Facturas extracomunitarias o no europeas

¿Qué son, qué particularidades tienen y cómo las debes contabilizar? Todo lo que necesitas saber sobre las facturas extracomunitarias.
Artículo escrito por expertos

Con la globalización, cada vez somos más los autónomos que realizamos operaciones con clientes o proveedores extranjeros no comunitarios, es decir, de países de fuera de la Unión Europea.

Si eres un autónomo que realiza operaciones extracomunitarias, tal vez tengas dudas sobre cómo contabilizar y deducir tus facturas de compras o sobre cómo facturar servicios profesionales al exterior. 

Sigue leyendo, que te lo cuento todo. 

Qué es una factura extracomunitaria o no europea

Una factura no es europea cuando el emisor o el receptor (proveedor o cliente) es una empresa o autónomo que no está situado en ningún país de la Unión Europea.

Por ejemplo, tenemos que hacer una factura no europea cuando le vendemos a una empresa de EEUU. Y lo mismo pasa si le compro productos a un artesano que es autónomo en Japón.

Por tanto, una operación no europea o extracomunitaria es cualquier operación de compra o venta en la que una de las partes es una empresa o autónomo que no está situado en la U.E.

Cómo registrar una factura extracomunitaria

Las adquisiciones de servicios a un extranjero debes registrarlas en tu contabilidad de una forma especial.

Te pongo un ejemplo: imagínate que tienes que contabilizar una factura de servicios al extranjero porque has contratado un servidor para tu web, propiedad de una empresa americana, y cada mes el servidor cuesta 30 €.

Todos los meses vas a recibir una factura por valor de 30 € y para registrarla en tu contabilidad tendrás que hacerlo aplicando un 21 % de IVA sobre los 30 €.

Pero ahí, no se acaba todo, puesto que la normativa fiscal española es algo más complicada para estas cuestiones y en este caso entra en juego el término inversión del sujeto pasivo.

Este concepto aunque suene muy rimbombante no es más que trasladar esa factura de gastos a ingresos.

Es decir, lo que hacemos es tenerla en cuenta como lo que es una factura de compra extracomunitaria, o sea gastos, por servicios extranjeros al 21 % de IVA, y a su vez como una factura de venta por igual valor y al 21 % de IVA.

En total, este tipo de operaciones no repercuten  en nuestra actividad. Pero debemos  contabilizarlas correctamente si no queremos tener problemas con Hacienda.

Diferencia entre adquisiciones no europeas y facturas extracomunitarias de servicios

Lo primero que debes saber para entender cómo hacer una factura a un cliente extranjero es la diferencia entre el tipo de operaciones.

No se registra igual una compra de bienes al extranjero que una adquisición de servicios.

Debes diferenciar las compras de bienes y las facturas de servicios profesionales al exterior. Para Hacienda no es lo mismo comprarte un mono de trabajo que contratar un servidor.

A la hora de declarar las facturas de tus adquisiciones europeas en los modelos de impuestos correspondientes, tendrás que añadir los datos fiscales y el código de identificación fiscal de la empresa extranjera con la que hayas hecho las operaciones comerciales.

Cómo se factura la prestación de servicios en el extranjero

Cuando estemos ante una prestación de servicios tenemos que saber si a dicha operación le aplicamos o no IVA español. para ello deberemos de tener en cuenta las reglas siguientes:

Servicios recibidos de un cliente no europeo

Existen diferentes factores que interfieren en la forma de gestionar el IVA en las prestaciones de servicios de un cliente no europeo:

1. Que quien presta el servicio sea un empresario o profesional

Es decir, si somos nosotros los que recibimos un servicio de un proveedor no europeo que a su vez es empresario o profesional.

En este caso, la operación se considera realizada en territorio del destinatario del servicio y por tanto aplicaremos IVA español a esa operación.

Esto significa que la factura no europea que nos emitirá dicho empresario no llevará IVA y que nosotros tendremos que pagar ese IVA mediante el modelo 303.

