¡Llegó la gran cita del año!
Este es el momento de ajustar cuentas con Hacienda. O que Hacienda las ajuste contigo, según se mire 😬
Hablamos, claro está, de tu declaración de la renta como autónomo. La que debes presentar cada año.
¿Emoción? ¿Nervios? ¿Cuánto me saldrá a pagar? ¿Tal vez me devuelva algo?
De entrada, tu renta es una incógnita.
A diferencia de un empleado, Hacienda no te prepara el borrador para que lo revises, firmes y se lo envíes.
Tu renta tiene más trabajo. Y eso es bueno…
¿Bueno? Sí, es bueno porque te deja margen para planificar y ahorrar en lo que vas a pagar.
Y es con esta intención con la que hemos preparado esta guía de la renta para autónomos: para explicarte cómo hacerla, sí, pero no de cualquier manera…
…sino de la mejor manera: ahorrando en impuestos 😃
¿Qué vas a encontrarte en esta guía?
- ¿Qué tiene de especial la renta de los autónomos (que la de otros, léase empleados, no tiene)?
- Las 2 claves para ahorrar en tu renta (y hacer más rentable tu negocio)
- Qué modelo fiscal debes presentar, cuándo y si existe un mínimo para librarse (spoiler: no, no existe).
- Qué porcentaje te aplica Hacienda en tu renta de autónomo y cómo calcula lo que vas a pagar
- Qué gastos puedes deducir en tu renta (y los 21 gastos más comunes que te harán pagar menos)
- Cómo rellenar tu renta de autónomo en 6 pasos, sin perderte por su laberinto de páginas y manuales
- Un ejemplo de renta de autónomo, o la diferencia entre ahorrar 3.000 € en impuestos y dárselos a Hacienda
Y aún hay más, así que empecemos… que aún queda camino por delante para ahorrar en tu renta 😁
¿Qué tiene de especial la declaración de la renta de los autónomos?
Empecemos por lo más básico: la declaración de la renta de los autónomos es un formulario fiscal.
Sirve para comunicar a Hacienda lo que has ganado durante el año.
Es decir, lo que has ingresado y lo que has gastado como autónomo.
Y en función de ese resultado y otros factores como tu situación personal y familiar, Hacienda te pasa la factura, que puede salir a ingresar o devolver.
Renta del autónomo vs. renta del asalariado: más incertidumbre, pero más opciones de ahorro
Sigamos con un recordatorio: la renta es una abreviatura del impuesto sobre la renta de las personas físicas (o IRPF), que es por donde tributa tu actividad de autónomo.
Renta no hay más que una. Pero se declara de distinta manera según seas autónomo o asalariado.
Por ejemplo, nadie te retiene un IRPF ajustado a tus ingresos mensuales, como hace Hacienda en las nóminas de los empleados.
Y eso hace que el resultado de tu renta final sea más incierto.
Pero también más interesante: porque a diferencia de un trabajador asalariado, puedes declarar tus gastos deducibles.
Y bien declarados, cumpliendo los requisitos de Hacienda, hará que pagues menos ☺️
Eso sí, pagando otro precio: estás sometido a más papeleo (los famosos modelos trimestrales) y más control.
Tu renta de autónomo, bajo la lupa de Hacienda
Hacienda revisa con más atención tu renta.
Que hayas declarado todos tus ingresos. Y que tus deducciones estén justificadas.
Por eso es esencial que lleves una contabilidad clara, con todos los justificantes bien organizados (facturas, tickets, contratos, etc.).
Porque si Hacienda sospecha (y es fácil que lo haga a la mínima), tendrás más pronto que tarde un requerimiento (abusivo) en tu buzón.
Pero por eso último todavía no te preocupes. Solo date por advertido.
Porque si haces las cosas bien, como te vamos a ir indicando en esta guía, te pasará lo que a uno de nuestros clientes: “No he recibido noticias de Hacienda” 👏
Las 2 claves para ahorrar en tu declaración de la renta de autónomo
La incertidumbre que caracteriza a tu renta de autónomo puedes transformarla en una gran oportunidad.
Una oportunidad para ahorrar y, por tanto, pagar menos en tu renta.
Pero para esto debes centrarte en dos cosas: planificar tu renta y conocer qué gastos puedes deducir (y cómo).
1) Planifica tu renta para ser más rentable
Planificar tu renta no solo es anticiparte a lo que vas a pagar.
Significa algo mejor: que tu negocio sea más rentable, pagando lo justo en impuestos y evitando sorpresas cuando llegue tu declaración.
No esperes a abril, cuando arranca la campaña de la declaración, para revisar tu renta.
Piensa que declaras los ingresos y gastos del año anterior. Por lo que, si quieres pagar menos, tienes que planificar… desde el año anterior.
Como te explicaremos más adelante, el IRPF funciona por tramos (o escalones): si ajustas bien tus ingresos y gastos, puedes reducir lo que pagas a Hacienda y ganar más.
Para esto tienes que tener en cuenta aspectos como:
- Pagos adelantados a Hacienda. Si aplicas retenciones en tus facturas o presentas el modelo 130, ya has adelantado parte de tu renta al fisco. Eso luego te lo descuenta en tu declaración anual.
- Ingresos extras que no procedan de tu actividad: una nómina (si también trabajas por cuenta ajena porque eres pluriactivo), alquiler de una vivienda o venta de criptomonedas.
- Aportaciones a planes de pensiones, que también desgravan (con un límite, eso sí: de 1.500 € o 5.750 €, si tienes un plan de pensiones de empleo).
- Adelantar ciertos gastos de tu actividad para deducírtelos o retrasar proyectos (y facturarlos al siguiente año).
Sí, suena complejo 🤔
Por eso te recomendamos el uso de un simulador de la renta para autónomos que simplifique en tiempo real todos esos cálculos, te oriente sobre cómo ahorrar y proyecte lo que vas a ganar.
Hacienda tiene uno, pero solo sirve cuando ya ha cerrado el año fiscal y no puedes cambiar nada.
Además, solo es útil para comprobar el resultado antes de presentar la renta.
Pero no para planificar. Y lo de ahorrar… en fin, ¿qué puedes esperar de Hacienda?
2) Conoce tus gastos deducibles en la renta
Los gastos deducibles de tu actividad son la clave para pagar menos en tu renta.
No obran por arte de magia, pero casi.
Basta con comprobar en un simulador el resultado de tu renta cuando deduces un gasto y cuando no (más adelante te lo demostraremos con un ejemplo que da miedo).
