Hay un término que últimamente está hasta en la sopa (perdón, en el humus, que suena más hipster) que es el del coworking.

Para los que no estáis muy puestos en los nuevos anglicismos, se trata de oficinas compartidas por varios emprendedores, autónomos o empresas.

En general son espacios diáfanos y modernos, de decoración cuidada, con su buen wifi, su cafetera Nespresso y su imprescindible sofá, en el que puedes desarrollar tu actividad profesional compartiendo los gastos.