Como estamos ante una prestación de servicios de un proveedor no europeo, tendremos que reflejar esta operación de la forma siguiente en el modelo 303:

  • En la casilla 12 se indicará el importe de la factura sin IVA
  • En la casilla 13 el importe del IVA español que hemos tenido que aplicar

Si a su vez, este servicio cumple con los requisitos para considerarse gasto deducible de nuestra actividad:

  • En la casilla 28 indicaremos la base imponible (importe de la factura sin IVA)
  • En la casilla 29 el importe del IVA.

De este modo, tendrá un efecto neutro en la declaración, y el IVA se sumará y restará no afectando al total pagado o cobrado.

2. Cuando quien presta el servicio es un particular

Cuando nosotros recibimos un servicio pero quien nos lo presta no actúa como empresario o profesional.

Este servicio no está dentro del ámbito de su actividad empresarial o profesional entonces se aplicará a dicha operación el IVA del país de quien nos presta ese servicio. Ese IVA lo deberemos de pagar pero no lo podremos recuperar.

Servicios prestados a un cliente no europeo

Cuando seamos nosotros los que prestemos un servicio como empresarios o profesionales, tendremos que tener en cuenta lo siguiente:

1. Si el destinatario es un empresario o profesional

Entonces nuestra factura no llevará IVA español, porque no tributa en España sino en el país donde está ubicado el destinatario del servicio.

Sin embargo, debemos comprobar que el destinatario es realmente un empresario o profesional, evitando así posibles responsabilidades de cara a Hacienda. Tendremos que pedirle a nuestro cliente no europeo que nos acredite que es empresario o profesional.

Esta acreditación es un poco más compleja que si el cliente fuese europeo, pues en este caso comprobamos que tiene NIF IVA y ya lo tenemos solucionado, pero cuando se trata de un cliente no europeo el NIF IVA no funciona.

La documentación que le podemos solicitar puede ser cualquier certificado donde se diga que es empresario o profesional, que nos diga si tiene NIF o cualquier otro documento expedido por la Agencia Tributaria de su país.

Para evitar líos, siempre es mejor pedir esta solicitud por e-mail.

Esta operación de prestación de servicios quedará reflejada en el modelo 303 en la casilla 61 “Operaciones no sujetas o con inversión del sujeto pasivo que originan el derecho a deducción”.

2. Si el destinatario es un particular

Cuando le prestamos un servicio a un particular (no actúa como empresario o profesional), la factura que  emitamos tampoco deberá  llevar IVA español, aunque aparecerá en nuestro modelo 303 como una venta más.

Esta será una venta no sujeta a IVA porque la operación se entenderá localizada en el país de residencia del particular.

Por otra parte, hay una serie de servicios a los que se les aplican reglas especiales para saber dónde tributan con independencia de las reglas anteriores comentadas.

Los servicios más frecuentes en los que se que aplican reglas especiales son:

  • a) El suministro y alojamiento de sitios informáticos
  • b) El mantenimiento a distancia de programas y de equipos
  • c) El suministro de programas y su actualización
  • d) El suministro de imágenes, texto, información y la puesta a disposición de bases de datos
  • e) El suministro de música, películas, juegos, incluidos los de azar o de dinero, y de emisiones y manifestaciones políticas, culturales, artísticas, deportivas, científicas o de ocio
  • f) El suministro de enseñanza a distancia

Estos servicios van a tributar siempre en el país del destinatario del servicio con independencia de que sea empresario o profesional o un particular.

Cuando quien recibe estos servicios no actúa como empresario o profesional sino como un particular será el prestador del servicio quien tenga que pagar el IVA de esa operación. 

Como esta operación se considera que tributa en el país donde está ubicado el destinatario del servicio,  tendrá que pagar el IVA correspondiente al país del destinatario. Si el destinatario es español, pagará IVA español.

Si quien recibe este tipo de servicios es un empresario o profesional será éste el que deba de pagar el IVA correspondiente a la operación.

Como la operación tributa en destino, a este empresario o profesional le tocará pagar el IVA de su país.

Un hombre con un portátil mirando cómo hacer una factura extracomunitaria y una mujer con un periódico esperando saber cómo hacer la factura no europea

Cómo se factura una exportación extracomunitaria

Si prestamos atención a la definición, una exportación es un régimen aduanero que permite la salida de mercancías del territorio de la U.E.