Por ejemplo, pongamos que en tu primer año de autónomo tuviste un beneficio de 10.703,69 €.
Pero en la renta olvidaste deducir la cuota de autónomo, que en tarifa plana te supuso un gasto anual de 1.039,8 €.
Esto sería lo que pagarías de renta sin deducir la cuota según el simulador de la renta para autónomos de Declarando:
Y esto lo que pagarías al deducirla:
La diferencia es de 157,68 €, que pueden ir al bolsillo de Hacienda (si no la deduces) o al tuyo (si la deduces).
Esto es solo un tímido ejemplo.
Imagínate sumando más gastos deducibles.
Más adelante entraremos en detalles sobre qué gastos te puedes deducir y los requisitos que debes cumplir para que Hacienda no te sancione.
Antes, debemos aclarar unas dudas esenciales sobre tu renta de autónomos 💡
¿Cuál es el modelo de la declaración de la renta para autónomos?
La declaración de la renta debes presentarla con el modelo 100.
La presentación es electrónica, en la web de la Agencia Tributaria (o AEAT), el organismo encargado y que todos conocemos como Hacienda.
¿Cuál es el mínimo para declarar la renta cómo autónomo?
No existe un mínimo de ingresos a partir del cual debas presentar la declaración de la renta.
Existió en el pasado, eso sí.
Pero ese límite se eliminó cuando se empezó a aplicar el nuevo sistema de cotización de autónomos en 2023.
Dicho de otro modo: como autónomo debes presentar la declaración de la renta cada año, sí o sí, con independencia de lo que hayas ganado.
¿Cuándo tienen que hacer la declaración de la renta los autónomos?
Si hablamos de plazos de presentación, estos varían de año en año.
En 2025, las fechas de la declaración de la renta (para autónomos y no autónomos) son del 2 de abril al 30 de junio.
Si domicilias el pago, la fecha límite se adelanta al 25 de junio.
¿Cuánto paga un autónomo en la declaración de la renta?
El IRPF funciona por tramos: cuanto más ganas, más pagas.
Esos tramos son progresivos: a medida que aumentan tus ingresos (o tu renta, para ser más precisos), mayor es el porcentaje de IRPF que pagas.
Los tramos del IRPF para la renta 2024 (la que presentas en 2025) son los siguientes:
- Desde 0 € hasta 12.450 €, el 19 %
- Desde 12.450 € hasta 20.199 €, del 24 %
- Desde 20.200 € hasta 35.199 €, del 30 %
- Desde 35.200 € hasta 59.999 €, del 37 %
- Desde 60.000 € hasta 299.999 €, del 45 %
- Más de 300.000 €, del 47 %
Y ahora unas breves aclaraciones:
- Esos porcentajes incluyen el tramo estatal y el tramo autonómico. Más o menos la mitad de la renta que pagas depende de tu comunidad autónoma, cuyos tramos varían. Así que sí: lo que pagas puede cambiar según tu comunidad autónoma.
- Los porcentajes se aplican tramo a tramo. Si, por ejemplo, ganas 30.000 € al año, pagas un 19% por los primeros 12.450 €, un 24% sobre los siguientes 7.750 € (segundo tramo) y un 30% por los restantes 9.800 € (tercer tramo).
- Hacienda aplica unas reducciones a tu renta. Por ejemplo, por inicio de actividad pagas menos durante el primer año de autónomo.
- Existen unos mínimos exentos que dependen de tu situación personal y familiar (edad, familiares a tu cargo, discapacidad, etc.). Esos no tributan en el IRPF y explican que dos autónomos que facturen lo mismo, paguen distinto si uno tiene hijos y el otro no.
Muchos de esos aspectos, como tu comunidad autónoma de residencia o tener hijos, no los puedes controlar ni cambiar en tu renta.
O al menos, no fácilmente 😉
Pero hay algo que sí puedes controlar. Y es lo que marca la diferencia entre pagar más o pagar menos.
¿Pasamos a hablar de las deducciones?
¿Qué gastos puedes deducir en tu renta de autónomo para pagar menos?
Los gastos deducibles son determinantes para ahorrar en tu renta.
Y no exageramos: un autónomo puede ahorrar una media de 4.000 € al año en impuestos.
No es una cifra al azar: es lo que demuestran los datos fiscales recopilados de más de 200.000 autónomos que hemos asesorado en los últimos años ☺️
Pero antes de detallar tus deducciones, hablemos de requisitos.
Tus gastos deben seguir estos 3 requisitos para ser deducibles:
- Estar vinculados a tu actividad. Es decir, que sean propios y necesarios para su desarrollo. Los gastos personales no son deducibles.
- Estar justificados. La factura es el documento prioritario para Hacienda. Aunque a veces no es suficiente. O no es posible: algunos gastos (pocos) son deducibles sin factura, como la cuota de autónomo o los intereses de un préstamo bancario.
- Estar registrados en tu contabilidad de autónomo. Con todos los detalles del gasto (nombre del proveedor, fecha del gasto, descripción, importe, impuestos como IVA o retenciones, etc.).
Estas reglas son genéricas y no tienen en cuenta algunas particularidades que vamos a ir viendo a continuación.
Y ahora sí, al quién es quién de tus gastos deducibles 🧐
Los 20 (+ 1) gastos deducibles más comunes en tu declaración de la renta de autónomo
1. La cuota de autónomo
La cuota de autónomo que pagas cada mes a la Seguridad Social es 100 % deducible.
Este es uno de los pocos gastos que puedes deducir sin factura (porque no la tiene).
También es uno de los más controlados por Hacienda, porque cruzará esa información con la que le proporcione la Seguridad Social.
- Cuota de autónomo → Casilla 0186
2. Dietas (o gastos de manutención)
Si por negocios comes y duermes fuera de casa, puedes deducir esos gastos en la renta como dietas (o gastos de manutención, en el idioma de Hacienda).
La deducción, ahora bien, está limitada:
- Dentro de España: 26,67 € al día en comidas; 53,34 € al día si duermes fuera de tu municipio de residencia.
- En el extranjero: 48,08 € al día en comidas; 91,35 € si pasas la noche en un hotel.
Y debes cumplir otros requisitos:
- El pago debe ser electrónico (tarjeta, móvil o bizum). No es deducible si pagas en efectivo.
- Producirse en restaurantes, cafeterías, bares u hoteles
Y aunque Hacienda no lo aclara del todo, por si acaso: pide siempre factura completa con tus datos fiscales (nombre y apellidos, DNI o NIE y dirección).
