La verdad es que ser autónomo es una actividad de riesgo. Pero de vez en cuando los políticos se acuerdan de nosotros y sacan algún tipo de ley pensando en las elecciones que nos da un pequeño respiro. Desde el pasado verano, el Gobierno anunció una rebaja del IRPF para autónomos, que nos permitirá pagar un poco menos. 

 

La principal medida que presentaron es que la retención se redujo en un 4% de para la mayoría de autónomos pasando de un 19% a un 15%. En el caso de los nuevos autónomos, hemos pasado de ese 9% que teníamos antes a un 7% que disfrutamos ahora. Esta medida afecta a casi 1M de personas y nos aliviará un poco la carga ya de por si grande que acarreamos. 

Aún así, creemos que es importante que tengas ciertas cosas en cuenta para no pagar más de lo que debes de IRPF. Esta son las 3 más importantes:

1. Si trabajas desde casa, dedúcete el alquiler: somos muchos los autónomos que no tenemos una oficina a la que ir a trabajar, nuestro puesto de trabajo está en casa. Si este es tu caso, lo mejor que puedes hacer es deducirte el alquiler de la vivienda. Ahora bien, recuerda que la deducción de gastos a veces tiene su truco así que siempre te aconsejamos que lo hagas con la ayuda de nuestro asesor automático, él te dirá si ese gasto es deducible en función de tu situación personal.Por normal general, la mayoría de gestores fiscales no aconsejan sobrepasar el 50% de deducción en los gastos. Para que veáis lo duros que se están poniendo en la Administración con este tema, ¡están pensando en pedir contadores separados para la vivienda y el trabajo! 

2. Cuidado con la declaración de la renta: Como bien sabes, cuando un autónomo hace sus facturas a la base imponible le suma el IVA y le resta el IRPF. Como este ahora es menor, ganaremos un poquito más cada mes. Ahora bien, el truco tiene tela porque esto igual provoca que a final de año tengamos que pagar más en nuestra renta. 

3. Intenta ahorrar: con la bajada del IRPF lo primero que vamos a pensar es que ganamos más así que podemos gastar más. Sin embargo te aconsejamos que mires al futuro y pienses en la declaración de la renta del año siguiente, quizás te convengan ahorrar hasta la fecha. 

Es importante que recuerdes que hay muchos gastos que los autónomos no nos podemos deducir en el IRPF. Este punto es bastante conflictivo y suele acabar en susto. La situación perfecta es que cada vez que vayas a poner un gasto en tu contabilidad, lo puedas consultar con un asesor. O sea, ¡nuestro asesor virtual! 😉 Pruébalo y verás como te enamora…