Las exportaciones son ventas de bienes que se envían hacia otros países que no son miembros de la U.E.

Si realizas operaciones de prestación de servicios o entregas de bienes a países que no forman parte de los estados miembro de la Unión Europea ya no estarás realizando entregas intracomunitarias, sino exportaciones.

Ejemplo: Soy un autónomo que vende zapatillas y mi principal cliente es mexicano. Para que reciba mis zapatillas yo tengo que enviarlas desde España a México.

Para salir del territorio comunitario en dirección a México, tendrán que pasar previamente por la aduana. A esta operación de venta se le llama exportación.

Las particularidades principales de este tipo de operación son:

  • Es una venta de bienes no de servicios: es decir, productos en si, no nuestra mano de obra
  • El comprador está situado fuera de la U.E.: es importante que consultes los países de la Unión Europea antes de emitir tu factura a un cliente internacional
  • Los bienes vendidos salen de España hacia el país del comprador pasando por la Aduana.

El IVA en una factura extracomunitaria de exportación

Destacado *Las facturas no europeas normalmente no llevan IVA ni nada que se le parezca. Solo el precio del bien o servicio que has comprado.

Así es, en principio, a efectos del IVA las exportaciones están exentas de IVA. Esto quiere decir, que cuando tengamos que confeccionar una factura de venta derivada de una operación de exportación no aplicaremos IVA.

Para que las exportaciones estén exentas y por tanto podamos tratarlas de la forma comentada hasta el momento, se deben de cumplir 4 requisitos:

  1. Que se trate de entregas de bienes
  2. Que exista un transporte fuera de la U.E.: es indiferente el medio de transporte, da igual que los bienes se envíen por barco, avión etc…
  3. Que se tenga la documentación acreditativa de que esos bienes van a salir de territorio comunitario dirección a un país que no forma parte de la U.E.: el documento principal que demuestra esta circunstancia es el DUA (Documento Único Aduanero). Este documento lo expide la Aduana por la que van a salir los bienes (Aduana de salida)
  4. El vendedor debe de constar en el DUA como exportador

Cumpliendo estos 4 requisitos, la exportación se considerará por la normativa fiscal española una operación exenta de IVA.

Si vendemos zapatillas por importe de 1000 €, esta cantidad es la que vamos a cobrar.

Sin embargo, hay que destacar que esta exención es plena. Esto significa que aunque la venta no lleve IVA, el IVA de los gastos que yo he tenido para adquirir esos bienes vendidos sí que lo puedo recuperar cuando presente el modelo 303.

En el modelo 303 las exportaciones se declaran en la casilla 60 apartado de “Información Adicional”.

Gracias a esta regla de exención tu única obligación será la de abonar la base imponible de la factura

Cómo se factura una importación extracomunitaria

Las importaciones son operaciones bastante frecuentes.

Se entiende por importación cualquier entrada de bienes a algún país de la U.E. procedentes de otro país que no es miembro de la U.E.

Por ejemplo, la entrada por el puerto de Valencia de una maquinaria procedente de Japón. Tenemos dos países implicados en esta operación y un bien que se traslada de un país no europeo a otro que sí lo es.

Las importaciones van a tributar en el lugar de llegada de los bienes. Con esto quiero decir que si el bien importado termina entrando en España, será la AEAT española la que tiene competencia para exigir el IVA español que le corresponda.

Las compras de bienes al extranjero obligatoriamente tienen que pasar por la aduana española. Ahí será cuando pagarás, por ejemplo, el IVA de EE.UU que te corresponda.

Si lo que facturas son herramientas que necesitas para trabajar y que has comprado en China, para sacar las herramientas de la aduana y poderlas utilizar necesitarás abonar el 21 % de IVA.

Cómo funciona la Aduana Española en las operaciones extracomunitarias

El valor de la aduana está compuesto por el precio del bien más una serie de gastos accesorios. Los gastos accesorios dependerán de cada operación de importación.

Podrán ser, por ejemplo, los envases y embalajes unidos al bien, cánones o licencias que tenga que pagar el comprador, seguros, transportes hasta la aduana de salida etc.

Es decir, todo lo necesario para que el bien llegue a su destino y que no está incluido en su precio pero que debe de pagarlo el comprador.