- Gastos de manutención → Casilla 0191
3. Alquiler de local o vivienda
Si alquilas una oficina, despacho o local para trabajar, puedes deducirlo íntegramente en la renta.
También puedes deducir el alquiler si trabajas en casa.
Pero aquí hay límites y Hacienda mira con lupa los requisitos:
- Solo puedes deducir un porcentaje equivalente al espacio que ocupa tu habitación de trabajo con respecto al total de la vivienda. Si ocupa el 15 %, solo puedes deducir ese 15 %.
- Debes haber informado antes a Hacienda (con el modelo 036) de que vas a trabajar en casa y el espacio (o grado de afectación) que ocupa tu habitación de trabajo.
- La habitación de trabajo debe ser de uso exclusivo para trabajar. No puedes usar el dormitorio o el salón.
- El propietario debe hacer un contrato aparte de centro de trabajo y facturarte el alquiler con IVA (que te puedes deducir en el modelo 303, no en la renta).
¿Muchos requisitos? Sí, pero Hacienda es así, con aquellos gastos que pueden tener un uso personal.
- Arrendamientos y cánones → Casilla 0192
4. Gastos de suministros (luz, agua, gas, teléfono e internet)
Tus gastos de luz, agua, gas, teléfono e internet (o gastos de suministros) son deducibles en tu renta, con estos matices:
- El teléfono solo es deducible si es de uso exclusivo para tu trabajo. Si usas la misma línea con fines particulares, Hacienda no aceptará la deducción.
- Los suministros de un local de negocio son deducibles al 100 %.
- Cuando trabajas en casa, un requisito esencial es que los contratos estén a tu nombre. Y solo puedes deducir el 30 % correspondiente al espacio que uses para trabajar.
Por ejemplo, si tu habitación de trabajo ocupa el 15 % de tu casa, primero debes calcular el 15 % de la factura (de luz, agua, etc.). Y luego aplicar un 30 % de deducción.
Es decir, si de luz has gastado 720 € en todo el año (una media de 60 € al mes):
- Aplicas el porcentaje de espacio que ocupa tu despacho: 720 € x 15 % = 108 €
- Luego calculas el 30 % de ese resultado: 108 € x 30 % = 32,4 €
Esos 32,4 € del ejemplo es lo que podrías desgravar en tu renta por los gastos de luz en tu casa.
- Suministros (electricidad, agua, gas, telefonía, internet) → Casilla 0194
5. Seguro de salud de autónomos
Las pólizas de tus seguros de autónomo también son deducibles.
Pero con matices.
Por ejemplo, el seguro de salud tiene un límite de deducción de 500 €.
Si es familiar, el límite es de 500 € por cada miembro, siempre y cuando viváis en el mismo hogar y los hijos sean menores de 25 años.
Si algún miembro sufre discapacidad, el límite es de 1.500 €.
Un requisito específico esencial: el contrato de la póliza debe estar a tu nombre.
El resto de seguros:
- El seguro de responsabilidad civil es 100 % deducible
- El seguro de baja laboral es 100 % deducible
- El seguro del coche solo es deducible si te dedicas al transporte de pasajeros o mercancías, la vigilancia en seguridad, la enseñanza de conductores o pilotos o eres agente o representante comercial
- El seguro multirriesgo es 100 % deducible
- El seguro del hogar es deducible cuando trabajas en casa. Pero solo puedes deducir el mismo porcentaje que ocupa tu cuarto de trabajo
El seguro de vida no es deducible, tal y como dictó la Dirección General de Tributos (o DGT), un organismo de Hacienda que resuelve consultas vinculantes.
- Primas de seguro → Casilla 0200
6. Gestoría o asesoría fiscal
Tu gestoría o asesoría fiscal, ya sea física u online, es también un gasto que te puedes deducir en la renta.
- Servicios de profesionales independientes → Casilla 0199
- Otros servicios exteriores (si la asesoría es online) → Casilla 0202
7. Honorarios de otros profesionales independientes (economistas, abogados, auditores, notarios, etc.)
Si contratas los servicios de otro profesional independiente como un economista, abogado, auditor o notario, puedes desgravar sus honorarios en tu renta de autónomo.
El principal requisito es que esos servicios debes contratarlos para tu actividad. Si es por una cuestión personal… mejor no lo hagas 🚫
- Servicios de profesionales independientes → Casilla 0199
8. Licencias de softwares
Puedes deducir en tu renta todos los softwares que tengas contratados para tu actividad.
Por ejemplo, softwares de gestión como un programa de facturación electrónica, un software de impuestos, o cualquier otro que necesites para trabajar.
- Otros servicios exteriores → Casilla 0202
9. Página web
La creación y mantenimiento de tu página web (de servicios, ecommerce, etc.) también son deducibles en tu renta.
- Otros servicios exteriores → Casilla 0202
10. Transportes y desplazamientos
Tus gastos de viaje como el avión, el tren, el bus o el taxi también los puedes deducir en la renta.
Siempre y cuando, claro, sean por negocio y no por ocio 😉
- Otros servicios exteriores → Casilla 0202
11. Suscripciones a revistas especializadas, libros, cursos y seminarios
La formación y al aprendizaje son esenciales en la vida de un autónomo.
La suscripción a revistas especializadas de tu oficio, la compra de libros, o los cursos y seminarios relacionados con tu actividad son gastos que puedes deducir en la renta.
- Otros conceptos fiscalmente deducibles (excepto provisiones) → Casilla 0217
12. Impuestos deducibles
Aunque suene extraño, algunos impuestos son deducibles en el impuesto de la renta:
- Impuestos municipales como el IBI o la tasa de basuras. Si trabajas en casa, solo puedes desgravar el porcentaje correspondiente al espacio dedicado a tu actividad.
- El IVA de tus compras si tu actividad está exenta de IVA o en recargo de equivalencia (un régimen especial de IVA para el comercio minorista).
Para evitar confusiones, Hacienda aclara que las sanciones o recargos relacionados con los impuestos no son deducibles.
- Otros tributos fiscalmente deducibles – Casilla 0206
13. Cuotas de colegios y asociaciones profesionales
La cuota del colegio profesional (abogados, fisioterapeutas, médicos, etc.) es deducible en la renta.
También puedes desgravar cualquier otra cuota que pagues por formar parte de una asociación de autónomos (ATA, UPTA, UATAE, etc.).
