción que oscila, en función de la gravedad, entre el 50 % y el 150 % de la cantidad no ingresada en concepto de IVA… más esa cantidad, claro.  

2. Errores en la retención del IRPF

5 de cada 10 autónomos deben facturar con retenciones del 7 % o 15 %. 

Si te acabas de dar de alta de autónomo, puedes aplicar un 7 % de retención en tus facturas durante el primer año y los dos siguientes. 

Pasado ese tiempo, estás obligado a retener el 15 %. 

Pues bien, aplicar mal el IRPF en tus facturas no solo supone un problema para ti, sino también para tu cliente.

Por un lado, Hacienda te reclamará a ti la diferencia. Lo que está claro: el fisco no perdona nada. 

Por el otro, como tu cliente (autónomo o empresa) debe ingresar esa retención en tu nombre con el modelo 111, también deberá rectificarlo. 

Eso le puede costar recargos e intereses. Porque, lo dicho: Hacienda no perdona nada. 

Tampoco olvida: si tu cliente no corrige el error, puede enfrentarse a un requerimiento. 

Un requerimiento que, como ya te explicamos en un estudio anterior sobre las notificaciones de Hacienda, parece cargarlos (y escribirlos) el diablo por su falta de claridad.

3. Errores (y omisiones) en el contenido de la factura

Al margen del IVA y el IRPF, una factura debe incluir información obligatoria como la numeración (que debe ser correlativa y sin saltos) o una descripción específica del producto o servicio. 

Esto puede pasarte por alto… hasta que Hacienda, en una comprobación ordinaria, empiece a ver cosas raras: saltos en la numeración, fechas de factura que no coinciden con la serie numérica o series numéricas por cliente. 

En esto, la ley tampoco perdona: 150 € de multa fija por no cumplir con tu obligación de emitir facturas correctamente, según el artículo 201.4 de la Ley General Tributaria. 

¿Qué pasa cuando te equivocas en una factura?

Grábate esto a fuego: un error en tu facturación puede acabar en una sanción. 

Antes ya te hemos mencionado algunos términos poco agradables para tu bolsillo: recargos, intereses, sanciones… Vamos a explicarte por qué: 

  • Los errores en el IVA y el IRPF influyen en tus declaraciones, como el modelo 303 de IVA. 
  • Pero también influyen en las declaraciones de tus clientes cuando estos son autónomos o empresas: si aplicas mal el IVA en tus facturas, tu cliente se deduce mal el IVA. 

A ti, por ingresar mal el IVA, puede costarte una sanción de entre el 50 % y al 150 % de la cantidad no ingresada, si es Hacienda quien te lo recuerda con un requerimiento. 

Sin requerimiento previo, no hay sanción. 

Pero sí un coste si presentas la declaración corregida fuera de plazo: 

  • Recargos del 1 % de la cantidad no declarada, más un 1 % adicional por cada mes de retraso  
  • A partir de los 12 meses de retraso, un recargo fijo del 15 %, más intereses de demora, que en 2025 son del 4,0625 %

Tu cliente también deberá hacer sus respectivos ajustes. Y tampoco le saldrá gratis, como ahora te mostraremos.  

¿Cuánto cuestan a tus clientes tus errores en facturación?

Al equivocarte en tus facturas, tus clientes también deben asumir tus errores, aunque no hayan hecho nada malo:

  • Errores en la retención del IRPF. Si aplicas mal la retención, tu cliente (autónomo o empresa) deberá corregirlo en su modelo 111. Traducido: más trámites con Hacienda, con posibles recargos e intereses. Y, en casos más extremos, un requerimiento. 
  • Deducción indebida del IVA. Si aplicas un tipo de IVA incorrecto, como tu cliente se deduce más de lo debido, deberá corregirlo. Esto puede costarle recargos e intereses si lo hace fuera del plazo de declaración. Y hasta sanciones si recibe un requerimiento. Y todo por un error tuyo. 
  • Problemas en el contenido de las facturas. Si no eres riguroso con los datos obligatorios de una factura, tu cliente también puede pagarlo. Por ejemplo, Hacienda le puede negar una deducción si la descripción de tus servicios no es lo suficientemente específica para determinar el tipo de IVA que se aplica. 

Resumiendo: los errores en tus facturas no solo los tienes que pagar tú. Tus clientes, también.

Y esto último afectará a vuestra relación: ninguna empresa o autónomo quiere trabajar con proveedores que les provoca problemas. 

Menos aún cuando esos problemas se llaman Hacienda.

¿Cómo evitar los errores en tus facturas?

Los resultados de nuestro estudio se complementa con este dato: una factura puede tener hasta 1,3 millones de combinaciones posibles entre las distintas reglas de IVA e IRPF y los distintos datos obligatorios de facturación. 

Como un error en uno de esos elementos puede perjudicarte a ti y a tus clientes, lo más sensato es que uses herramientas como un programa de facturación electrónica para autónomos que reduzca ese riesgo a 0. 

Si 9 de cada 10 autónomos pueden cometer errores (caros) en sus facturas. Al menos, que tú no seas uno de ellos, gracias a la herramienta adecuada.

Marta Zaragozá
Autor:
Marta Zaragozá
Marta es CEO de Declarando, la asesoría fiscal que ya ha ayudado a más de 200.000 autónomos a ahorrar 100 millones de euros. Adicta al derecho financiero y tributario, la tarta de queso, la natación y Juego de Tronos.