Como autónomo las facturas son uno de los principales pilares de tu contabilidad. Para cada compra, venta, trabajo o servicio, por normal general, debes emitir una factura.

Por eso es tan importante saber cómo hacer una factura siendo autónomo y no dejarte nada en el tintero. Porque es tan importante hacer la factura, como hacerla bien.

Tipos de facturas

Según la legislación actual, existen dos tipos de facturas: las facturas simplificadas y las completas. 

Facturas simplificadas

Las facturas simplificadas sirven solo en casos muy específicos. En general, es el equivalente a los tickets de antes, pero desde 2013 ya no está permitido la facturación de los autónomos con ellos.

Los requisitos para facturar de forma simplificada son los siguientes:

  • Que el importe no supere los 400 € (IVA incluido)
  • Que expidas factura rectificativa, es decir, que necesites hacer algún tipo de corrección respecto a una factura ya presentada.

Esta es la regla general, pero en algunos casos concretos, también se pueden realizar facturas simplificadas en importes de hasta 3.000 € (IVA incluido). Esto es lo que sucede en:

  • Ventas al por menor
  • Ambulancia
  • Ventas o servicios a domicilio del consumidor
  • Transporte
  • Hostelería y restauración
  • Discotecas
  • Peluquería y belleza
  • Uso de instalaciones deportivas
  • Revelado de fotos
  • Aparcamientos
  • Autopistas
  • Tintorerías y lavanderías.

A raíz del cambio de tickets a factura simplificada, también se introdujeron nuevos datos obligatorios en el documento:

Número de factura y serie (correlativa).
– Fecha de expedición de la factura y si la fecha del trabajo es diferente se incluye también.
– Número de identificación fiscal (NIF).
– Nombre y apellidos.
– Identificación del tipo de bienes entregados o de servicios prestados.
– El importe total a pagar.

Aprender más: las facturas simplificadas 

Facturas completas

La factura completa u ordinaria es la factura más extensa pero también es la que más usarás como autónomo.

En ella aparecen todos los datos de la transacción que realizas para que queden archivados de la forma más ordenada posible.

Estos datos son vitales para que Hacienda conozca tu contabilidad y aplique los impuestos que te corresponden. 

Qué incluye una factura completa

Hacienda solicita unos datos mínimos que debe llevar la factura completa para poder identificar la transacción y saber de dónde viene. Estos datos son los siguientes:

1. Número de factura

Cada factura que emitas deberá ir numerada de forma correlativa a la anterior, por ejemplo, 1/2016, 2/2016, etc…

Si tienes varias líneas de negocio, además tendrás que asignarle a cada línea una serie, y dentro de cada serie las facturas también correlativas.

Por ejemplo, si tienes un taller de coches que vende y repara, deberías de tener una serie para las facturas de venta que emitas y otra para las facturas de reparaciones.

En este caso, podrías identificar las facturas de venta, como las A-1/2016, A-2/2016…. y para las de servicios las B-1/2016, B-2/2016…

2. Fecha de factura

Lo normal es que la fecha de la factura coincida con el día en el que has realizado la venta del material o hayas prestado el servicio. 

Y esto es muy importante: las fechas de las facturas tienen que ir correlativas con su numeración.

Es decir, no puedes tener una factura del día 1 de marzo identificada con el número 4/2016, y otra de fecha 25 de febrero con el número 5/2016. 

3. Identificación del vendedor y del comprador

Cuando vayas a preparar una factura como autónomo, tendrás que indicar tus datos fiscales y los de tu cliente: nombre completo, nombre comercial (si lo hay), DNI o CIF y dirección fiscal.

4. Descripción de la operación o servicio prestado

En las facturas tendrás que identificar la operación realizada de forma que se conozca el tipo de producto vendido o servicio prestado.