- Otros conceptos fiscalmente deducibles (excepto provisiones) → Casilla 0217
14. Materias primas (y otras mercancías)
La compra de materias primas u otras mercancías necesarias para tu actividad son deducibles.
También los gastos adicionales como el transporte, seguros, carga y descarga, envases o embalajes.
- Compra de existencias → Casilla 0181
15. Material de oficina
La compra de cualquier material de oficina (como muebles) puedes deducirla en la renta.
- Otros consumos de explotación – Casilla 0183
16. Amortizaciones
El gasto por amortización de un bien de inversión es deducible en la renta.
Un bien de inversión es cualquier producto que compres que sea imprescindible para el día a día de tu trabajo (un ordenador o un coche, por ejemplo) y que tenga una duración superior a un año.
En el IRPF, se considera bien de inversión cualquier compra que supere los 300 €.
Y como ese tipo de bienes se desgasta por diversas causas (su uso, el tiempo, etc.), ese desgaste (o amortización) puedes deducirlo en la renta.
Existen unas reglas específicas, que puedes consultar en nuestro artículo sobre la amortización de los autónomos.
- Dotaciones del ejercicio para amortización de inmovilizado inmaterial → Casilla 0227
- Dotaciones del ejercicio para amortización de inmovilizado material → Casilla 0208
17. Gastos bancarios y financieros por deudas
Los gastos por comisiones de tarjeta o transferencias, o los intereses de un préstamo o crédito para tu actividad son deducibles.
También puedes deducir gastos financieros por deudas con Hacienda como los recargos e intereses por aplazar o fraccionar el pago de un impuesto (pero no cuando se trata de una sanción o multa).
Eso sí, con un límite: del 30 % sobre tu beneficio neto, siempre y cuando la deducción no supere el millón de euros.
- Otros servicios exteriores (gastos bancarios) → Casilla 0202
- Gastos financieros (interese o recargos de deudas tributarias) → Casilla 0203
18. Vehículos y combustible
La compra de un vehículo para trabajar, y su mantenimiento (reparaciones, seguros, etc.), solo puedes desgravarlos en la renta (al 100 %) si te dedicas a:
- El transporte de pasajeros o mercancías (taxistas, repartidores, etc.)
- La enseñanza de conductores o pilotos de vehículos
- La vigilancia de seguridad
- Hacer pruebas, ensayos, demostraciones o promoción de ventas de vehículos
- Eres agente o representante comercial
Lo mismo ocurre con los gastos de gasolina o combustible: son deducibles al 100 % en tu renta si te dedicas a esas profesiones.
Fuera de estas profesiones, Hacienda no permite deducir ni un céntimo en la renta, por muchos kilómetros que quemes con tu coche para trabajar 😏
Otra cosa es el IVA, que sí puedes deducir en un 50 % cuando ejerces una actividad distinta a las mencionadas.
- Dotaciones del ejercicio para amortización de inmovilizado material (para la compra del vehículo) → Casilla 0208
- Otros consumos de explotación (gasolina y combustible) → Casilla 0183
Los gastos de kilometraje no son deducibles para un autónomo en la renta, cuando se trata de su propio vehículo.
Esto se debe a que lo que Hacienda entiende por gastos de kilometraje son un conjunto de gastos que una empresa asume cuando un trabajador usa su coche particular para trabajar.
Así que solo los puedes deducir si tienes empleados. Y con un límite de 0,26 € por kilómetro.
19. Gastos por atención a clientes o proveedores
Hacienda llama gastos de representación a aquellos que incurres para atender a tus clientes y proveedores.
Por ejemplo: invitación a comer o cenar, regalos como bolígrafos o camisetas o entradas a espectáculos o eventos lúdicos (conciertos, deportes, etc.).
Los puedes deducir en tu renta con un límite: el 1 % del importe neto de lo que hayas facturado durante el año.
Por ejemplo, si tu facturación neta (después de gastos) fue de 20.000 €, solo podrías desgravar un máximo de 200 € en gastos de representación.
Sí, nadie regala nada. Y Hacienda, si además se puede quedar con algo, mejor (para ella) 😏
- Otros servicios exteriores – Casilla 0202
20. Gastos de publicidad, promoción o marketing
Cualquier gasto para publicitar tu negocio como anuncios en Google, Facebook o LinkedIn, folletos, catálogos… ¡Hasta tus tarjetas de visita!
Todo eso cuenta como gasto deducible en la renta. Al completo.
- Otros servicios exteriores – Casilla 0202
21. Gastos de empleados
Aunque como autónomo propiamente dicho, es posible que no tengas empleados, puede que en algún momento de tu negocio debas contratar a uno.
En estos casos, puedes deducir los gastos de su contratación, como el salario y el pago de las cotizaciones a la Seguridad Social, así como las indemnizaciones (en caso de despidos).
También puedes desgravar otros gastos como las dietas, las estancias en hoteles o kilometraje. ¡Y hasta la cesta de Navidad!
- Sueldos y salarios → Casilla 0184
- Seguridad Social a cargo de la empresa → Casilla 0185
- Dietas y asignaciones de viajes del personal empleado → Casilla 0188
- Indemnizaciones → Casilla 0187
Es imprescindible que todos tus gastos deducibles estén vinculados a tu actividad y justificados con facturas u otros documentos válidos.
¿Qué gastos no son deducibles en la renta?
En teoría, cualquier gasto relacionado con tu actividad que esté justificado es deducible.
En la práctica, y en algunas normas fiscales, Hacienda limita o excluye algunos gastos.
Por ejemplo, prohíbe la deducción de gastos personales.
Algunos con una finalidad mixta (personal y profesional), como los gastos de combustible, de vehículo o por trabajar en casa, ya te las hemos explicado antes.
Al margen de los ya citados, Hacienda señala 7 gastos no deducibles en la renta de un autónomo.
Están recogidos en los artículos 15 y 15 bis de la ley del impuesto de sociedades, que también te afectan (aunque no tributes por ese impuesto).
Algunos son obvios y puede que hasta te sorprendan. Pero por si acaso, ahí van:
- Multas y sanciones, de cualquier tipo (penal o administrativo), como las sanciones de Hacienda o una multa de tráfico. Incluye los recargos por presentar tarde un impuesto.
- Regalos y donaciones. Si haces un regalo caro a un cliente, no puedes deducirlo. Solo son deducibles los detalles promocionales o de cortesía (una camiseta, una cesta navideña) y con un límite del 1% de tu facturación.