Pongo un ejemplo para que se comprenda mejor: imaginemos que hemos comprado a una empresa rusa mobiliario de oficina cuyo precio es de 900 €.

Los muebles nos los envían desde Rusia en avión hasta Madrid, costando 100 € el traslado de dichos muebles desde la fábrica de nuestro proveedor ruso al aeropuerto de Moscú.

Al llegar los muebles a Barajas son descargados del avión y eso tiene un coste de 100 € más y los derecho arancelarios correspondientes a este tipo de bienes son un 10 % sobre el valor en aduana.

El valor aduanero

En la Aduana se utiliza el concepto de “valor aduanero” para hacer referencia a la base sobre la que se añaden los impuestos. Es el el precio base del producto. 

En este ejemplo se tiene que aplicar el IVA español porque ya hemos dicho que quien tiene competencia para gravar las operaciones de importación, es el país al que llegan los bienes importados.

Para saber sobre qué importe aplicar el IVA español (en este caso el 21 %) se llevan a cabo los siguientes cálculos:

  • Precio de los muebles = 900 €
  • Transporte hasta aduana = 100 €
  • Valor Aduana = 1.000 €
  • Arancel del 10 % = 100 €
  • Descarga de los muebles = 100 €
  • Base Imponible = 1.200 €
  • IVA al 21 % = 252 €

Tendríamos que pagar como importadores 252 € de IVA por entrar en España muebles procedentes de Rusia.

El que tiene que pagar el IVA de la importación es el propio importador. Es decir, es la persona que consta en aduana como importador y la que puede sacar los bienes de la aduana.

Lo normal es que el importador sea el que ha comprado los bienes a un proveedor extranjero.

Este IVA le será exigible al importador desde el momento en el que tenga que pagar los aranceles de la Aduana o lo que es lo mismo, los derechos arancelarios para poder llevarse los bienes importados.

Para ser importador no es necesario que se cumpla ningún requisito específico.

No se necesita tener NIF IVA como si es obligatorio para realizar operaciones intracomunitarias, ni tampoco es imprescindible ser empresario.

Cómo pagar el IVA de los aranceles a operaciones extracomunitarias

El IVA de una importación se puede pagar de dos formas diferentes y ambas avaladas por la Administración Pública. 

  1. Regla General: pagarlo directamente en Aduana antes de sacar los bienes y llevártelos a tu casa
  2. Regla Especial: se puede pagar mediante el modelo 303 de IVA (casilla 77) correspondiente al periodo en el que los bienes han llegado a la Aduana. Esta segunda opción se debe de solicitar a Hacienda voluntariamente, pero sólo tendrán opción de hacerlo aquellos profesionales que presenten el modelo 303 mensualmente, también conocido como REDEME.

Por otra parte, si cumples con los requisitos para que la compra de ese bien sea deducible, podrás recuperar el IVA satisfecho por la importación.

Ya sabes que para que la compra de un bien se considere un gasto deducible el autónomo debe de cumplir con determinados requisitos:

  • Que el bien lo vayas a utilizar en tu actividad de forma exclusiva
  • Que tengas una factura que justifique su compra a tu nombre
  • Que dicha factura esté debidamente registrada en tu contabilidad

Imaginemos que eres un autónomo que presenta el modelo 303 trimestralmente. Por tanto, no puedes aplicar la regla especial comentada en el párrafo anterior.

El IVA de la importación lo pagarás en Aduana cuando vayas a sacar los bienes. 

Luego, cuando llegue el plazo para presentar el modelo 303, tendrás que reflejar la importación en el apartado del IVA deducible correspondiente a las Cuotas soportadas en las importaciones de bienes corrientes.

  • Casilla 32: indicarás la base imponible de las factura de la compra del bien
  • Casilla 33: indicarás el importe del IVA que has pagado en Aduana

Si utilizas Declarando, esta operación se te trasladará automáticamente al modelo 303 sin tener que hacer nada.

Sólo debes registrar la factura en tu contabilidad, en el apartado de «gastos con facturas», los datos correspondientes a la factura por la compra de los bienes importados y marcando que es una “factura no europea”.

Autor:
Marta Zaragozá
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