Por ejemplo, si eres un arquitecto describirás el tipo de proyecto que has realizado, es decir, si has diseñado unos planos para reformar el interior de una vivienda, o si has restaurado un palacete, etc

5. Importe de la factura

También es importante no equivocarte con el importe de la factura. Es decir, debes familiarizarte con los siguientes conceptos:

  • Base imponible: precio del servicio ofrecido o material vendido
  • Tipo impositivo: el tipo de IVA que tenga ese servicio prestado o material vendido. Lo normal es que sea un 21 %
  • Cuota de IVA: es el resultado de aplicar ese 21 % a la base imponible o precio
  • Tipo de retención: el tipo de irpf que te corresponderá según tu actividad. Para este año se ha fijado en un 15 % (salvo que inicies actividad que será un 7 %)
  • Cuota de irpf: es el resultado de aplicar el 15 % o 7 % a la base imponible.
  • Importe a percibir: es el importe que te corresponde cobrar (base imponible + cuota IVA – cuota de IRPF)

Con este ejemplo quizá lo veas más claro. Piensa que eres un abogado y que le vas a preparar una factura a un cliente por un juicio con unos honorarios de 1000 €. El importe de la factura se detallaría así:

  • Base imponible: 1.000 €
  • IVA al 21 %: 210 €
  • IRPF al 15 %: 150 €
  • Importe total de la factura: 1.000 € + 210 € – 150 € = 1.060 €

En este caso, tu cliente tendría que pagar 1060 € por los servicios prestados.

Diferencias entre facturas simplificadas y facturas completas

Quizá necesites una comparativa más clara para detectar las diferencias entre ambas facturas. 

La principal diferencia es que la factura completa es aquella que cumple con todos los requisitos que solicita la ley.

En caso de que solo se cumplan algunos requisitos hablamos de facturas simplificadas.

Pero además, en las facturas simplificadas no hace falta incluir los datos del receptor, ni el IVA, algo que es totalmente obligatorio en las facturas completas.

Otra diferencia está en el desglose de la contraprestación. Las facturas simplificadas solo están obligadas a incluir el importe total, en cambio, las facturas completas deben desglosar la base imponible, tipo de IVA y cuota de IVA.

Por último, en las facturas simplificadas únicamente es necesario identificar el tipo de bien entregado o servicio prestado en la operación.

En las facturas completas se debe realizar una descripción completa de las operaciones.

Es decir, se debe poner el concepto del producto o servicio (desglosado) con sus respectivos precios y unidades.

Si vendes 7 artículos distintos a un cliente, deberás indicar 7 conceptos, uno por artículo. Si prestas 3 servicios a un cliente, deberás poner 3 conceptos, uno por servicio.

Por qué son importantes las facturas para un autónomo

Las facturas aportan información muy útil para Hacienda. Estos documentos son los que permiten a la Administración conocer si cumples con el pago de tus impuestos correctamente.

Sobre todo, el importe que indicas en tu factura como base imponible, el importe del IVA y el del IRPF, (siempre que estés obligado a indicarlo) son muy importantes.

¿Y para qué utiliza Hacienda esta información? 

El precio del producto vendido o del servicio prestado le informará sobre el total de ingresos.

Estos los obtienes en el desarrollo de tu actividad y deben coincidir con lo que has presentado en tu declaración de la renta.

Toda esta información volcada en las facturas es clave en una inspección de Hacienda.

Lo primero que hará, en estos casos, será sumar el importe total de la cuota de IVA de tus facturas y comprobar si esa suma coincide con el modelo 303.

Además, la cuota del IRPF le indicará el importe a tu favor en concepto de retención y a cuenta de tu renta, para luego comprobar si realmente coincide con lo que has declarado en la misma.

¿Has pensado en probar un
programa para hacer facturas

Con Declarando puedes generar tus facturas como autónomo en un par de clics y con los impuestos rellenados de forma automática, así no tienes que preocuparte por esto y estarás seguro de no cometer errores. 

→ Solicita una llamada de asesoramiento gratuita y uno de nuestros expertos te ayudará personalmente.