- Pagos a paraísos fiscales. Si contratas un servicio a una empresa o profesional que residen en un paraíso fiscal, Hacienda no acepta la deducción. A no ser que pruebes que fue una operación real (con emails, WhatsApp o fotos que demuestren que se ha prestado el servicio).
- Gastos ilegales. Cualquier gasto que vaya contra la ley (como sobornos o pagos en negro) no es deducible.
- Pérdidas en el juego. Si juegas a la lotería, apuestas deportivas o cualquier otro tipo de juego de azar y pierdes dinero, aunque lo hayas hecho en el contexto de tu actividad (ejem), no se considera un gasto deducible en tu renta de autónomo.
- Intereses financieros dentro del mismo grupo. Si tienes varias empresas y una le presta dinero a otra cobrando intereses, estos no te los puedes deducir.
- Indemnizaciones por despido muy altas. Si despides a un trabajador y le pagas una indemnización por encima de lo estipulado por ley, ese “exceso” no es deducible.
Deducir en la renta un gasto que no debes, o hacerlo en la cantidad no permitida, tiene consecuencias.
Y son caras 👇
¿Qué pasa si deduces en la renta gastos que no debes?
Con independencia de que lo hayas hecho con mala intención o por ignorancia, Hacienda te sancionará si te deduces un gasto que no debes o en la cantidad que no puedes.
También si el gasto no está bien justificado (con su debida factura, contrato u otro documento válido).
La cuantía de la sanción sí depende de si lo has hecho a propósito o por desconocimiento.
El rango del importe de la sanción va de un mínimo del 50 % del importe que te has deducido hasta un máximo del 150 %.
Y a eso debes sumar recargos e intereses de demora.
Como ves, la factura puede salirte mucho más cara del importe que pretendías deducir.
E insistimos: no importa que lo hayas hecho sin saberlo.
Como esto de los gastos deducibles son centrales para ahorrar en tu renta, mejor no te la juegues.
Porque jugártela con Hacienda es peor que jugar con fuego.
Por eso te aconsejamos llevar un control y gestión de tus gastos de autónomo riguroso, preciso, cumpliendo la ley.
Y el asesoramiento de los mejores expertos en autónomos 🤓
¿Cómo hacer la declaración de la renta de autónomos?
Ahora que ya conoces las 2 claves esenciales para ahorrar en tu renta de autónomo, ¡toca presentarla!
En primer lugar, reúne la siguiente documentación, si no la tienes ya fácilmente a mano en un programa de contabilidad para autónomos:
- Tus facturas (o tickets) de ingresos.
- Tus facturas de gastos.
- Si aplicas retenciones en tus facturas, los certificados de retenciones de tus clientes (están obligados a entregártelos para hacer tu declaración).
- Si presentas el modelo 130 (de pagos fraccionados del IRPF), el justificante con el resultado final a pagar (casilla 19), que deberá coincidir con el de la casilla 604 de la renta.
- Cualquier otra documentación relacionada con tu actividad, como ingresos por subvenciones (por ejemplo, la factura del Kit Digital, si te beneficiaste de esta ayuda el año pasado).
Con esa información a mano, ya puedes entrar en Renta WEB, el programa para presentar la renta en la página web de la Agencia Tributaria.
Para acceder, no hay pérdida:
- Entra en la web de la AEAT
- Clica sobre la opción destacada: Campaña de renta 2024
- Identifícate con tu DNI electrónico, certificado digital o clave PIN.
- ¡Y ya estás dentro!
Cómo rellenar la declaración de la renta de autónomo en 6 pasos
Tu renta de autónomo debes declararla en el apartado de rendimientos de actividades económicas:
Para llegar allí, primero debes rellenar tus datos de declarante (nombre y apellidos, NIF, hijos menores a tu cargo, datos de tu pareja o cónyuge, etc.).
Una vez lo has hecho, ya puedes declarar tus ingresos y gastos como autónomos 🚀
1) Elige tu método de tributación en el IRPF
Para declarar tu actividad donde toca, deberás elegir el subapartado correspondiente a tu forma de calcular el IRPF:
- Estimación directa (normal o simplificada)
- Estimación objetiva (o módulos) agrícolas, ganaderas o forestales
- Resto de actividades en estimación objetiva
Para salir de dudas, en tu justificante de alta de autónomo en Hacienda (modelo 036), encontrarás tu régimen de IRPF marcado en el subapartado 7A:
- Si tributas en estimación directa normal, aparecerá marcada la casilla 608
- Si tributas en estimación directa simplificada, la casilla 609
- Si es en módulos, la casilla 604
En este apartado nos centraremos en los autónomos en estimación directa (sobre todo la simplificada), por dos motivos razonables: son mayoría y son con los que tenemos más experiencia asesorando en impuestos 😉
2) Indica tu actividad en el IAE y si estás en estimación directa normal o simplificada
Antes de declarar tus ingresos y gastos deducibles, debes aclarar a Hacienda el epígrafe de tu actividad en el impuesto de actividades económicas (o IAE) y si tributas en estimación directa normal o simplificada:
- Casillas 0166 y 0167. Aquí indicas tu epígrafe en el IAE. El código y tipo de actividad (casilla 0166) coincide con la casilla 403 del modelo 036. Y el grupo epígrafe (casilla 0167) con la casilla 402 del mismo modelo de alta de autónomo.
- Casilla 0168. Señala si tributas por normal o simplificada. De nuevo: esa información la encontrarás en el modelo 036 (casillas 608 y 609).
Como en una misma renta debes tributar todas tus actividades, si tienes más de una debes indicar todos los epígrafes del IAE clicando en Alta Actividad:
Esto implica declarar los ingresos y gastos de cada epígrafe en la misma renta por separado.
3) Declara tus ingresos de autónomo en la renta (casillas 0171 a 0180)
Tus ingresos de autónomo debes declararlos en las casillas que van de la 0171 a la 0179:
- Indica los ingresos anuales procedentes de la venta de tus productos o servicios en la casilla 0171 de Ingresos de explotación. Anótalos sin IVA e incluyendo las retenciones de tus facturas de venta (si aplicaste).
- Si te beneficiaste del Kit Digital en 2024 para invertirlo en softwares o servicios digitales (como la factura electrónica o la gestión de procesos), señala el importe sin IVA que te facturó tu agente digitalizador en la casilla 0173 de Ingresos por subvenciones corrientes.
- Si invertiste el Kit Digital para la compra de un ordenador en 2024, debes indicar el importe sin IVA en la casilla 0174 de Imputación de ingresos por subvenciones de capital.
En la casilla 0180 se mostrarán el total de tus ingresos declarados.
Ahora pasemos a lo más emocionante, por lo que te hará ahorrar: tus gastos deducibles 🤘
El efecto del Kit Digital en tu renta es neutro.
Por lo que también debes declararlo como gasto deducible:
- Cuando subvenciona softwares, en la casilla 0202 de Otros servicios exteriores
- Cuando subvenciona un ordenador, en la casilla 0208 de Dotaciones del ejercicio para amortización de inmovilizado material
Recuérdalo bien, porque si solo lo declaras en ingresos… ¡Pagarás 2.000 € o 3.000 € de más!
4) Declara tus gastos deducibles en la renta (sin incluir el IVA)
Algunos gastos, como los de suministros si trabajas desde casa o las dietas, tienen requisitos y límites específicos.
Hacienda tiene una manera peculiar de clasificar y nombrar los gastos deducibles.
Por ejemplo, lo que un simple mortal llama gastos bancarios o por publicidad, Hacienda los llama otros servicios exteriores, una categoría que funciona a modo de cajón de sastre.
Sin ánimo de ser exhaustivos, vamos a relacionar los 21 gastos deducibles que te hemos explicado antes con su correspondiente casilla y nombre oficial:
- Casilla 0181 – Compra de existencias → Materias primas (y otras mercancías).
- Casilla 0183 – Otros consumos de explotación → Material de oficina y combustible de vehículos.
- Casilla 0184 – Sueldos y salarios → Sueldos de empleados (sin incluir cotizaciones ni retenciones).
- Casilla 0185 – Seguridad Social a cargo de la empresa → Cotizaciones a la Seguridad Social de tus empleados.
- Casilla 0186 – Seguridad Social del titular de la actividad → Tu cuota de autónomo.
- Casilla 0187 – Indemnizaciones → Indemnizaciones por despido de empleados.
- Casilla 0188 – Dietas y asignaciones de viajes del personal empleado → Gastos de viajes y estancias de empleados.
- Casilla 0191 – Gastos de manutención del contribuyente → Dietas (comidas y estancia en hoteles en España y el extranjero).
- Casilla 0192 – Arrendamientos y cánones → Alquiler del local o vivienda.
- Casilla 0193 – Reparaciones y conservación → Mantenimiento y reparaciones de vehículos, ordenadores, etc.
- Casilla 0194 – Suministros (electricidad, agua, gas, telefonía e internet) → Gastos de luz, agua, gas, teléfono e internet.
- Casilla 0199 – Servicios de profesionales independientes → Gestoría o asesoría fiscal y honorarios de otros profesionales (abogados, auditores, consultores, notarios, etc.).
- Casilla 0200 – Primas de seguros → Seguros médicos y de responsabilidad civil.
- Casilla 0202 – Otros servicios exteriores → Licencias de software, página web, transportes y desplazamientos, gastos bancarios (comisiones e intereses por tarjetas, cuentas, etc.), gastos por atención a clientes o proveedores, gastos de publicidad, promoción o marketing. Y el Kit Digital cuando subvenciona softwares.
- Casilla 0203 – Gastos financieros → Determinados intereses de deudas.
- Casilla 0206 – Otros tributos fiscalmente deducibles → Impuestos deducibles como el IBI o las tasas de basura.
- Casillas 0208 y 0227 – Dotaciones del ejercicio para amortización de inmovilizado material e inmaterial → Amortización de bienes y equipos como ordenadores (también el financiado con el Kit Digital) y compra de vehículos.
- Casilla 0217 – Otros conceptos fiscalmente deducibles (excepto provisiones) → Suscripciones a revistas especializadas, libros, cursos y seminarios y cuotas de colegios y asociaciones profesionales.
Al declarar tus ingresos y gastos deducibles ya tienes hecho el grueso de tu declaración de la renta de autónomo.
Pero aquí no termina tu declaración. Aún te quedan algunas deducciones y reducciones que te harán pagar menos.
5) Revisa otras reducciones y deducciones: gastos de difícil justificación, inicio de actividad y otros
Si tu facturación anual no supera los 600.000 € anuales, tributas tu IRPF por estimación directa simplificada.
En tal caso, tienes derecho a una reducción en concepto de gastos de difícil justificación:
Esta reducción consiste en restar el 5 % al resultado de tus ingresos y gastos deducibles (casilla 221) y se calcula automáticamente en la casilla 0222.
Existe un límite: esta deducción no puede superar los 2.000 €.
Esta no es la única reducción que existe para autónomos, pero sí la más importante si tributas en estimación directa simplificada.
Otras que también te pueden afectar en situaciones muy particulares:
- Reducción del 30 % en tus ingresos netos (casilla 0225). Si en los 2 últimos años has tenido ingresos irregulares como una indemnización por cierre de negocio, una subvención de capital o un premio que tributa. Y no los has declarado antes, claro.
- Reducción si eres autónomo dependiente (o TRADE) o tienes un solo cliente no vinculado (casilla 0232). Consiste en una reducción general de 2.000 € en tus ingresos netos. Si tus ingresos netos anuales no superan los 19.747,5 € o tienes una discapacidad, se incrementa la reducción. No es compatible con la deducción por gastos de difícil justificación.
- Reducción si tu renta no supera los 12.000 € anuales (casilla 0233). Si el conjunto de la renta que declaras (tu actividad económica más otras rentas) no supera esa cifra, y no está exenta del IRPF, tienes derecho a una reducción: 1.650 € en los primeros 8.000 € y un importe menor en los 4.000 € restantes.
- Reducción por inicio de actividad (casilla 0234). Es una reducción del 20 % sobre tus ingresos netos. Siempre y cuando no hayas sido autónomo el año anterior de la renta que declaras.
6) Revisa los pagos fraccionados
Si durante el año has hecho pagos fraccionados trimestrales (con el modelo 130), has de informar o revisarlos en tu renta.
Concretamente, en el subapartado de Pagos fraccionados:
Al entrar, los pagos fraccionados en el IRPF se muestran automáticamente en la casilla 0604, porque ya los declaraste a Hacienda.
Solo tienes que revisar que cuadren con los que hiciste con el modelo 130:
Con esto ya tendrías tu renta de autónomo declarada.
Recuerda, ahora bien, que tu renta no es solo declarar tus ingresos y gastos como autónomo:
- Si también trabajas por cuenta ajena (eres autónomo pluriactivo), o trabajaste de empleado ese año antes de hacerte autónomo, se mostrará tus ingresos por nómina en el apartado de Rendimientos del trabajo (solo deberás revisarla).
- Si cobraste el paro o lo compatibilizaste con tu actividad de autónomo, en Rendimientos del trabajo se mostrará el total de los importes.
- Si tienes ingresos por alquiler de una vivienda, deberás declararlos en el apartado de Bienes inmuebles.
- Si has vendido o intercambiado criptomonedas, debes declararlo en el apartado de Ganancias y pérdidas patrimoniales. Solo la minería tributa como actividad económica (para saber más, consulta nuestro artículo sobre cómo declarar criptomonedas).
Finalmente: Hacienda tendrá en cuenta, para el resultado final, otros factores como tu situación personal o familiar, así como tu comunidad autónoma de residencia.
Aclarado esto… ¿vemos un ejemplo de renta de autónomo?
Ejemplo de la declaración de la renta de autónomo (o la diferencia entre pagar más o menos)
Al comienzo de esta guía, desvelábamos las 2 claves para ahorrar en tu renta: la planificación y los gastos deducibles.
En este ejemplo de renta de autónomo vamos a centrarnos solo en uno de estos pilares: los gastos deducibles, por ser el más manejable.
Imagina que eres un nuevo autónomo, soltero y que vives en alquiler con tu pareja.
En el año de la renta te beneficiaste de la tarifa plana (86,66 € mensuales en 2024) y aplicaste una retención de IRPF del 7 % en todas tus facturas de venta.
También trabajaste desde casa (tu habitación de trabajo ocupa el 15 % de la vivienda).
Tus ingresos y gastos anuales, sin incluir el IVA (que pagas en el modelo 303), se desglosan así:
- Ingresos por tu actividad: 24.000 € (incluido las retenciones que aplicaste en tus facturas)
- Ingresos por subvención del Kit Digital de autónomo (software de facturación): 2.000 €
- Gastos por cuota de autónomo (en tarifa plana): 1.039,92 € (86,66 € por 12 meses)
- Gastos de gestoría o asesoría: 720 €
- Gastos de softwares (de facturación, contabilidad, CRM y otros): 1.200 €
- Gastos del Kit Digital (para neutralizar su efecto como ingreso): 2.000 €
- Gastos de alquiler de vivienda, aplicando el grado de afectación del 15 %: 1.080 €
- Gastos de suministros (luz, agua, gas, teléfono e internet), aplicando el límite del 30 % sobre el grado de afectación (15 %): 97,2 €
- Gastos del seguro médico privado: 500 € (aplicando el límite de deducción)
- Gastos por cursos y libros de formación: 500 €
- Gastos de material de oficina: 100 €
Resumiendo, tienes:
- 24.000 € + 2.000 € de ingresos anuales que declarar
- 7.237,12 € en gastos deducibles anuales
Vamos a ver en el simulador de Renta Web de Hacienda cómo quedaría aplicando todos tus gastos deducibles, más el 5 % por gastos de difícil justificación:
Ingresos en tu renta de autónomo (ejemplo)
- Los ingresos de tus ventas (con las retenciones incluidas) los declaras en la casilla 0171.
- La ayuda del Kit Digital en la casilla 0173 al tratarse de una subvención corriente.
Sin declarar tus gastos deducibles (porque los desconoces y nadie te ha asesorado), y sin aplicar la reducción por inicio de actividad (que tampoco conocías), mira lo que te saldría a pagar:
Duele, ¿verdad? ¡Y solo es una simulación!
Ahora veamos cómo aliviar ese dolor cuando deduces todos tus gastos (7.237,12 €) y aplicas todas tus reducciones (por inicio de actividad):
¿Ves la diferencia? 😱
Has pasado de pagar 2.835,75 € a Hacienda… ¡a 72,40 €!
¡Un ahorro fiscal de 2.763,35 €!
Sí, repite con nosotros: ¡has ahorrado 2.763,35 € en tu renta!
Deduciendo todos tus gastos (sin dejarte ni uno), cumpliendo los requisitos de Hacienda (para evitar sanciones), has ahorrado cerca de 3.000 € en tu renta.
3.000 € que nos vas a tener que pagar en julio, cuando Hacienda te pase el cobro.
Y este es solo un ejemplo, de los tantos que podrías encontrarte (cada autónomo es un mundo).
Por cierto, si te interesa el detalle del ahorro con los gastos deducibles, te los mostramos a continuación:
Gastos en tu renta de autónomo (ejemplo)
- El material de oficina (100 €), en la casilla 0183.
- Tus cotizaciones de autónomo (1.039,92 €) las anotas en la casilla 0186.
- El alquiler (1.080 €), en la casilla 0192.
- Los gastos de suministros (97,20 €), en la casilla 0194.
- La gestoría o asesoría (720 €), en la casilla 0199.
- El seguro médico (500 €), en la casilla 0200.
- Los gastos de softwares (3.200 €), incluido el Kit Digital, en la casilla 0202.
- Los gastos por cursos y libros de formación (500 €), en la casilla 0217.
Esto ya reduce tu rendimiento neto reducido (incluye el 5 % de deducción por gastos de difícil justificación, que se aplican automáticamente al estar en simplificada).
Si además sumas la reducción por inicio de actividad, el beneficio que declaras (o rendimiento neto reducido total) se rebaja a 14.259,79 €.
Y el resultado final a pagar (está bien recordarlo) es este:
Por recordar esa campaña reciente de Hacienda: “No es magia: son tus impuestos”…
Sí, los impuestos que te ahorras (esto ya no lo dice la campaña 😜).
Las ventajas de usar un simulador de declaración de la renta de autónomos para ahorrar (y no es el de Hacienda)
Reconozcámoslo: planificar tu renta y deducir todos tus gastos no es fácil.
Y menos cuando eres autónomo y no entiendes de fiscalidad.
El simulador de la renta de Hacienda tampoco ayuda. ¿Lo has probado?
Te lo puedes ahorrar: para ponerte el ejemplo anterior, hemos tenido que repetir los mismos pasos varias veces.
Esto se debe a que la sesión se cierra automáticamente al poco rato de no introducir nuevos datos.
Y no: no guarda los cambios, por lo que vuelta a empezar 😠
Por eso en Declarando hemos desarrollado un simulador de la renta para autónomos, único en el mercado.
No solo sabes en tiempo real lo que vas a pagar, sin cálculos ni actualizaciones manuales.
También predice lo que vas a ganar (tus beneficios) a medida que facturas a tus clientes y registras tus gastos.
Si te interesa (y a quién no), puedes saber más sobre cómo funciona el sistema de predicción inteligente del planificador de la renta de Declarando.
Pero el software de Declarando no solo planifica tu renta.
También cubre la otra pata esencial para ahorrar: tus gastos deducibles.
Desde que empieces a usarlo, sabrás tu ahorro potencial en impuestos según tu actividad, qué gastos puedes deducir y qué requisitos específicos debes cumplir para ahorrarte sanciones de Hacienda.
Y todo eso con la compañía de un mentor fiscal, que te guiará desde el principio para sacar el mayor partido a tus impuestos.
Probarlo está a tu alcance… al alcance de una consultoría gratuita con uno de nuestros mentores 😀
“¿Los autónomos tienen que hacer la declaración de la renta?” y otras preguntas habituales
¿Te quedan dudas sobre tu renta de autónomo? ¡Normal! Es tan compleja, y Hacienda lo pone tan difícil…
Para terminar de despejarlas, a continuación te respondemos las preguntas más frecuentes sobre la renta de los autónomos.
¿Los autónomos tienen que hacer la declaración de la renta?
Sí, todos los autónomos deben hacer la declaración de la renta. Da igual que hayas ganado mucho o poco.
¿Un autónomo sin ingresos debe presentar la declaración de la renta?
Sí, si estás dado de alta de autónomo en la Seguridad Social y Hacienda debes presentar la renta. Aunque no hayas tenido ingresos.
¿Cuál es la fecha límite para presentar la declaración de la renta?
Para la renta 2024 (que se presenta en 2025), la fecha límite es el 30 de junio de 2025.
Si domicilias el pago, el 25 de junio.
¿La cuota de autónomo es deducible en la renta?
Sí, la cuota de autónomo es deducible al 100 %.
¿Qué se pone en la casilla 186 de la renta?
En la casilla 186 debes indicar todo lo que has pagado a la Seguridad Social en concepto de cuota de autónomo durante el año.
¿Cómo se declara la renta si soy autónomo con dos actividades diferentes?
Para Hacienda todo suma, pero prefiere que se lo muestres por separado.
En el apartado de Rendimientos de actividades económicas (donde declaras tus ingresos y gastos de autónomo), en la primera sección de Actividades realizadas, tendrás la opción de añadir una segunda actividad clicando en Alta Actividad:
Tanto los ingresos como los gastos deberás indicarlos por separado, según cada actividad.
¿Qué se pone en la casilla 171 de la renta?
En la casilla 171 debes indicar los ingresos anuales de tu actividad de autónomo, sin incluir el IVA ni otros ingresos procedentes de subvenciones, autoconsumo, etcétera.
Es decir, los ingresos por las ventas de tus bienes o servicios.
¿Qué es el total de ingresos computables?
El total de ingresos computables (casilla 0180) es la suma total de todos tus ingresos: ventas, subvenciones, etcétera.
¿Qué son otros servicios exteriores de la renta?
En tu renta de autónomo, Hacienda entiende por otros servicios exteriores:
- Transportes. Billetes de tren, avión, bus o taxi.
- Servicios bancarios y similares. Comisiones por mantenimiento de cuenta, transferencias o TPV.
- Publicidad, propaganda y relaciones públicas. Anuncios en redes sociales, página web, diseño de carteles o campañas de marketing.
- Atención a clientes o proveedores. Regalos, comidas o eventos, pero con un límite del 1 % de tu facturación anual.
¿Qué son los gastos de difícil justificación en la renta?
Los gastos de difícil justificación son una deducción del 5 % sobre la diferencia entre tus ingresos y gastos deducibles.
Por ejemplo, si ingresas 30.000 € y tienes 5.000 € en gastos deducibles, ese 5 % de gastos de difícil justificación se aplican sobre la diferencia: 30.000 € – 5.000 € = 25.000 €.
Solo te puedes beneficiar si tributas en estimación directa simplificada (facturas menos de 600.000 € al año).
La deducción no puede superar los 2.000 €.
¿Dónde se declaran las retenciones de IRPF de autónomos en la declaración renta?
Para declarar las retenciones de IRPF de tus facturas, debes clicar en la casilla 0171 de Ingresos de explotación.
Ahí encontrarás la opción de introducir tus retenciones:
¿Cómo se declara una subvención de autónomos en la declaración de la renta?
Depende del tipo de subvención:
- Subvenciones corrientes. Se declaran en la casilla 0173. Este tipo de subvenciones se destina a cubrir gastos del día a día de tu negocio, como el pago de suministros, alquiler o servicios. Se consideran un ingreso más de tu actividad y se declaran íntegramente en el año en que se conceden.
- Subvenciones de capital. Se declaran en la casilla 0174. Están pensadas para comprar inmovilizado o mejorar el negocio a largo plazo. Por ejemplo, la compra de maquinaria, ordenadores o softwares. No debes declarar todo el ingreso de golpe, sino hacerlo poco a poco, siguiendo las reglas de amortización.
El ejemplo más conocido para un autónomo es el Kit Digital.
El Kit Digital, según la solución que financie, debe declararse como subvención corriente (la factura electrónica o una página web) o subvención de capital (compra de un ordenador).
La cuota cero de autónomos, una ayuda autonómica que cubre la tarifa plana de autónomos (solo en algunas regiones), se declara como subvención corriente (en la casilla 0173).
¿Cómo se declaran las ayudas de autónomos en la declaración de la renta?
Si por ayudas entiendes una subvención, debes declararlas en la casilla 0173 (si es corriente, como la cuota cero o algunas soluciones del Kit Digital) o en la casilla 0174 (si financia la compra de ordenadores, vehículos, muebles, etc.).
¿Qué es la casilla 435 de la renta?
La casilla 435 indica la base imponible general de la renta.
Incluye todas las rentas que proceden de tu actividad de autónomo y otras (posibles) como nóminas (rendimientos del trabajo) o alquiler de una vivienda (capital inmobiliario).
¿Qué es la base imponible de la renta?
La base imponible de la renta consiste en:
- Base imponible general. Incluye tus ingresos de autónomo, del trabajo por cuenta ajena (nóminas), alquileres y otras rentas no financieras. A esta base se le aplican unas reducciones y se grava con la escala progresiva del IRPF que te hemos mostrado en esta guía.
- Base imponible del ahorro. Se compone de los intereses de cuentas bancarias, dividendos, ganancias patrimoniales (como la venta de un inmueble o de criptomonedas) y otros rendimientos financieros. Se aplica una escala de tipos más reducidos que la base general.